Cierre del Congreso y elección de Laureano Gómez (1949–1950)
Entre el 9 de noviembre de 1949, cuando Ospina Pérez decretó el estado de sitio y clausuró el Congreso, y el 7 de agosto de 1950, cuando Laureano Gómez se posesionó ante un Capitolio sin parlamentarios, Colombia atravesó un quiebre institucional que convirtió la excepción constitucional en régimen ordinario y el proyecto conservador en un intento explícito de refundar el Estado sobre bases corporativas y católicas.