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Idea · La Violencia

Ciudadanía

La ciudadanía en Colombia es una categoría jurídica y política de fronteras móviles que designa la pertenencia activa a la comunidad estatal; su historia es la de quién queda dentro y quién fuera según condiciones de sexo, edad, renta, alfabetismo y lealtad partidista, con su paradoja más aguda entre 1946 y 1958, cuando se amplió formalmente hasta cubrir a las mujeres mientras se vaciaba materialmente por la Violencia bipartidista y la dictadura.

3.529 palabras46 documentos61 fragmentos citados
Ciudadanía

Trayectoria de una idea

  1. 1819

    Distinción fundacional entre ciudadanos activos y pasivos

  2. 1853

    Sufragio masculino universal sin requisito de alfabetismo

  3. 1863

    Geografía electoral heterogénea bajo el federalismo de Rionegro

  4. 1886

    La Regeneración restringe la ciudadanía: Constitución de 1886

  5. 1887

    Concordato: la Iglesia Católica como eje de la ciudadanía cultural

  6. 1936

    Acto Legislativo 1 de 1936: sufragio masculino universal efectivo

  7. 1943

    Primera jueza nombrada en Colombia

  8. 1949

    Estado de sitio permanente: ciudadanía jurídica suspendida

  9. 1954

    Acto Legislativo 3 de 1954: sufragio femenino reconocido bajo la dictadura

  10. 1957

    Plebiscito de 1957: primer ejercicio del voto femenino

  11. 1975

    Acto Legislativo 1 de 1975: ciudadanía desde los dieciocho años

  12. 1991

    Constitución de 1991: nuevo marco de ciudadanía

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La lectura

La ciudadanía colombiana nació escindida: desde Angostura en 1819, la ley separó a quienes la protegía de quienes la formaban, y esa fractura recorrió todo el siglo XIX entre expansiones liberales y contracciones conservadoras. La Regeneración de 1886 la cristalizó en un texto autoritario que duró más de un siglo, atando el derecho a votar a la renta, la propiedad y el alfabetismo, y la práctica de ser ciudadano a la pertenencia a la Iglesia Católica. La República Liberal de los años treinta universalizó el sufragio masculino pero dejó a las mujeres a medio camino, habilitadas para el cargo público pero no para las urnas, y la cédula de ciudadanía —instrumento material del derecho— llegó con décadas de retraso a las regiones más apartadas. La paradoja culminó entre 1953 y 1957, cuando la dictadura de Rojas Pinilla suprimió las elecciones populares y en el mismo acto otorgó el voto a las mujeres, convirtiendo la mayor ampliación formal del siglo en un derecho sin ejercicio posible hasta el plebiscito de diciembre de 1957. La historia de la ciudadanía en Colombia es, en suma, la historia de una promesa que el Estado proclamó antes de poder —o querer— cumplirla.

Ciudadanía en Colombia

La ciudadanía en Colombia es una categoría jurídica y política que designa la pertenencia activa a la comunidad estatal: el derecho a elegir y ser elegido, a participar en la formación de la ley y a portar la credencial —desde 1934, la cédula— que materializa esa condición. Pero es también, y sobre todo, una historia de fronteras móviles: quién queda dentro y quién fuera, bajo qué condiciones de sexo, edad, renta, alfabetismo y lealtad partidista. Entre 1946 y 1958, cuando el país atravesó primero la Violencia bipartidista y después la dictadura militar de Rojas Pinilla, esa categoría vivió su paradoja más aguda: se amplió formalmente hasta cubrir a las mujeres y culminar en el plebiscito de diciembre de 1957, mientras se vaciaba materialmente por el estado de sitio permanente, la supresión de las elecciones locales y el desplazamiento forzado de cientos de miles de campesinos. La ciudadanía escrita creció; la ciudadanía ejercida se contrajo. Comprender esa escisión —y la larga tradición constitucional que la hizo posible— es comprender uno de los nervios centrales de la vida política colombiana del siglo XX.

Una categoría escindida desde el origen

La distinción no nació con la Violencia. La Ley Fundamental de Angostura de 1819, piedra fundacional de la República, ya separaba a los ciudadanos activos —quienes gozaban del derecho de sufragio— de los pasivos, definidos como aquellos que estaban bajo la protección de la ley pero no participaban en su formación ni ejercían la soberanía. La fórmula era hija de su tiempo —el vocabulario venía de la Revolución Francesa y del constitucionalismo gaditano—, pero fijó en el ordenamiento colombiano una lógica que se prolongaría durante más de un siglo: la ciudadanía no era un atributo universal del habitante, sino una membresía condicionada. La Constitución de Cádiz de 1812, cuya sombra pesó sobre las primeras cartas neogranadinas, ya había excluido de esa categoría a quienes no traían por ambas líneas su origen de los dominios españoles, dejando fuera a los descendientes de africanos.

Esa doble exclusión —por origen y por función política— configuró desde el principio una arquitectura jerárquica del cuerpo civil. La nacionalidad era una cosa, la ciudadanía otra, y el derecho a elegir una tercera; los tres círculos concéntricos podían encogerse o expandirse por separado, y en la práctica lo hicieron. Un habitante libre podía ser nacional sin ser ciudadano; un ciudadano podía carecer del derecho a sufragio; un elector podía perderlo por sanción, por deuda o por indignidad moral. La categoría, más que un umbral único, funcionaba como una serie de compuertas.

A lo largo del siglo XIX, la frontera se movió en ambas direcciones. La Constitución de 1853, una de las cartas liberales más avanzadas de su época, abolió los requisitos de alfabetismo y extendió la ciudadanía activa a todos los hombres mayores de veintiún años; la federal de 1858 mantuvo ese sufragio masculino universal, y la de Rionegro de 1863 lo conservó a nivel federal, aunque dejó a los estados margen para fijar sus propios umbrales. El resultado fue una geografía electoral heterogénea: el Cauca adoptó el sufragio masculino más amplio, extendiéndolo a los casados de cualquier edad y a los mayores de dieciocho años; el Magdalena otorgó la ciudadanía a todos los hombres mayores de dieciocho; Santander y Tolima introdujeron restricciones adicionales. Un mismo hombre podía ser ciudadano en un estado y no en otro.

La Regeneración cerró esa expansión con un golpe seco. La Constitución de 1886, promulgada bajo el segundo gobierno de Rafael Núñez, redefinió al ciudadano como el varón colombiano mayor de veintiún años con profesión, arte, oficio o medio legítimo y conocido de subsistencia; y su artículo 173 fue todavía más restrictivo para las elecciones más importantes: solo podían votar para electores y elegir directamente a los representantes quienes supieran leer y escribir, o tuvieran una renta anual de quinientos pesos, o propiedad inmueble de mil quinientos. Núñez sostenía que "las repúblicas deben ser autoritarias", y su carta lo consagró: eliminó el capítulo sobre derechos del hombre y el ciudadano, sustituyéndolo por fórmulas que fijaban límites al poder estatal pero suprimían las libertades de expresión, imprenta, pensamiento y movimiento; solo se conservó la libertad de prensa "en tiempo de paz". El Concordato de 1887, firmado con la Santa Sede, estableció el catolicismo como religión oficial, ató la educación pública a los preceptos de la Iglesia, devolvió las propiedades eclesiásticas confiscadas y abolió el divorcio civil. Ser ciudadano, en la práctica, se acercó peligrosamente a ser varón, propietario o alfabetizado, y católico.

Esa constitución rigió, en esencia, hasta 1991. Más de un siglo de vida institucional colombiana transcurrió bajo un texto diseñado para restringir. La consecuencia sobre la ciudadanía fue estructural: durante los primeros cuarenta años del siglo XX, la mayor parte de los hombres colombianos —analfabetos, campesinos sin renta, jornaleros sin propiedad— quedaba fuera del cuerpo electoral efectivo, aun cuando la nacionalidad les correspondiera. La distinción entre ciudadano y elector, formalmente sostenida por el artículo 173, permitió mantener la ficción de una república amplia sobre un electorado estrecho: se era ciudadano para efectos civiles, pero solo una fracción minoritaria accedía al sufragio en las elecciones que decidían el poder.

La República Liberal y la cédula: ciudadanía masculina universal

La Revolución en Marcha de Alfonso López Pumarejo intentó romper ese cerco. El Acto Legislativo 1 de 1936 abolió las últimas limitaciones socioeconómicas que pesaban sobre el sufragio masculino, herencia directa del siglo XIX: cayeron los requisitos de renta, propiedad y alfabetismo, y la ciudadanía quedó reconocida a todos los hombres colombianos mayores de veintiún años sin condición adicional. La reforma incorporó también, en sus artículos 17, 18 y 19, un lenguaje social hasta entonces inédito: el trabajo como obligación social, el derecho de huelga, la asistencia pública como obligación del Estado y —artículo capital— la primacía del interés social sobre la propiedad privada, que habilitó al Estado a intervenir e incluso expropiar industrias.

La reforma no logró desmontar el Concordato ni el papel dominante de la Iglesia en la educación, pese al intento de los liberales radicales de renegociar el pacto de 1887. Y reservó el voto a los varones: solo autorizó a las mujeres mayores de edad a desempeñar cargos públicos por nombramiento. La ciudadanía femenina quedó, así, cortada por la mitad —capacidad para ser designada, no para elegir—, y esa restricción produjo consecuencias visibles durante años: la primera jueza en Colombia solo fue nombrada en 1943, siete años después de la reforma.

Fue también durante la primera administración de López Pumarejo cuando se inició la emisión de la cédula de ciudadanía, documento destinado a verificar la pertenencia a la nación y a habilitar el ejercicio del sufragio. La cédula era el reverso material del derecho: sin ella, la condición de ciudadano permanecía en el papel de la constitución. Su despliegue avanzó de manera desigual y ese desfase entre la ley y el territorio marcó a fondo el alcance real de la reforma del 36.

El caso de la Comisaría de Arauca ilustra hasta qué punto la ciudadanía formal podía existir sin infraestructura que la sostuviera. Para 1946, diez años después de la ampliación del sufragio masculino, en todo ese territorio se habían expedido apenas 2.478 cédulas —1.439 en Arauca Ciudad, 282 en Arauquita y 757 en Tame—, cifras que suponían una fracción minúscula de la población adulta masculina. La cedulación no fallaba en Arauca por azar: fallaba porque el Estado no llegaba. En las regiones donde la ciudadanía debía activarse mediante el trámite de la credencial, el mismo aparato que había proclamado la universalidad del sufragio no disponía de oficinas, funcionarios ni presencia estable para materializarlo. El derecho quedaba enunciado en Bogotá y suspendido en las llanuras, y el sufragio masculino universal —jurídicamente completo desde 1936— seguía siendo, en franjas enteras del país, una promesa administrativa. La oposición conservadora, entretanto, usó el alegato de fraude y carencia de garantías electorales —así lo interpretó Otto Morales Benítez— como recurso para desacreditar al régimen liberal, en un contexto en que la cédula recién comenzaba a hacer verificable el voto.

La Violencia: ciudadanía suspendida por el sectarismo

Entre 1946 y 1953 —desde el retorno del conservatismo al poder con Mariano Ospina Pérez hasta la caída del gobierno de Laureano Gómez—, la primera ola de la Violencia devastó el mundo rural colombiano con masacres, descuartizamientos, quema de pueblos y desplazamientos masivos. La categoría de ciudadano, en teoría universalizada apenas diez años antes, se convirtió en una etiqueta letal. Las identidades partidistas liberal y conservadora, enraizadas en generaciones enteras y transmitidas casi como herencia, funcionaron como si fueran identidades étnicas: el adversario político era tratado como un enemigo al que había que aniquilar. Ser liberal en un municipio conservador de Boyacá, o conservador en una vereda liberal del Tolima, dejó de ser una filiación política para volverse una condición biográfica peligrosa.

El aparato del Estado se plegó a esa lógica. Los grupos liberales llamaron chulavitas a las fuerzas de policía conservadoras, y el mote nació del nombre de una vereda de Boavita, en Boyacá, cuya adhesión al Partido Conservador venía desde 1837. La policía, así identificada, dejó de ser un cuerpo civil para volverse instrumento partidista; y bandas civiles armadas conocidas como pájaros extendieron acciones de persecución y exterminio contra liberales y opositores del orden conservador en extensas zonas del país, con la connivencia visible de las estructuras locales de poder. Ospina Pérez nombró militares como alcaldes y gobernadores en las regiones donde la violencia entre los dos partidos se volvía más extrema, sustituyendo la política local por la administración castrense.

El sectarismo se expresó también en el vocabulario público. En 1949, desde el Congreso y la gran prensa se pronunciaron frases desafiantes que alentaban el uso de la violencia como sustituto de la disputa electoral. La abstención liberal en las elecciones presidenciales llevó a Laureano Gómez al poder ese mismo año, y su gobierno intensificó la represión: encontró referentes ideológicos en las dictaduras de Franco y Salazar, y el presidencialismo adquirió signos abiertamente autoritarios. El estado de sitio decretado en noviembre de 1949 se prolongó durante toda su presidencia, restringiendo una gran cantidad de libertades civiles y convirtiendo el gobierno por decreto en la forma ordinaria del poder.

La ciudadanía quedó suspendida en tres planos simultáneos. En el jurídico, el estado de sitio permitió cerrar periódicos, confinar y desterrar enemigos políticos, y gobernar mediante poderes extraordinarios que sustraían al Congreso su función legislativa. En el material, la instrumentalización partidista de la justicia —los jueces eran distribuidos en proporción al sufragio universal y debían pagar tributo a su partido y sus directivas— vació de sentido las garantías individuales. Y en el más elemental, cientos de miles de campesinos fueron desplazados de sus veredas y municipios, arrancados del territorio que era la condición física de su participación política. Un ciudadano huyendo por una carretera veredal con lo que cabe en un costal no ejerce ningún derecho: la Constitución lo nombra, la Violencia lo cancela.

La dictadura y la paradoja perfecta

El golpe militar del 13 de junio de 1953, que llevó al general Gustavo Rojas Pinilla al poder con el respaldo inicial de las élites bipartidistas cansadas del régimen de Laureano Gómez, produjo la manifestación más pura de la paradoja. Rojas concentró el poder, suprimió las elecciones populares y, en el mismo movimiento, otorgó formalmente el derecho al voto a las mujeres.

La Asamblea Nacional Constituyente convocada por el régimen actuó de manera obsecuente. Mediante el Acto Legislativo Nº 1 del 30 de julio de 1954, la ANAC se autorizó a sí misma a aumentar en treinta y ocho miembros su composición —treinta y seis elegidos por Rojas y dos por la Iglesia—, garantizándole al dictador una mayoría cómoda para su reelección. Y suprimió las asambleas departamentales y los concejos municipales de elección popular, reemplazándolos por consejos administrativos cuyos miembros eran designados por el presidente, la ANAC y los consejos departamentales. El plano local de la ciudadanía —el escalón donde el vecino elige alcalde y concejal— fue clausurado.

En medio de esa contracción se produjo la mayor ampliación formal de la ciudadanía en el siglo XX colombiano. El Acto Legislativo 3 de 1954 extendió la plenitud de los derechos ciudadanos a la mujer colombiana, reconociéndola como sujeto político con plenos derechos de sufragio. El proyecto había sido evaluado y presentado por dos mujeres nombradas en la ANAC: Esmeralda Arboleda, del Partido Liberal, y Josefina Valencia, del Partido Conservador. La reforma no surgió del vacío: desde los años veinte, figuras como Georgina Fletcher y Ofelia Uribe de Acosta habían impulsado la voz de las mujeres en favor de sus derechos, y durante la dictadura la campaña sufragista tomó fuerza aprovechando el mismo margen que el régimen abría para legitimarse.

La paradoja fue perfecta: la mujer colombiana obtuvo el derecho a votar exactamente en el momento en que ese derecho no podía ejercerse, porque las elecciones populares habían sido suprimidas. El sufragio femenino quedó como norma vigente y práctica inexistente, esperando un régimen que lo activara.

La dictadura continuó cerrando espacios. El 8 y 9 de junio de 1954, manifestaciones estudiantiles contra el régimen fueron reprimidas con la muerte del estudiante Uriel Gutiérrez y doce compañeros más; el episodio desató un descontento que ya no se apagaría. En agosto de 1955, Rojas cerró El Tiempo. El Espectador suspendió sus ediciones en enero de 1956 bajo la presión del régimen, que también había censurado y clausurado El Siglo. El régimen había perdido el respaldo de la oligarquía que lo había impulsado, y las tratativas para reemplazarlo comenzaron a protocolizarse fuera del país: en Benidorm y en Sitges, los jefes de los dos partidos históricos firmaron los acuerdos que darían forma al Frente Nacional. Rojas cayó el 10 de mayo de 1957, y fue reemplazado por una Junta Militar de transición. Años después, el Senado lo juzgó y le retiró los derechos políticos; los recuperó por sentencia del Tribunal Superior de Bogotá del 20 de diciembre de 1966, confirmada por la Corte Suprema el 18 de octubre de 1967.

El plebiscito de 1957: la ciudadanía convocada, la ciudadanía canalizada

El 1 de diciembre de 1957, el pacto entre liberales y conservadores fue sometido a plebiscito. Ese día ocurrieron dos cosas al mismo tiempo: las mujeres colombianas ejercieron por primera vez el derecho al voto, y el país aprobó abrumadoramente el Frente Nacional, es decir, el reparto milimétrico del poder entre los dos partidos tradicionales durante dieciséis años. La convocatoria había sido ordenada por la Junta Militar mediante el decreto 0247 de 1957; su constitucionalidad fue demandada, pero la Corte Suprema de Justicia se inhibió de resolver, dejando incólume la validez del acto.

Los comités femeninos de los partidos y la prensa emprendieron campañas activas para cedular a las mujeres. Muchas se describían a sí mismas como "espectadoras y víctimas" de la vida política, y veían el voto como un remedio a una situación desesperada. Esa autopercepción es reveladora: la ciudadanía femenina no llegó como una expansión celebrada desde arriba, sino como una tabla arrancada al naufragio de la Violencia. Las mujeres votaron para clausurar el régimen que las había reconocido y para bendecir un pacto en cuya elaboración no habían tenido asiento.

Los argumentos contra el sufragio femenino, que habían circulado durante décadas, se referían a su supuesta naturaleza "casera y doméstica" y a la incompatibilidad del rol parlamentario con las funciones maternales; los pronunciaron, en su momento, dirigentes liberales. En 1957 esos argumentos quedaron formalmente derrotados. Pero la victoria formal coexistió con la clausura material: el Frente Nacional dividiría los cargos entre las dos colectividades sin cuota específica para las mujeres, y su presencia en las instancias reales de decisión seguiría siendo marginal por décadas.

El plebiscito fue, así, el acto fundacional más ambiguo de la historia electoral colombiana. Amplió el cuerpo ciudadano hasta la mitad de la población que faltaba, y en el mismo gesto lo utilizó para ratificar un régimen que restringía por dieciséis años la competencia política a dos partidos.

El Frente Nacional: ciudadanía formal, participación clausurada

El Frente Nacional, incorporado a la Constitución por enmienda tras el plebiscito, estableció la alternancia presidencial exclusiva entre liberales y conservadores durante dieciséis años, y la paridad estricta en gabinetes, cuerpos legislativos, asambleas, concejos y designación de gobernadores y alcaldes. Ningún partido distinto a los dos tradicionales era legal para competir por esos cargos. La ciudadanía se restauró en sus formas —el gobierno de Alberto Lleras Camargo (1958-1962) restableció las libertades públicas y sindicales, y devolvió al Congreso la función legislativa que el Ejecutivo había usurpado desde 1949—, pero la ciudadanía como capacidad de disputa política real quedó cerrada.

Los efectos fueron profundos. La pérdida del sentimiento de pertenencia partidista, que había sido la savia sectaria de la Violencia, motivó un cambio de estrategia en las maquinarias: los partidos recurrieron cada vez más al clientelismo, y la burocracia del Estado pasó a ser la principal depositaria de la función de reproducción electoral del sistema. La ciudadanía, en el papel plenamente restaurada, se convirtió en la práctica en una relación de intercambio de votos por puestos, favores y contratos.

A partir de 1968, el Congreso cedió voluntariamente al Ejecutivo sus funciones legislativas mediante facultades extraordinarias, quedando desprovisto en especial de sus poderes presupuestales. Y el recurso casi permanente al estado de excepción configuró una institucionalidad hermética desde el punto de vista político y anómala desde el constitucional: el gobierno por decreto, que había sido la marca del autoritarismo conservador de 1949 y de la dictadura de 1953, se normalizó como forma ordinaria del Estado democrático.

El tratamiento meramente militar de los reductos campesinos que habían sobrevivido a la Violencia condujo a la formación de guerrillas, y con ellas se abrió un ciclo de conflicto armado interno que se prolongaría durante más de medio siglo. La ciudadanía escindida de 1946-1958 dejó una institucionalidad estable de participación formal con exclusión estructural, cuyos costos —clientelismo, insurgencia armada, anomalía constitucional— serían el legado del Frente Nacional para las generaciones siguientes.

Décadas más tarde, ya en ejercicio de la Presidencia, Juan Manuel Santos calificó retrospectivamente al pacto como "un mal necesario" o "mal menor", reconociendo que tuvo secuelas negativas. La fórmula, expresada desde el vértice mismo del Estado y por un dirigente heredero de la tradición liberal que participó en el acuerdo, captura la ambivalencia con la que las élites colombianas siguieron leyendo el Frente Nacional medio siglo después: fue el instrumento que cerró la Violencia y restauró la convivencia bipartidista, y fue simultáneamente el mecanismo que institucionalizó la exclusión.

La huella: qué queda de la ciudadanía escindida

El recorrido revela una constante. Cada ampliación formal de la ciudadanía colombiana en el siglo XX —el sufragio masculino universal de 1936, el voto femenino de 1954, el plebiscito de 1957, la reducción de la edad ciudadana de veintiuno a dieciocho años por el Acto Legislativo 1 de 1975— coexistió con mecanismos que vaciaban su contenido: el estado de sitio prolongado, la supresión de las elecciones locales, el bipartidismo cerrado, el clientelismo burocrático, la anomalía constitucional del gobierno por decreto. Las conquistas fueron reales; las restricciones también. No se sucedieron en fases: convivieron.

La escisión tampoco fue una anomalía del período. Fue la continuación de una tradición constitucional larga, que desde Angostura distinguía activos de pasivos, desde Cádiz excluía por origen y desde 1886 condicionaba la ciudadanía plena a la renta, la propiedad o el alfabetismo. Lo específico de 1946-1958 fue el choque frontal entre esa lógica restrictiva heredada y la movilización de masas del siglo XX: el movimiento sufragista femenino articulado desde los años veinte, los estudiantes muertos en junio de 1954, las mujeres cedulándose masivamente en 1957. Actores subalternos arrancaron reconocimientos reales que el sistema bipartidista canalizó, absorbió y clausuró en su propio beneficio.

La Constitución de 1991 fue, en buena medida, un intento de deshacer esa escisión: incorporó mecanismos de participación directa, reconoció derechos colectivos, abrió el sistema político a terceros partidos y consagró un catálogo amplio de derechos fundamentales. Pero la sombra del período previo no se disipó. El estado de excepción como forma ordinaria del gobierno, el clientelismo como estructura de reproducción electoral y la exclusión de amplios sectores rurales de la participación política efectiva son herencias que sobreviven a la letra de la nueva carta. Y la asimetría territorial que en 1946 se leía en las 2.478 cédulas de Arauca reaparece hoy en los mapas de abstención, presencia estatal desigual y captura armada de territorios: la geografía del derecho sigue sin coincidir con la geografía de su ejercicio.

Distinguir con precisión entre nacional, ciudadano y elector, entre norma vigente y práctica activada, entre credencial expedida y voto emitido, sigue siendo el trabajo elemental de cualquier lectura seria de la ciudadanía colombiana. El período 1946-1958 es la clave para hacerlo: allí, en el intervalo entre la Violencia y el Frente Nacional, las tres categorías se separaron con nitidez suficiente para volverse legibles. Se podía ser nacional sin ser ciudadano pleno, ciudadano sin ser elector efectivo, elector sin poder incidir en la composición del gobierno local. Esa gramática de fronteras internas —heredada del siglo XIX, agudizada por la Regeneración, apenas retocada en 1991— es la que sigue rigiendo el reverso material del derecho enunciado.

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En el archivo

228 apariciones públicas, ordenadas por período y año.

01Colonia1600–17804
  1. 1650Consolidación de la sociedad de castas y el orden barroco neogranadino (1650–1700)Hecho
  2. 1680Limpieza de sangreFicha
  3. 1700Juan Tama de la EstrellaFicha
  4. 1770Castellanización, disolución de resguardos y censo de 1778 en el Nuevo Reino de GranadaHecho
02Pre-independencia1780–180910
  1. 1770Milicias de pardos y morenos de Cartagena como escuela política afrocaribeñaHecho
  2. 1778Simplificación censal borbónica de 1778–1782Hecho
  3. 1780Pre-independencia neogranadina (1780–1809)Época
  4. 1781AlcabalaFicha
  5. 1781Ambrosio PiscoFicha
  6. 1781Colonialismo internoFicha
  7. 1785Ilustración criollaFicha
  8. 1789Reformismo judicial borbónico en Nueva GranadaPregunta
  9. 1795Sombra haitiana, milicias pardas y miedos raciales en el Caribe (1795–1799)Hecho
  10. 1797Juan Bautista Picornell y GomilaFicha
03Independencia1810–183126
  1. 1810José Acevedo y GómezFicha
  2. 1810Patria Boba: federalismo, centralismo y primeras repúblicas (1810–1816)Hecho
  3. 1810Soberanía popularFicha
  4. 1811La Primera República de Cartagena (1811–1815)Hecho
  5. 1811Pedro RomeroFicha
  6. 1813Juan del CorralFicha
  7. 1813Realismo pastuso y lealtad popular al rey (1813-1824)Hecho
  8. 1814Juan Fernández de Sotomayor y PicónFicha
  9. 1814Ley de Libertad de Vientres (1821)Hecho
  10. 1815Infraestructura femenina en la guerra de independencia (1815–1819)Hecho
  11. 1815Pardos, Haití y la dimensión afro de la independencia (1815–1821)Hecho
  12. 1815Realismo popularFicha
  13. 1817Ejecuciones de Piar (1817) y Padilla (1828): el techo racial de la repúblicaHecho
  14. 1818Juan SámanoFicha
  15. 1819Constitución de Cúcuta y fundación de la Gran ColombiaHecho
  16. 1820La prensa y la Gran ColombiaPregunta
  17. 1821Disolución liberal de los resguardos indígenas y despojo comunal (1821-1828)Hecho
  18. 1821El racismo republicano en la Gran ColombiaPregunta
  19. 1821Gran ColombiaFicha
  20. 1821Ley de Haberes Militares de 1821Hecho
  21. 1821Libertad de vientresFicha
  22. 1821Mariano MontillaFicha
  23. 1823José Prudencio PadillaFicha
  24. 1825Las reformas santanderistas y el benthamismo (1825–1828)Hecho
  25. 1828La fractura Bolívar-Santander y el origen del bipartidismo colombianoPregunta
  26. 1828PardocraciaFicha
04Nueva Granada1831–186218
  1. 1831Fundación de la República de la Nueva Granada y administración Santander (1832–1837)Hecho
  2. 1840Trabajo libreFicha
  3. 1848Josefa Acevedo de GómezFicha
  4. 1848UtilitarismoFicha
  5. 1849Epidemia de cólera de 1849 en el Caribe neogranadinoHecho
  6. 1849José Hilario LópezFicha
  7. 1850Cartografía nacionalFicha
  8. 1850Disolución de resguardosFicha
  9. 1850Geografía políticaFicha
  10. 1850Manuel AncízarFicha
  11. 1850Reformas liberales de medio siglo y abolición de la esclavitud (1850–1852)Hecho
  12. 1851Abolición de la esclavitud en la Nueva GranadaFicha
  13. 1851La guerra civil conservadora de 1851Hecho
  14. 1853La Constitución de 1853Hecho
  15. 1853Voto femenino en la provincia de Vélez y anulación de su Constitución (1853–1855)Hecho
  16. 1856AnticlericalismoFicha
  17. 1856Juan José Nieto GilFicha
  18. 1863Liberalismo radicalFicha
05Estados Unidos de Colombia1863–188521
  1. 1863Artículo 78 de Rionegro y el régimen de territorios nacionales (1863)Hecho
  2. 1863Justo ArosemenaFicha
  3. 1863Soberanía estatalFicha
  4. 1864Antioquia bajo Pedro Justo Berrío: laboratorio conservador dentro del federalismo radical (1864-1873)Hecho
  5. 1864Manuel Murillo ToroFicha
  6. 1867José María Vergara y VergaraFicha
  7. 1869Invención cultural de la nación y república letrada (1869–1875)Hecho
  8. 1869SyllabusFicha
  9. 1870Abolición sistemática de resguardos indígenas bajo el Olimpo Radical (1870-1875)Hecho
  10. 1870Agripina Montes del ValleFicha
  11. 1870Capital culturalFicha
  12. 1870Educación laicaFicha
  13. 1870El Decreto Orgánico de Instrucción Pública de 1870Hecho
  14. 1870Eustorgio SalgarFicha
  15. 1871Discursos raciales y civilizatorios en Colombia (1871–1875)Hecho
  16. 1874Ley 66 de 1874: juntas civiles y misiones para la reducción indígenaHecho
  17. 1875Culto bolivarianoFicha
  18. 1875Luis Antonio Robles SuárezFicha
  19. 1877Candelario ObesoFicha
  20. 1877Cantos populares de mi tierra (1877)Hecho
  21. 1884Guerra civil de 1884-1885 y fin del federalismo radicalHecho
06Regeneración1886–19298
  1. 1886BlanqueamientoFicha
  2. 1886Imaginario nacionalFicha
  3. 1886La Regeneración y el hispanismo católicoPregunta
  4. 1887El Concordato de 1887Hecho
  5. 1905Ley 55 de 1905 y la disolución de los resguardos indígenas del CaribeHecho
  6. 1911Roger CasementFicha
  7. 1920Mujeres y orígenes del movimiento social colombianoPregunta
  8. 1924José Gonzalo SánchezFicha
07República Liberal1930–194617
  1. 1930Feminismo y sufragismo en Colombia (1930–1946)Hecho
  2. 1930Ofelia Uribe de AcostaFicha
  3. 1930República Liberal (1930–1946)Época
  4. 1932Georgina FletcherFicha
  5. 1933Cordobismo y liderazgo afrochocoano de Diego Luis CórdobaHecho
  6. 1934Campaña de Cultura Aldeana (1934–1936)Hecho
  7. 1935Masculinismo estructural en la historiografía de la República LiberalPregunta
  8. 1936Alfonso López PumarejoFicha
  9. 1936Ismael Perdomo BorreroFicha
  10. 1936Reforma Constitucional de 1936Hecho
  11. 1936Reforma constitucional en ColombiaFicha
  12. 1938CooptaciónFicha
  13. 1938Gerardo Molina RamírezFicha
  14. 1940Débora Arango PérezFicha
  15. 1940Diego Luis CórdobaFicha
  16. 1940Jorge ArtelFicha
  17. 1942Segundo gobierno de López Pumarejo y crisis del reformismo (1942–1945)Hecho
08La Violencia1946–19578
  1. 1948María Currea de AyaFicha
  2. 1949Misión Currie y Batallón Colombia en Corea (1949–1954)Hecho
  3. 1951El Batallón Colombia en Corea (1951-1954)Pregunta
  4. 1954El sufragio femenino en Colombia (1954)Hecho
  5. 1954El sufragio femenino en Colombia (1954)Pregunta
  6. 1954Esmeralda Arboleda CadavidFicha
  7. 1954Josefina Valencia MuñozFicha
  8. 1958Urbanización colombiana de 1948–1985Pregunta
09Frente Nacional1958–19749
  1. 1956Pacto de Sitges y fundación del Frente Nacional (1957–1958)Hecho
  2. 1958El Frente NacionalÉpoca
  3. 1958ModernizaciónFicha
  4. 1958Nadaísmo y arte moderno en Colombia (1958–1972)Hecho
  5. 1962Virginia Gutiérrez de PinedaFicha
  6. 1962William YarboroughFicha
  7. 1964Las guerrillas colombianas y el Frente NacionalPregunta
  8. 1970Estanislao ZuletaFicha
  9. 1974Cierre formal del Frente Nacional y elecciones presidenciales de 1974Hecho
10Crisis y narcotráfico1974–199013
  1. 1977Construcción estatal de la categoría 'cocalero' y criminalización campesina (1977–1990)Hecho
  2. 1983Carlos Jiménez GómezFicha
  3. 1983Investigación Acción ParticipativaFicha
  4. 1983Paro cívicoFicha
  5. 1984Decreto 1002 de 1984 y fin de la Historia Patria escolarHecho
  6. 1984Fabiola LalindeFicha
  7. 1984Narcoterrorismo, extradición y guerra contra el Estado (1984–1990)Hecho
  8. 1985Guerrilla urbanaFicha
  9. 1986Descentralización y elección popular de alcaldes (1986–1988)Hecho
  10. 1987Héctor Abad GómezFicha
  11. 1988La elección popular de alcaldes y la descentralización (1986-1988)Pregunta
  12. 1988Virgilio Barco VargasFicha
  13. 1989NarcoterrorismoFicha
11Constitución de 19911991–20029
  1. 1982Ley 70 de 1993 y el Proceso de Comunidades NegrasHecho
  2. 1991Acción de tutelaFicha
  3. 1991Autonomía indígenaFicha
  4. 1991Juan de Dios Mosquera MosqueraFicha
  5. 1991Pluralismo jurídicoFicha
  6. 1995Cultura ciudadana y transformación de Bogotá (1995–2003)Hecho
  7. 1996Yolanda Becerra VegaFicha
  8. 1999Monumento a la Paz de MonteríaHecho
  9. 2003Feminismo colombiano post-1991: territorialización, ONGización y violencia contra lideresasPregunta
12Seguridad Democrática2002–20169
  1. 2002Política de Seguridad DemocráticaHecho
  2. 2002Seguridad Democrática (2002–2016)Época
  3. 2005Directiva 029 de 2005 y la arquitectura de incentivos para los falsos positivosHecho
  4. 2006Racismo estructuralFicha
  5. 2008El pacifismo colombiano entre el Mandato de 1997 y el plebiscito de 2016Pregunta
  6. 2008Madres de Soacha y el movimiento de víctimas (2008–2010)Hecho
  7. 2009Memoria subalternaFicha
  8. 2013Memoria histórica institucional en Colombia (GMH-CNMH, 2007-2022)Pregunta
  9. 2016El plebiscito del 2 de octubre de 2016Pregunta
13Posconflicto2016–presente13
  1. 2013Alejandro Ordóñez MaldonadoFicha
  2. 2016Crisis migratoria venezolana hacia Colombia (2016–2022)Hecho
  3. 2016El Posconflicto colombianoÉpoca
  4. 2016Garantías de no repeticiónFicha
  5. 2016Justicia restaurativaFicha
  6. 2016ReincorporaciónFicha
  7. 2016Victoria SandinoFicha
  8. 2017Disidencias de las FARC y reconfiguración del conflicto armado (2017–2022)Hecho
  9. 2017Paro Cívico de Buenaventura de 2017Hecho
  10. 2018Juanita Goebertus EstradaFicha
  11. 2021El Estallido Social de 2021Hecho
  12. 2022Sentencia C-055 de 2022: despenalización del aborto hasta la semana 24Hecho
  13. 2022Triunfo de Gustavo Petro y Francia Márquez (2022)Hecho
14Transversal—62
  1. 1538BogotáFicha
  2. 1539Plaza de BolívarFicha
  3. 1700CimarronajeFicha
  4. 1700ContrabandoFicha
  5. 1713San Basilio de PalenqueFicha
  6. 1800ChocóFicha
  7. 1800El resguardo y la política indígena tardocolonial en la Nueva GranadaPregunta
  8. 1805La larga duración colonial en ColombiaPregunta
  9. 1810La discontinuidad entre 1781 y 1810Pregunta
  10. 1819Llanos OrientalesFicha
  11. 1821CúcutaFicha
  12. 1821ManumisiónFicha
  13. 1822Argentina en la historia de ColombiaFicha
  14. 1830La frontera colombo-venezolanaPregunta
  15. 1840José María ObandoFicha
  16. 1850CaudillismoFicha
  17. 1851Abolición de la esclavitud y ciudadanía trunca en ColombiaPregunta
  18. 1886Identidad nacionalFicha
  19. 1886Modernización conservadoraFicha
  20. 1887El Concordato de 1887Pregunta
  21. 1900Frontera internaFicha
  22. 1900GamonalismoFicha
  23. 1900ImpunidadFicha
  24. 1900TumacoFicha
  25. 1902El Concordato de 1887 y el Convenio de Misiones de 1902Pregunta
  26. 1910HigienismoFicha
  27. 1910Norte de SantanderFicha
  28. 1912San AndrésFicha
  29. 1923TecnocraciaFicha
  30. 1928Presencia diferenciada del Estado en las periferias colombianasPregunta
  31. 1948PopulismoFicha
  32. 1949Lauchlin CurrieFicha
  33. 1950AnticomunismoFicha
  34. 1950Laureano GómezFicha
  35. 1950OrinoquíaFicha
  36. 1954Sufragio femeninoFicha
  37. 1957PlebiscitoFicha
  38. 1958Alberto Lleras CamargoFicha
  39. 1958Democracia restringidaFicha
  40. 1962ContrainsurgenciaFicha
  41. 1965El PatoFicha
  42. 1975ClientelismoFicha
  43. 1979Marco Antonio Palacios RozoFicha
  44. 1980CimitarraFicha
  45. 1982Vera GrabeFicha
  46. 1985Aída AvellaFicha
  47. 1985Ciudad BolívarFicha
  48. 1985Economía de guerraFicha
  49. 1985La periferia urbana colombiana como geografía del despojoPregunta
  50. 1990El movimiento campesino colombiano y la política agrariaPregunta
  51. 1991Asamblea ConstituyenteFicha
  52. 1991Estado social de derechoFicha
  53. 1991MulticulturalismoFicha
  54. 1991Multiculturalismo constitucionalFicha
  55. 1991Resguardo indígena en ColombiaFicha
  56. 1994ConvivirFicha
  57. 1996Gloria Cuartas MontoyaFicha
  58. 1997Desplazamiento forzadoFicha
  59. 2000Bajo AtratoFicha
  60. 2000Estado paraleloFicha
  61. 2000Piedad CórdobaFicha
  62. 2010Iván Cepeda CastroFicha
05

Relaciones

Vínculos editoriales de la ficha y conexiones observadas dentro del archivo.

06

Documentos y fragmentos citados

46 documentos · 61 fragmentos

01Colombia: A Concise Contemporary HistoryMichael J. LaRosa, Germán R. Mejía · 2017 · p. 69, 892 citas
[1]

right to grant more political rights than the rest of the nation. The federal constitution of 1858 maintained universal male suffrage for those over twenty-one years and married, as did the federal constitution of 1863. But the latter ensured that the constitutions of the states within the union should all guarantee…

p. 69
[13]

carry out the constitution and will of the people expressed in this act, concerning the form of provisional government that has been installed; and to defend our sacred Roman Catholic Apostolic Religion until the last drop of blood has been sacrificed.’” 4 Subsequent constitutions, including that of 1991, but with the…

p. 89
0230 hechos que cambiaron la historia de ColombiaRafael Pardo Rueda · 2022 · p. 1031 cita
[2]

domiciliados. Limitación recíproca de los derechos que contiene la naturalización. Nacionalización de compañías. II. Ciudadanía. Definición de ella. Por qué causas se pierde. Por cuáles se suspende. Prerrogativas inherentes a la ciudadanía. Artículo 8. Son nacionales colombianos: 1. Por nacimiento: Los naturales de…

p. 103
03Gran Enciclopedia de Colombia. Tomo 7: InstitucionesRoberto Hinestrosa Rey (Director Académico), Sandra Morelli Rico (Coordinación Académica) · 1993 · p. 125, 2842 citas
[3]

propietarios, los varones, los letra dos. La sucesiva remoción de impedi- mentos legales por razón de sexú, creencias. políticas o religiosas, raza, edad, condición cultural, social o 200 nómica, hariniversalizado contempo- rineamente él derecho de sufragio, de tal manera que comesponde hoy auna extensión Je la…

p. 284
[20]

«Toda ten- dencia al intervencionismo de Estado prepara el advenimiento integral del socialismo; toda tendencia a robuste- cerda individualidad favorece el afian- zamvento de la democración. Reunidos algunos opositores en la Acción Patrió- fica Económica Nacional ¡APEN), quisie- ron impedir el trienio de las doctrinas…

p. 125
04Estudios interdisciplinarios de las élites en ColombiaCatalina Acosta Oidor, Alexander Gamba Trimiño, Verónica Salazar Baena · 2023 · p. 161, 1702 citas
[4]

efecto de la raza y el género como elementos de la dominación. (Segato, 2016 b) Para la reflexión que nos ocupa, y volviendo a la Constitución de 1886 y a su reforma por medio de aquel acto legislativo 3, nos interesa resaltar el artículo siguiente al que fue modificado. “Artículo 173. Los ciudadanos que sepan leer y…

p. 170
[21]

la Iglesia católica, a la que le entregó las labores de cuidado de la población e impidió al - gún atisbo de reconocimiento de las mujeres como sujetos políticos. 161 Capítulo 6. Representación política de las mujeres en Colombia Es para los años veinte del siglo xx que causas más liberales cues - tionan los derechos…

p. 161
05The Work of Recognition: Caribbean Colombia and the Postemancipation Struggle for CitizenshipJason McGraw · 2014 · p. 251 cita
[5]

vernacular sense of rights and belonging, often misrecognized by letrados as behavior that proved their lack of fitness for full civil status. With no significant move toward mass literacy until well into the twentieth century, the contested cultural politics over popular and overeducated understandings of citizen-…

p. 25
06Crafting a Republic for the World: Scientific, Geographic, and Historiographic Inventions of ColombiaLina del Castillo · 2018 · p. 2761 cita
[6]

men who had been married at any age, or who were at least eighteen years old, were active citizens. This level of enfranchisement surpassed even the Constitution of 1853, which granted active citizenship to men over the age of twenty-one. Popular liberals forced republican bargains out of elites in the Cauca, and in…

p. 276
07La elección de la República. Historia del sufragio en Colombia entre 1809 y 1838Nhora Patricia Palacios Trujillo · 2022 · p. 130, 2162 citas
[7]

Ley Fundamental de Angostura de 1819 se materializó, al es- tablecer la diferenciación entre ciudadanos pasivos y activos: “Los ciudadanos se dividen en activos y pasivos. Es ciudadano activo el que goza el derecho de sufragio, y ejerce por medio de él la soberanía nacional, nombrando sus repre- sentantes. Ciudadano…

p. 130
[8]

hacendados les impedía a los peones y demás ser ciudadanos activos. Por ende, a pesar de la concepción de la igualdad que rodeaba al ciudadano activo, la transformación de la economía tradicional hacia un liberalismo económico no fue una prioridad para los publicistas neo- granadinos. Tuvo que pasar un siglo para que…

p. 216
08De la derecha a la izquierda: La Iglesia Católica en la Colombia contemporáneaMichael J. LaRosa · 2000 · p. 411 cita
[9]

papel político se man- tuvo constante. ULTRAINTOLERANCIA CAPÍTULO 1 42 Este capítulo comienza con la llegada de Rafael Núñez por segunda vez a la presidencia (1884) y la elaboración de una Constitución conservadora en 1886. Esa Constitución, que se mantuvo, en esencia, hasta la redacción de la Constitución de 1991,…

p. 41
09De la derecha a la izquierda. La Iglesia Católica en la Colombia contemporáneaMichael J. LaRosa · 2000 · p. 411 cita
[10]

tuvo constante. ULTRAINTOLERANCIA CAPÍTULO 1 42 Este capítulo comienza con la llegada de Rafael Núñez por segunda vez a la presidencia (1884) y la elaboración de una Constitución conservadora en 1886. Esa Constitución, que se mantuvo, en esencia, hasta la redacción de la Constitución de 1991, fue notable por el nexo…

p. 41
10Historia mínima de ColombiaJorge Orlando Melo · 2017 · p. 168, 2972 citas
[11]

p í tulo sobre derechos del hombre y el ciudadano — desaparecieron las libertades de expresi ó n, imprenta, pensamiento y movimiento,, ¡ aunque se mantuvo la libertad de prensa “ en tiempo de paz ” y se concedi ó a los no cat ó licos el derecho a “ no ser molestados ” por ’ sus creencias — y lo reemplaz ó con f ó…

p. 168
[19]

stica o Arte y Decorado, as í como carreras auxiliares de las profesiones “ masculinas ”, como Laboratorio Cl í nico, Enfermer í a o Dibujo Arquitect ó nico. Pero la presi ó n real de las mujeres hizo que esta transici ó n no durara: para 1950 la mayor í a segu í an carreras profesionales como Medicina, Derecho,…

p. 297
11Las mujeres en la historia de Colombia. Tomo II: Mujeres y SociedadMagdala Velásquez Toro (dirección académica), Catalina Reyes Cárdenas, Pablo Rodríguez Jiménez · 1995 · p. 1921 cita
[12]

libertad obtenida en la década anterior, culminó con medi- das más drásticas frente a la Iglesia: la tuición de cultos y la desamortización de bienes de manos muertas. Durante los años 70, los liberales radicales instituyeron la educa- ción laica y obligatoria, otro factor más que se convirtió en elemento de choque…

p. 192
12Homofobia y agresiones verbales: La sanción por transgredir la masculinidad hegemónica. Colombia 1936-1980Walter Alonso Bustamante Tejada · 2008 · p. 491 cita
[14]

" i n teres social " se puso por encima de Ia propiedad p rivada y con ese ca mbia e l Estado pudo i nterve n i r y exprop i a r i n dustrias publ icas y p rivadas para controlar Ia riqueza y proteger a los trabajadores y su derecho 1 8 Ante estas tra nsformaciones en el orden ed ucativo-religioso, Ia Iglesia llam6…

p. 49
13Colombia: Territorial Rule and the Llanos FrontierJane M. Rausch · 1999 · p. 521 cita
[15]

a, the places where they are created, and the functions that the respective employees perform." 21 Such glaring ambiguities would continue to inhibit effective government in the territories for the next fifty years. Church State Relations Despite efforts by radical Liberals, the Constitutional Reform of 1936 did not…

p. 52
14El terrorismo de Estado en ColombiaHernando Calvo Ospina · 2018 · p. 49, 854 citas
[16]

pretendió renovar las estructuras de un Estado anquilosado, con rezagos colonialistas, excluyente y violento. Quiso intentar su “New deal”. Pragmático y dogmático, ningún otro presidente en la historia colombiana ha sido tan controvertido. Llamando a su gobierno la “Revolución en Marcha”, buscó la armonía social…

p. 49
[17]

pretendió renovar las estructuras de un Estado anquilosado, con rezagos colonialistas, excluyente y violento. Quiso intentar su “New deal”. Pragmático y dogmático, ningún otro presidente en la historia colombiana ha sido tan controvertido. Llamando a su gobierno la “Revolución en Marcha”, buscó la armonía social…

p. 49
[52]

uno de los dos autores intelectuales del Frente Nacional, le correspondió al liberal Alberto Lleras Camargo ser el primer presidente de ese acuerdo bipartidista, entre 1958 y 1962. Como se ha visto, quizás este fue el latinoamericano más dedicado al servicio de la política estratégica de Estados Unidos en el hemis-…

p. 85
[53]

uno de los dos autores intelectuales del Frente Nacional, le correspondió al liberal Alberto Lleras Camargo ser el primer presidente de ese acuerdo bipartidista, entre 1958 y 1962. Como se ha visto, quizás este fue el latinoamericano más dedicado al servicio de la política estratégica de Estados Unidos en el hemis-…

p. 85
15Aproximaciones a la historia del Derecho en ColombiaLuis Freddyur Tovar, Beatriz Eugenia Salamanca Charria, Carlos Andrés Delvasto Perdomo, Carlos Andrés Echeverry Restrepo, Francesco Zappalá Sastoque, Iván Alberto Díaz Gutiérrez · 2014 · p. 1931 cita
[18]

De los Derechos Civiles y Garantías Sociales, de la Constitución Colombiana de 1886, es reformada por el acto legislativo 01 de 1936 e incluye a los artículos 17, 18 y 19, que 192 Iván Alberto Díaz Gutiérrez APROXIMACIONES A LA HISTORIA DEL DERECHO EN COLOMBIA definirán al trabajo como obligación social, garantizarán…

p. 193
16Historia contemporánea de Colombia (1920-2010)José Ricardo Arias Trujillo · 2011 · p. 1191 cita
[22]

entre sus seguidores. Por eso, desde antes de derrocar al “dictador”, ya habían hallado una fórmula para poner fin a las arraigadas luchas bipartidistas: conservadores y liberales se repartirían milimétricamente el poder. Por una parte, alternarían la Presidencia durante dieciséis años, de manera que cada partido…

p. 119
17Nueva Historia de Colombia. Vol. IV: Educación y Ciencia, Luchas de la Mujer, Vida DiariaÁlvaro Tirado Mejía (Director Científico y Académico), Jorge Orlando Melo, Jesús Antonio Bejarano, Magdala Velásquez Toro, Renán Silva Olarte, Jaime Jaramillo Uribe, Aline Helg, Gabriel Poveda Ramos, Jorge Arias De Greiff, Bernardo Tovar Zambrano, Rubén Sierra Mejía, Enrique Low Murtra, Gonzalo Cataño, Jaime Arocha Rodríguez, Néstor José Miranda Canal, Patricia Londoño Vega, Santiago Londoño Vélez · p. 49, 582 citas
[23]

den prescindir del rouge en los mo- mentos más delicados de la investiga- ción. Está muy bien la mujer enfer- mera, la mujer institutriz, pero la mujer gobernador no está de acuerdo con nuestro temperamento». El des- tacado dirigente liberal Armando So- lano hacía mofa de los problemas que tendría una mujer…

p. 49
[24]

La prensa realizó campañas, entrevistas y demás formas de moti- vación de la población femenina para participar activamente en el proceso plebiscitario, los comités femeninos de los partidos tradicionales realizaron campañas para promover la cedula- ción de las mujeres. En las declaracio- nes dadas a la prensa por las…

p. 58
18Violence and Resistance, Art and Politics in ColombiaStephen Zepke, Nicolás Alvarado Castillo · 2023 · p. 2551 cita
[25]

the earth. 14. In this context it is important to mention that women in Colombia were only granted the right to vote in 1956. The 1930s had gradually opened spaces for women in universities, and in the field of art, it was only in that decade that artists such as Hena Rodríguez, Josefina Albarracín, Carolina Cárdenas…

p. 255
19No matarás. Relato histórico del conflicto armado interno en ColombiaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 56, 772 citas
[26]

Quindío, Antioquia, entre otros lugares. La Violencia tuvo dos olas: de 1946 a 1953, durante el gobierno y la dictadura conservadora, y de 1953 a 1957, durante la dictadura militar. En ambas hubo episo- dios de crueldad como masacres, descuartizamientos, quema de pueblos, que dejaron sed de venganza, agravios y…

p. 56
[60]

de matrices ideológicas que abogaban por cambios radicales y violentos del sistema. El inicio del Frente Nacional estuvo marcado por la violencia que se sostuvo durante finales de los años cincuenta en el sur del Tolima, Cauca, Huila y Valle, y que provenían tanto de actores ilegales (cuadrillas de «bandoleros»,…

p. 77
20Ensayos para la historia de la política de tierras en Colombia. De la colonia a la creación del Frente NacionalAbsalón Machado Cartagena · 2009 · p. 3041 cita
[27]

sitio, bajo el cual se restringía una gran cantidad de liber tades civiles, se mantuvo desde 1949 y luego durante toda la presidencia de Laureano Gómez, elegido ante la ausencia liberal en las elecciones. Con la 3 0 2 P o l ít ic a a g r a r ia y c o n f l ic t o s d u r a n t e l a V io l e n c ia posesión de…

p. 304
21Global Capitalism, Democracy, and Civil-Military Relations in ColombiaWilliam Avilés · 2006 · p. 401 cita
[28]

economic elites that dominated both polit- ical parties (Pearce 1990, 44). His candidacy expressed the frustration of mil- lions of Colombians disappointed with the failed reformist efforts of the López-Pumarejo government. In April 1948 Gaitan was assassinated in the streets of Bogotá. His death set off an incredible…

p. 40
22Violencia pública en Colombia, 1958-2010Marco Palacios · 2012 · p. 38, 45, 513 citas
[29]

gadas de protegerlos. Las identidades partidistas estaban tan enraizadas que, con su proclividad sectaria, parecían funcionar como si fuesen identidades étnicas. No en vano el mote “chulativa”, con que los grupos liberales desig- naban las fuerzas de policía durante la primera ola de la Violencia; ese era el nombre de…

p. 45
[30]

su proclividad sectaria, parecían funcionar como si fuesen identidades étnicas. No en vano el mote "chulativa”, con que los grupos libérales desig naban las fuerzas de policía durante la primera ola de la Violencia', ese era el nombre de una vereda conservadora del municipio boyacense de Boavita que desde 1837 había…

p. 38
[36]

de protesta social fue recibida con recelo, desconfianza, miedo y, como al final de la década de 1920, las respuestas primordiales volvieron a ser poli- civas, penales, militares. En un país cuyas clases dirigentes se precian de legalistas y civilistas, las situaciones extremas de la época de la Violencia pusieron en…

p. 51
23Entre la legitimidad y la violencia: Colombia, 1875-1994Marco Palacios · 2003 · p. 2081 cita
[31]

conservadora. Ante la abstención liberal en las eleccio- nes de Congreso, en septiembre de 1951, el asunto se redujo a la lucha facciosa conservadora. Acudió a estas jornadas una nueva generación de políticos sectarios, cuyo epítome era el alzatismo, tildado de <(gaitanismo conservado~"!>. Esta lucha, de claro…

p. 208
24Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Valle y norte del CaucaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 511 cita
[32]

par- tidista, electoral e ideológica, buscando, sobre todo, ejercer presión mediante el terror, no sólo contra liberales, sino contra todo aquello que a los ojos de los dirigentes conservadores, estaba en contra del orden, las instituciones, la nación y la Iglesia». Betancourt y García, Matones y Cuadrilleros. Origen…

p. 51
25Hallazgos y recomendaciones de la Comisión de la Verdad de ColombiaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · p. 3911 cita
[33]

caracterizaron por estar fundamentadas en la consideración de que las protestas y manifestaciones de traba - jadores, estudiantes, indígenas y campesinos eran alteraciones del orden público que requerían medidas de excepción 739. La respuesta a estas reivindicaciones fueron las medidas autoritarias dirigidas,…

p. 391
26¡Basta satisfecho! Colombia: Memorias de guerra y dignidadCentro Nacional de Memoria Histórica (GMH) · 2013 · p. 1421 cita
[34]

del Congreso en 1951: “La Administración de Justicia es más un botín político que un campo de acción para la equidad y la ética. Los Jueces se dis- tribuyen en proporción al sufragio universal, y desde el más bajo de la jerarquía, hasta el más meritorio de los Magistrados, debe pagar tributo a su partido, a sus…

p. 142
27La violencia en Colombia: Estudio de un Proceso SocialGermán Guzmán Campos, Orlando Fals Borda, Eduardo Umaña Luna · 1962 · p. 2381 cita
[35]

cuantas se conocieron en la investigación. 10 Colección Guzmán, Doc. N<? T-Cun.-ll. 11 Poseemos muchos nombres de las víctimas. Colección Guzmán, Doc. N° T-Cund-20. Carlos H. Pareja, El monstruo (Buenos Aires, 1955), p. 159. ELEMENTOS ESTRUCTURALES DEL CONFLICTO 237 Muchos otros pueblos y veredas del país sufrieron…

p. 238
28Nueva Historia de Colombia, Vol. II: Historia Política 1946-1986Alvaro Tirado Mejía (Director Científico y Académico), Catalina Reyes Cárdenas, Arturo Alape, Gonzalo Sánchez, Gabriel Silva Luján, Medófilo Medina, Alvaro Valencia Tovar, Fernán González · p. 1071 cita
[37]

de traidor a la patria para quien en el exterior criticara al go- bierno, se fortalecía el principio del habeos corpus, se mantenía la respon- sabilidad presidencial, se volvía al su- fragio universal y se ampliaban aún más las prerrogativas de la Iglesia. Como en el caso del anterior gobier- no, este proyecto tampoco…

p. 107
29El orangután con sacoleva: cien años de democracia y represión en Colombia (1910-2010)Francisco Gutiérrez Sanín · 2014 · p. 1021 cita
[38]

la ingobernabilidad. Pero, por otro lado, Rojas siguió con el proyecto constituyente autoritario que había ya inicia do Gómez, y que en esencia excluía al Partido Liberal. A medida que las críticas contra su gobierno fueron arreciando se lanzó a una represión abierta, aunque no muy sistemática, que incluía cierres…

p. 102
30Enciclopedia de Colombia - Volumen 2Camilo Calderón Schrader · 2001 · p. 2441 cita
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y 9 de junio de 1954 se cumplieron una serie de manifestaciones estudiantiles en contra del régimen —las primeras protestas urbanas que se presentaban desde el 9 de abril-, cuyo resultado fue la muerte del estu- diante Uriel Gutiérrez y doce compañeros más, lo que desató el descontento de ciertos sectores de la…

p. 244
31Siembra vientos y recogerás tempestades. La historia del M-19, sus protagonistas y sus destinosPatricia Lara S. · 2002 · p. 781 cita
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pero la gente se acuerda de las cosas, las cosas. Y el pueblo lo que más recuerda del gobierno de Rojas fue lo que hizo su hija María Eugenia. Ella les repartía alimentos a los po bres, ropa, les regalaba en Navidad juguetes a los niños, ayudaba a los ancianos. Eso no iba a cambiar la estructura del Estado, obvio.…

p. 78
32Presidentes de Colombia 1810-1990Ignacio Arizmendi Posada · 1989 · p. 2441 cita
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se dispone a presenciar el juicio que se le haría en el Senado, corporación que a la postre lo despoja de todos sus derechos políticos. Los mismos que recupera por senten- cia del Tribunal Superior de Bogotá el 20 de diciembre de 1966, confirmada por la Corte Su- prema de Justicia el 18 de octubre de 1967, con lo cual…

p. 244
33Colombia and the United States: The Making of an Inter-American Alliance, 1939–1960Bradley Lynn Coleman · 2008 · p. 2001 cita
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representative and democratic” systems, countries such as Colombia.18 The National Front, 1958–1960 Colombia’s democratic revival coincided with the remaking of U.S. policy toward Latin America. During the early 1950s, former president Alfonso López proposed a bipartisan power-sharing arrangement as a solution to the…

p. 200
34Colombia: A Country StudyRex A. Hudson (editor) · 2010 · p. 1411 cita
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the rest. Altogether the urban population was now close to equaling that of the countryside. This shift meant that a greater percentage of Colom- bians would have access to education and social benefits and also that the pace of all sorts of change was likely to accelerate, with con- sequences difficult to foresee.…

p. 141
35Fighting Monsters in the Abyss: The Second Administration of Colombian President Álvaro Uribe Vélez, 2006–2010Harvey F. Kline · 2015 · p. 422 citas
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planning a coalition government; the Catholic Church had lost interest in the Rojas experiment. Leaders of most of the economic interest groups, representing the upper levels of Colombian economic life, had supported the trade unions in general strikes. On May 10, 1957, the top military leaders asked Rojas to leave…

p. 42
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planning a coalition government; the Catholic Church had lost interest in the Rojas experiment. Leaders of most of the economic interest groups, representing the upper levels of Colombian economic life, had supported the trade unions in general strikes. On May 10, 1957, the top military leaders asked Rojas to leave…

p. 42
36Territorial Rule in Colombia and the Transformation of the Llanos OrientalesJane M. Rausch · 2013 · p. 31, 782 citas
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ANDES. All use subject to https://www.ebsco.com/terms-of-use. 4 T erritorial Rule during the National Front and Its Aftermath, 1958–1978 The threat posed by Rojas Pinilla’s populist leanings and his increasingly inde- pendent actions proved to be the final outrage that drove Liberal and Conserva- tive leaders to…

p. 78
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colegio (high school), General Santander, was completed, and two primary schools were built so that by 1947 Arauca was educating 830 children in seventeen schools, ten supported either by the comisaría or the nation and seven by the missionaries. Air and telegraph service was functioning. Repairs were made on several…

p. 31
37Memorias dispersasHumberto De La Calle Lombana · 2021 · p. 2831 cita
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ese año. E L PRONUNCIAMIENTO DE LA JUSTICIA Dentro de este esfuerzo de indagar sobre la validez constitucional del Plebiscito de 1957, es pertinente ahora examinar el pronunciamiento de la Corte Suprema de Justicia sobre la demanda contra el decreto que ordenó la convocatoria popular. En efecto, el ciudadano Pedro Nel…

p. 283
38Historia de Colombia. Colombia Contemporánea IArturo Alape, Antonio Caballero, Gonzalo Hernández de Alba, Mauricio Archila, Germán Arciniegas, Enrique Sánchez y otros (obra colectiva) · 1988 · p. 701 cita
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dad institucional que, a su vez, permitié un notable desarrollo econémico y social. Al margen de las necesidades practicas de res- taurar la convivencia bipartidista y de librarse de la dictadura cada dia mas autocratica del general Gus- tavo Rojas Pinilla, habia, desde luego, algo mas: el reconocimiento filos6fico de…

p. 70
39Economía y Nación: una breve historia de ColombiaSalomón Kalmanovitz · 1994 · p. 4102 citas
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de aquélla a despecho de la modificación "temporal" a la Constitución), con alternación en el mando y una estricta paridad en el gabinete, las asambleas departamentales y los concejos. Paralelamente se restablecieron las libertades públicas y las sindicales —aunque sin restaurar la unidad del sindicalismo —y se…

p. 410
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de aquélla a despecho de la modificación "temporal" a la Constitución), con alternación en el mando y una estricta paridad en el gabinete, las asambleas departamentales y los concejos. Paralelamente se restablecieron las libertades públicas y las sindicales —aunque sin restaurar la unidad del sindicalismo —y se…

p. 410
40Más que plata o plomo. El poder político del narcotráfico en Colombia y MéxicoGustavo Duncan · 2014 · p. 2401 cita
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salido de control en las regiones, y que luego le devolviera el poder a los sectores moderados de las élites políticas liberales y conservadoras. Sin embargo, el plan no salió como lo esperaban. El proceso de pacificación arrojaba resultados más bien pobres y, más grave aún, Rojas no daba señales de querer devolver el…

p. 240
41Alvaro Uribe Velez El Narcotraficante # 82Sergio Camargo V. · 2008 · p. 291 cita
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para el partido liberal y así sucesivamente, durante veinte años, cerrando a la vez la compuerta, a una posible opción de un tercer partido político que pudiera entrar a competir por el poder en igualdad de condiciones. El primer presidente elegido dentro de ese acuerdo frente- nacionalista, fue el liberal Alberto…

p. 29
42Álvaro Uribe Vélez: El Narcotraficante Nº 82Sergio Camargo V. · 2008 · p. 291 cita
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para el partido liberal y así sucesivamente, durante veinte años, cerrando a la vez la compuerta, a una posible opción de un tercer partido político que pudiera entrar a competir por el poder en igualdad de condiciones. El primer presidente elegido dentro de ese acuerdo frente- nacionalista, fue el liberal Alberto…

p. 29
43Mayorías sin democracia. Desequilibrio de poderes y Estado de derecho en Colombia, 2002-2009Mauricio García Villegas, Javier Eduardo Revelo Rebolledo · 2009 · p. 411 cita
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del sentimiento de pertenencia al partido político, y la capacidad cohesionadora que ello implicaba, motivaron un cambio de estrategia en los partidos. La modorra de las ma- sas fue enfrentada con la proliferación de las viejas prácticas clientelistas. En estas nuevas circunstancias, la burocracia del Estado pasó a…

p. 41
44Sistemas de guerra: La economía política del conflicto en ColombiaNazih Richani · 2003 · p. 281 cita
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de corto alcance, como la que se dio en el primer n1andato de López Pumarejo. Durante el Frente Nacional, el Estado inhibió toda expre- sión del conflicto social y excluyó de la política a las clases subordina- das. Otra consecuencia de la guerra civil fue que bloqueó el camino al populismo en Colombia con la…

p. 28
45Una conversación pendienteJuan Manuel Santos, Ingrid Betancourt, Juan Carlos Torres · 2021 · p. 421 cita
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nuestra Constitución desde 1991 pero no se había podido aplicar cabalmente por falta de un estatuto de oposición que lo reglamentara. Siempre que se intentaba aprobar en el Congreso, el proyecto se hundía. En cumplimiento de los acuerdos de paz con las Farc, finalmente se aprobó el primer estatuto de oposición de…

p. 42
46Marijuana Boom: The Rise and Fall of Colombia's First Drug ParadiseLina Britto · 2020 · p. 2741 cita
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Liberals and Conservatives instituted the National Front in 1958 and made Colombia a wall of contention against Cuba’s influence in Latin America, the doctrine of national security had become foundational to the Colombian state. As in Argentina and Brazil, two pioneers of this doctrine, in Colombia, Liberal and…

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