José Gonzalo Sánchez
Regeneración
N. 1900
La biografía
En la historia del movimiento indígena colombiano, José Gonzalo Sánchez ocupa un lugar central y difícil de reducir a una sola tradición. Nació hacia 1900 en Miraflores, dentro del resguardo y municipio de Totoró, Cauca; participó siendo muy joven en la Quintinada y, durante el encarcelamiento de Manuel Quintín Lame, continuó organizando comunidades del Cauca, Tolima y Huila. Desde esa experiencia llegó al socialismo revolucionario y participó en 1930 en la fundación del Partido Comunista de Colombia. Su trayectoria enlazó la defensa de resguardos y cabildos con la organización campesina, pero no como una simple sustitución de identidad: los memoriales de los años veinte y su plataforma de 1938 muestran que siguió formulando reivindicaciones indígenas concretas dentro de un lenguaje de clase.
Línea de vida
- 1916
Quintinada y Consejo Supremo de Indias
- 1924
Vocería y memoriales interregionales
- 1930
Fundación del Partido Comunista de Colombia
Leer contexto
La ruptura con Lame se hizo explícita cuando Sánchez participó en el pleno fundador del PCC. Fue el único indígena presente, recibió el primer carné y ocupó después responsabilidades en el Comité Central.
- 1935
Delegado en Moscú
Leer contexto
Después de estudiar en la Escuela Lenin, integró la delegación del PCC al VII Congreso de la Internacional Comunista en Moscú. Regresó a trabajar con comunidades y Ligas Campesinas e Indígenas.
- 1938
Programa indígena dentro del sindicalismo
Leer contexto
Participó en el Congreso de la CTC y publicó la Plataforma de lucha en pro de las masas indígenas de Colombia, con demandas sobre resguardos, cabildos, trabajo gratuito, crédito y educación bilingüe.
- 1944
Federación Indígena y Campesina del Cauca
Leer contexto
José Gonzalo y Manuel Tránsito Sánchez presidieron la Cuarta Conferencia de la Federación Departamental, que rechazó la parcelación de resguardos y propuso una liga indígena en cada uno para defender sus tierras.
La semblanza
José Gonzalo Sánchez fue un dirigente indígena totoró nacido en la vereda de Miraflores, Cauca. Se vinculó de adolescente al movimiento de Manuel Quintín Lame, participó en la Quintinada y estuvo preso en Silvia desde 1917; recuperó la libertad en 1918 y fue absuelto en 1919, según la reconstrucción biográfica de Mauricio Archila. Mientras Lame permanecía encarcelado, Sánchez sostuvo trabajo organizativo en tres departamentos. En Llanogrande, Ortega, el Consejo Supremo de Indias funcionaba desde 1916 bajo la dirección de Sánchez y Eutiquio Timoté; en 1924 varias comunidades los designaron voceros. La ruptura con Lame se hizo explícita en 1930, cuando Sánchez participó en la creación del Partido Comunista, organización en la que ocupó responsabilidades nacionales.
Su actividad no terminó con el tránsito al comunismo ni quedó confinada al sur del Tolima. Estudió en la Escuela Lenin y fue delegado del PCC al VII Congreso de la Internacional Comunista en Moscú en 1935. De regreso trabajó con comunidades del Cauca, Huila y Tolima, promovió Ligas Campesinas e Indígenas y fue concejal de Silvia entre 1936 y 1938. En el Congreso de la Confederación de Trabajadores de Colombia de 1938 y en su posterior Plataforma de lucha en pro de las masas indígenas de Colombia, defendió a la vez la unidad de los trabajadores, la integridad de los resguardos, la autoridad de los cabildos, la educación bilingüe y la abolición del trabajo gratuito. Esa combinación documentada permite describirlo como dirigente indígena y comunista sin afirmar que una identidad borró la otra.
Miraflores, Totoró, y la Quintinada
Las fuentes más sólidas ubican su nacimiento hacia 1900 en Miraflores, zona del resguardo de Totoró, Cauca. Una semblanza basada en testimonios de compañeros de lucha indica que cursó primaria en la escuela de varones de Totoró entre 1911 y 1916; el plan de desarrollo del municipio reproduce el mismo lugar y año de nacimiento. Una publicación del CRIC da 1901, por lo que resulta más prudente conservar la aproximación antes que presentar el año como una certeza absoluta. Lo inequívoco es su procedencia caucana y totoró, no tolimense: su presencia posterior en Ortega, Chaparral y Coyaima correspondió a una red política interregional, no a su origen.
Sánchez no fue un observador tardío de las campañas de Lame. Los testimonios reunidos por Archila señalan que se sumó a su lucha al terminar la escuela y participó en la Quintinada de 1914 a 1917. Fue detenido en Silvia en 1917, liberado al año siguiente y definitivamente absuelto en 1919. Documentación judicial publicada en estudios históricos también lo registra como vecino de Totoró entre las personas procesadas por los hechos de Inzá. Por eso no hace falta conjeturar que conoció aquel repertorio de mingas, memoriales, acciones directas y defensa jurídica: formó parte de él y pagó con prisión esa participación.
Mientras Lame permaneció encarcelado entre 1917 y 1921, Sánchez continuó defendiendo la causa indígena y organizando comunidades en Cauca, Tolima y Huila. En 1921 dirigió memoriales al Gobierno para pedir la libertad de Lame, denunciar atropellos y proponer que los indígenas pudieran elegir un representante propio a la Cámara. Esa documentación corrige otra imagen engañosa: su huella escrita no fue casi nula. Aunque no dejó un libro comparable al de Lame, sobreviven memoriales, intervenciones partidarias, artículos de prensa, una plataforma programática y resoluciones de organizaciones en las que ejerció liderazgo.
La defensa del territorio colectivo articuló esa primera etapa. Sánchez y Lame recurrieron a la Ley 89 de 1890, a peticiones ante el Ejecutivo y a la reconstrucción de cabildos y resguardos, al tiempo que sostenían formas de movilización directa. El recorrido desde Totoró hacia Tolima y Huila no debe narrarse como dos historias separadas: durante el encarcelamiento de Lame, Sánchez conectó comunidades de los tres departamentos; después de la libertad de su antiguo jefe, ambos continuaron por un tiempo la reconstrucción del resguardo de Ortega y Chaparral. La colaboración se fue tensando durante los años veinte y se rompió de manera abierta en 1930.
El Consejo Supremo de Indias y los memoriales de 1924
El Consejo Supremo de Indias no nació en 1924. La reconstrucción de Archila, apoyada en testimonios, lo ubica desde 1916 en Llanogrande, dentro de la Gran Comunidad indígena de Chaparral y Ortega; otros estudios fijan su formación el 16 de marzo de aquel año. Varias fuentes destacan la dirección de José Gonzalo Sánchez y Eutiquio Timoté, y la Biblioteca Virtual del Banco de la República explica que Lame se unió al movimiento después de salir de prisión. En los años veinte Llanogrande recibió el nombre de San José de Indias. Esta cronología desplaza el énfasis: 1924 fue un año de reconocimiento de vocerías, no el punto inicial de toda la organización.
El Consejo buscaba defender derechos y propiedades indígenas y reconstruir resguardos sometidos a parcelación o despojo. Su escala fue supracomunal: enlazó reclamaciones del Cauca, Tolima y Huila y combinó cabildos, memoriales y representación ante autoridades nacionales. En 1924 varias comunidades designaron como voceros a Sánchez, Timoté y Lame. La represión continuó; fueron acusados por hechos en los que no siempre estuvieron presentes y sufrieron detenciones y humillaciones. En 1927, por ejemplo, a Sánchez le cortaron el cabello durante una detención en Ortega. La documentación confirma una capacidad organizativa sostenida, pero no permite medir con precisión cuántos años mantuvieron a raya a los terratenientes ni atribuir a un único triunvirato todas las restituciones posteriores.
Un memorial fechado en Coyaima el 20 de junio de 1924 permite escuchar al propio Sánchez sin depender solo de semblanzas posteriores. Allí se presentó como indígena, natural y vecino de la parcialidad de Totoró, residente entonces en Tolima, y como jefe y apoderado general de comunidades indígenas. Reclamó respuesta a peticiones anteriores en favor de los resguardos de La Laguna y Topa, en Inzá, y de la parcialidad de Ortega y Chaparral. El documento demuestra simultáneamente su origen caucano, su presencia tolimense y el alcance interregional de su representación. También muestra que la escritura jurídica fue una herramienta propia de Sánchez y no un recurso exclusivo de Lame.
La ruptura y el giro al socialismo
Durante la segunda mitad de los años veinte, Sánchez y Timoté se acercaron al Partido Socialista Revolucionario. Una investigación sobre la relación entre izquierda y movimiento indígena sitúa desde 1926 la separación de caminos con Lame; la ruptura se hizo explícita en agosto de 1930, cuando Sánchez participó en la fundación del Partido Comunista de Colombia. Lame rechazó el comunismo y mantuvo una estrategia centrada en los cabildos, los litigios y la recuperación de resguardos. Sin embargo, llamarlo militante conservador simplifica demasiado: recurrió de forma pragmática a apoyos de partidos tradicionales y llegó a hacer campaña por conservadores, sin que la evidencia revisada permita afirmar una afiliación formal estable.
El paso al comunismo modificó el marco político de Sánchez, pero no borró sus demandas territoriales. En las discusiones fundacionales del PCC habló en nombre de comunidades de Cauca, Chaparral, Coyaima, Caguán y Ortega y sostuvo que la lucha era por la tierra de indígenas y campesinos. La prensa y los documentos partidarios le dieron un lenguaje de clase para interpretar la explotación, al tiempo que su experiencia indígena introdujo reclamaciones específicas dentro de la izquierda. El desencuentro con Lame fue político y también personal: Sánchez lo acusó públicamente de confiar en memoriales ineficaces y de colaborar con el Gobierno, mientras Lame consideraba el comunismo ajeno a los intereses indígenas.
No hay base para afirmar que Sánchez y Timoté quedaron como dirigentes sin comunidad al hacerse comunistas. La evidencia posterior muestra a Sánchez organizando Ligas Campesinas e Indígenas, elegido concejal de Silvia, delegado en congresos regionales y nacionales y presidente, junto con su hermano Manuel Tránsito, de una federación departamental en 1944. Sí existieron tensiones entre organización clasista, cabildos y pertenencias comunitarias, y estudios sobre el Cauca señalan límites del modelo sindical para luchas que no eran estrictamente salariales. Pero esa discusión histórica es distinta de postular una pérdida total y temprana de la base indígena.
La experiencia comunista tampoco puede describirse únicamente como una ganancia de aparato a cambio de una identidad local. Sánchez fue el único indígena en el pleno fundador del PCC y recibió su primer carné, según la investigación de Valentina Pascagaza; ocupó cargos en el Comité Central y viajó a la Unión Soviética para formarse. A la vez, su plataforma de 1938 exigía impedir la división de resguardos, recuperar tierras despojadas, abolir el trabajo gratuito, respetar a los gobernadores de cabildo, crear escuelas y centros culturales y apoyar alfabetos indígenas y enseñanza bilingüe. La orientación clasista tuvo sesgos y límites, pero no equivalió a abandonar las reivindicaciones étnicas y territoriales.
Sánchez en el Cauca: las Ligas Campesinas de los años treinta
Después de vincularse al PCC y estudiar en la Escuela Lenin, Sánchez regresó a trabajar con comunidades de Cauca, Huila y Tolima. En 1935 representó al partido en el VII Congreso de la Internacional Comunista en Moscú. En el Cauca promovió Ligas Campesinas e Indígenas y fue elegido concejal de Silvia para el periodo comprendido entre 1936 y 1938. No se trató de un dirigente tolimense desplazado hacia un territorio nuevo, sino del retorno de un hombre nacido en Totoró que mantuvo simultáneamente redes en ambos lados de la Cordillera Central.
La vereda de Zumbico, en Jambaló, fue uno de los centros de ese trabajo. Un estudio del Centro Nacional de Memoria Histórica, construido con testimonios de dirigentes nasa y misak, recuerda que allí se instaló la sede de las Ligas Campesinas de la zona impulsadas desde Silvia por Sánchez y otros compañeros, hasta convertir el lugar en un referente regional. La expresión templo de la revolución para los resguardos indígenas pertenece a esa memoria local. Sirve para señalar la importancia de Zumbico, pero no demuestra una equivalencia institucional exacta con San José de Indias ni que toda la política indígena caucana dependiera de una sola sede.
Las memorias reunidas por el Centro Nacional de Memoria Histórica describen respuestas distintas de comunidades nasa y misak frente a las políticas oficiales y a las ligas. Algunas comunidades nasa protagonizaron confrontaciones abiertas con la policía; sectores misak prestaron apoyos de otra naturaleza y duración. Esas diferencias no autorizan a asignar retrospectivamente papeles fijos a cada pueblo ni a presentar a Sánchez y Timoté como una pareja con funciones invariables de negociación y formación. Lo comprobable es una red de colaboración indígena y campesina que atravesó resguardos diversos y enfrentó represión estatal y hacendataria.
La continuidad con el Consejo Supremo de Indias estuvo en la defensa territorial y en la articulación entre comunidades, no en una identidad institucional sin cambios. Las ligas pertenecían a una red sindical y partidaria nacional, utilizaban el vocabulario de la clase campesina y buscaban vincular los cabildos a una estructura más amplia. En 1938 Sánchez formuló ese enlace con particular claridad: propuso un frente unido con trabajadores mestizos, blancos y negros sin exigir que las comunidades sacrificaran sus particularidades. La propuesta ampliaba el horizonte político, pero también generaba fricciones cuando la disciplina partidaria subordinaba formas de autoridad propias.
Conviene, por ello, evitar dos simplificaciones opuestas. Sánchez no fue un cuadro externo que instrumentalizó a los indígenas después de 1930: era totoró, había participado en la Quintinada y llevaba más de una década representando comunidades. Tampoco fue un portavoz transparente de todos los cabildos: su apuesta comunista privilegiaba la organización de masas y la identidad campesina, y podía entrar en tensión con autoridades y proyectos locales. La importancia de su trayectoria está precisamente en esa negociación incompleta entre resguardo, sindicato y partido, no en una síntesis sin conflictos ni en una ruptura absoluta con su origen.
Delegado en Yaguará y Coyaima (1936-1937)
El trabajo de Sánchez mantuvo una conexión activa con el sur del Tolima. La Conferencia Regional Indígena celebrada en Yaguará en noviembre de 1936 reunió, según la prensa de la época citada por la investigación histórica, más de mil campesinos y 35 delegaciones en nombre de once organizaciones de Natagaima, Coyaima, Purificación, Ortega, Ataco y Chaparral. Entre los asistentes estuvieron Sánchez, representantes de la Confederación Sindical de Colombia, delegados campesinos del norte del Tolima y el procurador de indígenas departamental. La reunión culminó con una manifestación en Chaparral y la constitución de la Federación Regional Indígena del Sur del Tolima.
En los primeros días de enero de 1937, la Conferencia de la Liga Indígena de Coyaima recibió delegaciones de Yaguará y Natagaima y una comisión de arrendatarios de la hacienda El Carmen, en Jabalcón. Sánchez asistió como delegado de la Federación Regional recién constituida. La frase registrada por Pluma Libre no está truncada: afirmó que se imponía una organización más fuerte porque los atropellos de los colonos se agudizaban en todas partes contra los indígenas. La formulación vincula la presión agraria con una estrategia federativa sin necesidad de reconstruir intenciones que la fuente no expresa.
La secuencia de Yaguará y Coyaima muestra que la militancia comunista no canceló sus vínculos con las reclamaciones de Ortega, Chaparral y otros resguardos. También prepara el terreno para sus intervenciones de 1938. En enero asistió en Cali al Congreso de la Confederación de Trabajadores de Colombia junto con el dirigente arhuaco César Niño; meses después publicó su plataforma nacional. Más que repetir sin cambios el Consejo de 1916, Sánchez estaba elaborando una escala distinta: federaciones y congresos sindicales capaces de incorporar exigencias indígenas específicas dentro de una organización nacional.
La red: Lame, Timoté y el PCC
La trayectoria de Sánchez se entiende en una red de dirigentes indígenas, organizaciones territoriales y partidos de izquierda. Esas relaciones cambiaron con el tiempo: la alianza con Lame terminó en una confrontación pública, la colaboración con Timoté pasó del Consejo a la política socialista y comunista, y la pertenencia al PCC abrió responsabilidades nacionales sin reemplazar el trabajo en resguardos. Reducir la red a tres figuras o a una sola organización borra la participación de cabildos, delegados locales, ligas y familiares como Manuel Tránsito Sánchez, que sostuvieron procesos colectivos más amplios.
Manuel Quintín Lame fue el primer referente político de Sánchez y un aliado decisivo durante la Quintinada y los años iniciales de organización en Tolima y Huila. Ambos utilizaron memoriales y argumentos jurídicos, pero terminaron discrepando sobre la relación con el comunismo y sobre la forma de dirigir el movimiento. Lame mantuvo el cabildo y la restitución de resguardos como ejes; Sánchez privilegió ligas y federaciones articuladas con la clase campesina. La diferencia no se explica adecuadamente como conservadurismo católico contra comunismo: Lame rechazó la doctrina comunista y buscó apoyos tradicionales de manera pragmática, mientras Sánchez permaneció en el PCC hasta el final de su vida.
Eutiquio Timoté, dirigente pijao de Coyaima, acompañó a Sánchez en el Consejo Supremo de Indias y en el acercamiento al socialismo y al comunismo. El PCC lo presentó como candidato presidencial en 1934, una candidatura de alcance electoral reducido pero de fuerte valor simbólico. Las fuentes revisadas permiten confirmar esa colaboración y su pertenencia común a redes indígenas de izquierda; no permiten sostener que ambos perdieran toda base comunitaria ni repartirles funciones fijas —uno negociador y otro educador— en cada territorio. Sus itinerarios requieren ser leídos como relacionados, no como idénticos.
En el PCC Sánchez tuvo una posición más alta que la sugerida por la imagen de un militante periférico. Participó en el pleno fundador de 1930, recibió el primer carné del partido y ocupó responsabilidades en el Comité Central. Viajó a la Unión Soviética para estudiar en la Escuela Lenin y en 1935 integró la delegación colombiana al VII Congreso de la Internacional Comunista. La duración exacta de su estancia soviética varía en las reconstrucciones, por lo que conviene no fijarla sin documentación adicional. Lo seguro es que la experiencia precedió su regreso al trabajo con comunidades y su elección como concejal de Silvia.
Su intervención en el Tercer Congreso Nacional del Trabajo de 1938 y la plataforma publicada ese mismo año muestran que no se limitó a reproducir consignas generales del partido. Sánchez reclamó protección jurídica para los resguardos, devolución o creación de tierras colectivas, abolición de servicios gratuitos, crédito para personas y cabildos, educación que reconociera lenguas indígenas, autoridad para los gobernadores de cabildo y una sección indígena dentro de la organización sindical. El programa combinaba clase y pertenencia étnica; también cuestionaba el relativo olvido de los intereses indígenas dentro de la propia izquierda.
De la federación caucana a una muerte de fecha discutida
La actividad de Sánchez continuó durante la década de 1940. En septiembre de 1944, la Cuarta Conferencia de la Federación Departamental Indígena y Campesina del Cauca estuvo presidida por José Gonzalo y su hermano Manuel Tránsito Sánchez. La resolución exigió al Gobierno abandonar la política de dividir o parcelar los resguardos, advirtió que esa medida convertiría a los indígenas en arrendatarios o peones y propuso organizar una liga indígena en cada resguardo para defender la tierra y orientar a los cabildos. El documento desmiente que la trayectoria pública de Sánchez terminara a mediados de los años treinta.
La cronología de su muerte es discutida. La semblanza de Mauricio Archila, apoyada en un testimonio de 1979, afirma que Sánchez fue elegido concejal de Totoró en 1949 y murió envenenado en septiembre de ese año antes de ejercer. Un artículo académico sobre ciudadanía indígena también adopta 1949. En cambio, el informe del Centro Nacional de Memoria Histórica y una recopilación publicada por el CRIC sitúan el envenenamiento en 1952. Las tradiciones coinciden en la muerte por veneno en el Cauca, pero las fuentes públicas consultables no permiten cerrar la fecha exacta ni atribuir con certeza penal la autoría; por eso deben conservarse ambas cronologías.
Su memoria tampoco puede explicarse diciendo que no dejó escritura o que el comunismo apenas lo mencionó. Existen memoriales de 1921 y 1924, intervenciones conservadas en archivos partidarios, artículos en el periódico Tierra, la plataforma de 1938 y resoluciones de organizaciones que dirigió. Aun así, su figura tuvo una recepción desigual. Lame dejó una obra doctrinal que el movimiento indígena recuperó con fuerza desde 1971, mientras la experiencia de Sánchez quedó dispersa entre archivos comunistas, prensa, expedientes administrativos y memorias orales de las comunidades.
La relación con el nacimiento del CRIC debe formularse sin convertirla en una genealogía exclusiva. En febrero de 1971 Manuel Tránsito Sánchez, hermano de José Gonzalo, fue elegido primer presidente del nuevo Consejo Regional Indígena del Cauca, aunque no llegó a asumir y fue reemplazado meses después. El Centro Nacional de Memoria Histórica identifica ecos de la organización sindical y cooperativa de décadas anteriores, pero también registra que el modelo obrerista asociado con José Gonzalo no encajaba plenamente con comunidades cuya lucha central era la autonomía y la recuperación territorial. El legado fue real, indirecto y discutido.
Coordenadas de una trayectoria indígena y comunista
José Gonzalo Sánchez permite ver que las luchas indígenas del Cauca, Tolima y Huila no transcurrieron aisladas de la política obrera y campesina nacional. Desde su origen totoró participó en una red que cruzó cordilleras, resguardos y cabildos; desde el socialismo y el comunismo intentó situar esas demandas en ligas, federaciones y congresos. La Ley 89 de 1890, los memoriales al Gobierno, la defensa de la tierra colectiva y la organización partidaria coexistieron en su práctica. Esa superposición tuvo tensiones, pero está mejor documentada que la idea de una simple conversión que lo arrancó de su comunidad.
Su itinerario dejó más escritura de la que durante mucho tiempo se supuso. Los memoriales muestran a un representante que dominaba el lenguaje constitucional; sus intervenciones de 1930 revelan la ruptura con Lame y la adopción de una lectura clasista; los textos de 1938 articulan resguardos, cabildos, educación y unidad de los trabajadores; la resolución federativa de 1944 confirma la continuidad de esa agenda. No dejó un tratado sistemático, pero sí un conjunto de documentos que permite seguir cambios, permanencias y contradicciones sin llenar los vacíos con psicología retrospectiva.
Su lugar en la historia colombiana es el de un dirigente indígena totoró que actuó en varias escalas: la comunidad, el resguardo, la federación regional y el partido internacionalista. Ayudó a sostener la organización durante el encarcelamiento de Lame, dirigió el Consejo Supremo de Indias, intervino en la fundación del PCC, representó al partido en Moscú y defendió un programa indígena dentro del sindicalismo. La incertidumbre sobre su fecha de muerte y los límites de su modelo organizativo no disminuyen esa trayectoria; obligan a presentarla con la misma cautela con que deben leerse las memorias enfrentadas que la conservaron.
Conexiones del archivo
Red histórica
Ver las 18 restantes
Archivo documental
Documentos y fragmentos citados
30 documentos · 38 fragmentos01No matarás. Relato histórico del conflicto armado interno en ColombiaComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · Página 391 cita
[1]la Verdad ha encontrado que dicha ironía encarna un patrón de comportamiento histórico respecto al despojo de tierras, especialmente de los pueblos étnicos 22. En Tolima y Huila había un levantamiento social liderado desde 1915 por Manuel Quintín Lame y José Gonzalo Sánchez. Era una lucha por la recuperación de los…
p. 39
02A lomo de mula. Viajes al corazón de las FarcAlfredo Molano · 2016 · Página 112 citas
[2]Una de las preguntas más inquietantes es por qué el sur del Tolima y el norte del Cauca fueron la cuna de las Farc y por qué son regiones que aún están envueltas en el conflicto. La respuesta está vinculada a dos grandes litigios históricos vigentes en esos territorios: la lucha por la tierra de los indígenas — paeces…
p. 11
[3]Una de las preguntas más inquietantes es por qué el sur del Tolima y el norte del Cauca fueron la cuna de las Farc y por qué son regiones que aún están envueltas en el conflicto. La respuesta está vinculada a dos grandes litigios históricos vigentes en esos territorios: la lucha por la tierra de los indígenas — paeces…
p. 11
03Historia de Colombia. Colombia Contemporánea IArturo Alape, Antonio Caballero, Gonzalo Hernández de Alba, Mauricio Archila, Germán Arciniegas, Enrique Sánchez y otros (obra colectiva) · 1988 · Página 1071 cita
[4]la usurpacién de las tierras de los resguardos, lo que le valié ser perseguido im- placablemente por sus enemigos. Eso le llevé a di- tigirse al Tolima, donde se puso al frente de los re- clamos por la recuperacién del gran resguardo in- digena de Ortega y Chaparra, que habia sido di- suelto por la presién de los…
p. 107
04Presencia de las mujeres en la violencia del Tolima 1948 - 1964. Casos en los municipios de Chaparral, Planadas y RoviraMyriam Moreno Patiño · 2019 · Página 321 cita
[5]fue Chaparral, experimentó una transformación por la economía cafetera con participación de colonos indígenas, fenómeno que se acentuó durante la expansión cafetera del primer tercio del siglo XX. Las tierras del sur del Tolima, tanto las aledañas a las haciendas como a los resguardos indígenas, vivieron un intenso…
p. 32
05Historia contemporánea de Colombia (1920-2010)José Ricardo Arias Trujillo · 2011 · Página 321 cita
[6]a sus luchas. Desde finales del siglo xix, los indígenas de la región amazónica eran objeto de una terrible explotación por parte de los grandes comerciantes de caucho; en diferentes zonas del país, otras comuni- dades veían peligrar sus resguardos. En los años veinte, la resistencia indígena se hizo más fuerte, en…
p. 32
06When Colombia Bled: A History of the Violencia in TolimaJames David Henderson · 1985 · Páginas 26, 752 citas
[7]that the resguardos uhave no reason to exist} given the fact that their inhabi- tants... are all civilized." 1 In 1924 Quintin Lame} acting in concert with two tolimense Indians named Jose Gonzalo Sanchez and Euti- quio Timonte} formed the Supreme Indian Council. Through it} they founded a town named San Jose de…
p. 75
[10]true. Tolimense gueITillas learned the politically sophisticated theories} but rejected them} thereby fatally weakening the communist movement in Tolima. 71 An important final assumption is that the subject of this study is too important to waste the reader's time with anything but the author's best effort at…
p. 26
07¿Otra historia de Colombia? De tiempos prehispánicos a hoy: lo fundamental en 12 capítulosFelipe Arias Escobar · 2023 · Página 791 cita
[8]una jornada laboral que era de doce horas o más, el acceso a servicios de seguridad social -atención en salud y pensión en 155 ¿Otra historia de Colombia? caso de retiro o incapacidad-, el derecho a organizar sindicatos y sociedades de ayuda mutua, más el aumento de los salarios. Los movimientos campesinos también…
p. 79
08Nueva Historia de Colombia, Vol. II: Historia Política 1946-1986Alvaro Tirado Mejía (Director Científico y Académico), Catalina Reyes Cárdenas, Arturo Alape, Gonzalo Sánchez, Gabriel Silva Luján, Medófilo Medina, Alvaro Valencia Tovar, Fernán González · Página 2691 cita
[9]comu- nidades desarrollaron el trabajo de educación y organización dirigentes indígenas socialistas como José Gon- zalo Sánchez y Eutiquio Timoté. Tomás Uribe Márquez (1886-1936), secretario general del partido socialista revolucionario fundado en 1926. "El fue el primero en concebir en Colombia la modalidad de un…
p. 269
09When Colombia Bled: A History of the Violencia in TolimaJames D. Henderson · 1985 · Página 393 citas
[11]assumption was true. Tolimense gueITillas learned the politically sophisticated theories} but rejected them} thereby fatally weakening the communist movement in Tolima. 71 An important final assumption is that the subject of this study is too important to waste the reader's time with anything but the author's best…
p. 39
[12]assumption was true. Tolimense gueITillas learned the politically sophisticated theories} but rejected them} thereby fatally weakening the communist movement in Tolima. 71 An important final assumption is that the subject of this study is too important to waste the reader's time with anything but the author's best…
p. 39
[13]assumption was true. Tolimense gueITillas learned the politically sophisticated theories} but rejected them} thereby fatally weakening the communist movement in Tolima. 71 An important final assumption is that the subject of this study is too important to waste the reader's time with anything but the author's best…
p. 39
10Nuestra vida ha sido nuestra lucha. Resistencia y Memoria en el Cauca indígenaDaniel Ricardo Peñaranda Supelano (coordinador), Graciela Bolaños, Víctor Daniel Bonilla, Jorge Caballero Fula, Myriam Amparo Espinoza, Vianney Judith García, Jorge Hernández Lara, Pablo Tattay, Libia Tattay Bolaños · 2012 · Página 681 cita
[14]lucha indígena del Cauca, pasando a los guambianos y de éstos al CRIC!#. Claro salto en la evolución política de ambos pueblos, apo- yada por el naciente partido socialista, que ofrecía cambiar la socie- dad colombiana, y que transformó en los años treinta la vereda de Zumbico (en Jambaló) en “ el templo de la…
p. 68
11La tierra en ColombiaEstanislao Zuleta, Asociación Nacional de Usuarios Campesinos (ANUC) · 1973 · Página 841 cita
[15]los arrendatarios y jornaleros de las grandes fincas de la región. Al comenzar la década del treinta el'movimiento campesino había adquirido una gran importancia po lítica; de su seno habían surgido un gran número de revolucionarios y todos los grandes luchadores de la época.tuvieron alguna relación con él movimeinto…
p. 84
12Caminos de guerra, utopías de paz (Colombia: 1948-2020)Gonzalo Sánchez Gómez · 2021 · Página 2501 cita
[16]Sánchez; el ex Inspector General de la Unir, Fermín López Giraldo, como delegado de las organizaciones campesinas del norte del Tolima; y el Procurador de indígenas del departamento del Tolima, Guillermo H. Sarmiento. El resultado más importante de la conferencia, que culminó con una manifestación en Chaparral, fue la…
p. 250
13Historia de Colombia. La República de Colombia IISalvat Editores (Juan Salvat, Roberto García Rojas, directores); Ricardo Martín (director de la obra); Gonzalo Hernández de Alba (director científico); con colaboraciones de Arturo Alape, Germán Arciniegas, Mauricio Archila, Marco Palacios, Álvaro Tirado Mejía, entre otros · 1986 · Página 501 cita
[17]Estos nicleos compuestos por obre- ros, artesanose intelectuales se lanzan a la tarea de organizar el naciente movimiento laboral a través de congresos obreros. En el segundo de estos con- gresos, en julio de 1925, surgié la Confederacién Obrera Nacional, con un marcado tinte anarcosin- dicalista. Un afio més tarde,…
p. 50
14Revolutionary Social Change in Colombia: The Origin and Direction of the FARC-EPJames J. Brittain · 2010 · Página 41 cita
[18]earlier, as left-wing workers’ collectives began to mobilize around Marxist ideals during the 1910s (Osterling, 1989: 184–5). 9 Interestingly, Colombians were rallying behind Marxism well before the Russian Revolution of 1917 or the landing of any external communist (Decker and Duran, 1982: 80–1; Urru- tia, 1969: 55,…
p. 4
15Nueva Historia de Colombia, Vol. III: Relaciones Internacionales, Movimientos SocialesÁlvaro Tirado Mejía, Jesús Antonio Bejarano, Fernando Cepeda Ulloa, Rodrigo Pardo García-Peña, Germán Zea Hernández, Luis Vitale, Malcolm Deas, Catherine LeGrand, Mauricio Archila Neira, Rocío Londoño Botero, Pierre Gilhodes, Myriam Jimeno Santoyo · Página 2441 cita
[19]proyecto anarcosindicalista fue rápidamente criticado por distintos sectores obreros e intelectuales que se habían adherido inicialmente a la CON. En ese ambiente comienza a surgir nuevamente la idea de la cons- trucción de un partido independiente de la clase obrera. Al calor de resonantes éxitos huel- guísticos como…
p. 244
16Colombia siglo XX: desde la guerra de los Mil Días hasta la elección de Álvaro UribeCésar Miguel Torres Del Río · 2015 · Página 621 cita
[20]contrario, decidió que el avance intelectual y doctrinario no radicaba más en el liberalismo y optó por pasar al socialismo, aunque años después regresó a las toldas liberales. Los socialistas, por su lado, continuaban concretando ideas. Hacia 1924, en un nuevo congreso, orientaron su perfil hacia un compromiso más…
p. 62
17Cultura e identidad obrera: Colombia 1910-1945Mauricio Archila Neira · 1992 · Página 2811 cita
[21]de clases", decían unos obreros de Manizales por esos días, "no podemos seguir en la comedia sirviendo de marionetas a los señores feudales" (28). Antes de considerar esta importante parte de la historia del país, y tal vez para entenderla mejor, conviene mirar la crisis de la izquierda y de los proyectos políticos…
p. 281
18Las guerrillas en Colombia. Una historia desde los orígenes hasta los confinesDarío Villamizar · 2017 · Página 1271 cita
[22]se enfrentó a los ataques y calificativos definidos por la IC, reconoció errores, defendió a sus compañeros y criticó duramente su injerencia y el sometimiento del partido a esta; incluso, fue electa suplente en el Comité Central Ejecutivo, y ella pidió que se retirara su nombre. Otros dirigentes como Raúl Mahecha y…
p. 127
19El terrorismo de Estado en ColombiaHernando Calvo Ospina · 2018 · Página 392 citas
[23]en octubre de 1928, y que marcó la pauta en la concretización de un marco teórico altamente represivo. Colombia se adelantaba al Ministerio de la Defensa estadounidense —el Pentágono— en la formulación de doctrinas para combatir a lo que muchos años después se cono- cería como “enemigo interno”. Su eje central era…
p. 39
[24]en octubre de 1928, y que marcó la pauta en la concretización de un marco teórico altamente represivo. Colombia se adelantaba al Ministerio de la Defensa estadounidense —el Pentágono— en la formulación de doctrinas para combatir a lo que muchos años después se cono- cería como “enemigo interno”. Su eje central era…
p. 39
20Los trabajadores en la historia latinoamericana. Estudios comparativos de Chile, Argentina, Venezuela y ColombiaCharles Bergquist · 1988 · Páginas 397, 4122 citas
[25]de periodistas liberales de Mede lIín,Marla Cano se preocupó muy pronto por los sufrimientos de los po bres. Para fines de los años veintes se había convertido en símbolo de los obreros rebeldes y en una oradora capaz de electrizar a las multitudes de trabajadores que acudían a escuchar su apasionada retórica y las…
p. 412
[34]Gilhodes, Las luchas agrarias en Colombia, Bogotá, 1974, Gloria Gaitán, Colombia: La lucha por la tierra en la década del trein ta, Bogotá, 1976, Dario Fajardo, Violencia y desarroUo, Bogotá, 1979, Y Gonzalo Sánchez G., Las ligas campesmas en Colombia, BOgotá, 1977; el capitulo "Land Use and Land Reformin Colombia" en…
p. 397
21El marxismo en ColombiaOrlando Fals Borda, Gerardo Molina, Carlos Uribe Celis, Ricardo Sánchez, Klaus Meschkat, Gonzalo Cataño, Fernando D'Janon, Gabriel Misas, Darío Fajardo, Eduardo Pizarro · 1984 · Páginas 133, 1542 citas
[26]con base territorial y composici ó n social popular ” 3. 3 Ignacio Torres Giraldo, Los Inconformes, Tomo 4, Bogot á 1974, p. 7/8 Aqu í aparece como soluci ó n de emergencia precisamente aquello en que descansaban la fuerza y la capacidad movilizadora del nuevo partido: su í ntima relaci ó n con las agrupaciones…
p. 154
[33]hay cosas dedicadas al cambio, y por lo tanto hay capitales... Luego Colombia no s ó lo es un pa í s que tiene capitalismo sino que se desarrolla econ ó micamente bajo el r é gimen capitalista, en el sentido estricto y cient í fico de la palabra. Es un pa í s de r é gimen capitalista ya que el capital no es un simple…
p. 133
22Entre la legitimidad y la violencia: Colombia, 1875-1994Marco Palacios · 2003 · Página 1201 cita
[27]lo s políticos que lo s costos marginales de cada voto en esas circunscripciones eran demasiado elevados en comparación con las ciudades y distritos rurales tr adicionales. Los principales focos de descont e nto pueden seguir se en la actividad de tres fogosos agitadores y organizadores revoluciol\a- rio s: Raúl…
p. 120
23Colombia adentro. Relatos territoriales sobre el conflicto armado. Magdalena MedioComisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición · 2022 · Página 421 cita
[28]sucesivas olas migratorias de personas buscando ocupación en oficios varios y abrir oportunidades comerciales. Mientras que los rendimientos de las empresas se multiplicaban y sus empleados extranjeros gozaban de comodidades y beneficios, los obreros y sus familias vivían en condiciones muy difíciles. Fue en esta…
p. 42
24Managing Multiculturalism: Indigeneity and the Struggle for Rights in ColombiaJean E. Jackson · 2019 · Página 501 cita
[29]1810, the system became, if anything, more repressive: legislation and judicial rulings autho - rizing the sale of resguardo lands legitimized their expropriation by outsiders, often achieved through violence. 5 A great deal of land was lost in this way. The dominant ideology of the era, enacted into law, facilitated…
p. 50
25Guerra propia, guerra ajena. Conflictos armados y reconstrucción identitaria en los Andes colombianos. El Movimiento Armado Quintín LameDaniel Ricardo Peñaranda Supelano · 2015 · Páginas 119, 1232 citas
[30]dos ene- migos del movimiento. Estas movilizaciones alcanzaron su punto más alto con la ocupación de Inzá, en noviembre de 1916, duran- 182 Testimonio de Estanislao Lame, en Tello, Piedad (1982). Vida y obra de Manuel Quintín Lame. Tesis Universidad de los Andes, Bogotá, p. 47. 119 Tradiciones de resistencia y…
p. 119
[35]En defensa de mi raza fue editado por la Fundación La Rosca “(...) en un intento - como lo recordaba Orlando Fals Borda - de rescatar del olvido a una serie de líderes popula res y de dar una lección al Partido Comunista y a toda la iz quierda colombiana” 188. Sus ideas, que serían retomadas con fuerza por los…
p. 123
26Nueva Geopolítica de ColombiaJulio Londoño Londoño · 1965 · Página 921 cita
[31]de las comunidades indígenas, de con- formidad con las definiciones y sitios que les f i j ó la ley 89 de 1900. Se calculó su número en 350.000 repartidos así: en los te- rritorios nacionales (el Chocó está incluido en este dato por no haber sido organizado como departamento en el instante de ha- — 9 1 — cer los…
p. 92
27Violence in Colombia: The Contemporary Crisis in Historical PerspectiveCharles Bergquist, Ricardo Peñaranda, Gonzalo Sánchez (eds.) · 1992 · Página 1621 cita
[32]how the democratic promise of their struggle was distorted, transformed, and subsequently ignored can be an important first step toward its realization in the future. Page 73 PART II THE VIOLENCE Page 75 5 The Violence: An Interpretative Synthesis Gonzalo Sánchez Gonzalo Sánchez was born and raised in El Líbano,…
p. 162
28The Colombia Reader: History, Culture, PoliticsAnn Farnsworth-Alvear, Marco Palacios, Ana María Gómez López · 2017 · Página 3001 cita
[36]“little republic” of Indians, counterposed to the “big republic” of the whites. A few years after his death, indigenous activists founded the Consejo Regional Indígena del Cauca (Regional Indigenous Council of Cauca), and later, an indigenous armed guerrilla movement took Quintín Lame’s name. Both groups took up his…
p. 300
29Guerra y violencias en Colombia: herramientas e interpretacionesJorge A. Restrepo, David Aponte · 2009 · Página 5651 cita
[37]grupos étnicos del Cauca, pero se sostiene principalmente en los nasas. Fue fundado en 1971, institucionalizando el movimiento indígena en la región y un largo pasado de resistencia indígena en el Cauca a la ocupa- ción de sus territorios y dominación de sus culturas. Brota en el seno de las luchas por la tierra en la…
p. 565
30Herederos del jaguar y la anacondaNina S. de Friedemann, Jaime Arocha · 2016 · Página 3321 cita
[38]ha sido la búsqueda y el ofrecimiento de apoyo a otros organismos populares, incluyendo los campesinos, los sindicales, los de intelectuales y los estudiantiles. Desde sus inicios se propuso integrar a todos los indígenas del 333 Hfiífinfiídi nfic erstrí a cr rórfdónr país alrededor de algún tipo de entidad que les…
p. 332