Julio Arboleda
Nueva Granada
1817–1862
La biografía
Julio Arboleda Pombo (Timbiquí, 9 de junio de 1817-Berruecos, 13 de noviembre de 1862) fue poeta, periodista, hacendado, parlamentario, diplomático y general conservador. Su trayectoria reunió cultura letrada, propiedad esclavista y mando militar, pero las fuentes obligan a precisar dos fórmulas repetidas sobre él: no fue elegido presidente por un Congreso conservador ni llegó a ejercer la Presidencia. Obtuvo la mayor votación popular registrada en 1860, pero la guerra impidió que el Congreso escrutara y proclamara legalmente el resultado. También fue primer designado en 1860 y, en 1862, el gobierno conservador residual intentó habilitarlo como procurador para que asumiera el Ejecutivo; Arboleda se excusó. Su biografía importa precisamente porque esas posiciones —poeta, propietario esclavista, ideólogo y jefe de guerra— coexistieron sin formar una figura simple ni enteramente coherente.
Línea de vida
- 1817
Nacimiento en Timbiquí
Leer contexto
Nació en Timbiquí el 9 de junio de 1817, hijo de José Rafael Arboleda y Matilde Pombo O'Donnell, dentro de una familia propietaria vinculada a la minería, las haciendas y la política caucana.
- 1830
Educación en Londres
Leer contexto
Viajó con su padre a Europa alrededor de 1830 y se educó en Londres; regresó a Popayán en 1836, inició estudios de jurisprudencia y participó en la prensa.
- 1847
Venta de 212 personas hacia el Perú
Leer contexto
En abril de 1847 vendió 212 personas trasladadas por Panamá hacia Paita: 53 eran esclavizadas y las demás eran hijos nacidos libres bajo la ley de vientres, operación denunciada en una controversia con Gran Bretaña.
- 1848
Proclamación conservadora en el Congreso
Leer contexto
En 1848 proclamó en la Cámara la fundación del Partido Conservador; el programa escrito por Mariano Ospina Rodríguez y José Eusebio Caro apareció después, el 4 de octubre de 1849.
- 1851
Rebelión conservadora y exilio
Leer contexto
Encabezó la rebelión conservadora en el sur contra el gobierno de José Hilario López; derrotado, se exilió en el Perú y luego residió en Nueva York.
- 1854
Senado y campaña contra Melo
Leer contexto
Presidió el Senado y combatió contra la dictadura de José María Melo; en 1855 volvió a presidir el Congreso y dio posesión a Manuel María Mallarino.
- 1860
Primer designado, votación presidencial y Santa Marta
Leer contexto
El Congreso lo eligió primer designado el 2 de marzo. Después obtuvo la mayor votación popular presidencial registrada, aunque el resultado no fue escrutado ni proclamado legalmente; ese año dirigió la defensa conservadora de Santa Marta.
- 1861
Popayán y decreto de represalias
Leer contexto
Ocupó Popayán el 10 de agosto. El 28 de octubre dictó un decreto que combinaba la prohibición de matar rendidos con una escala de ejecuciones retaliatorias de prisioneros y partidarios enemigos.
- 1862
Tulcán, Presidencia inconclusa y muerte
Leer contexto
Derrotó y capturó a Gabriel García Moreno en Tulcán el 31 de julio. Un gobierno conservador residual intentó habilitarlo como procurador para asumir el Ejecutivo, pero se excusó; murió asesinado en Berruecos el 13 de noviembre sin ejercer la Presidencia.
Origen familiar, propiedad y esclavitud
Arboleda nació en Timbiquí, en la costa Pacífica caucana, hijo de José Rafael Arboleda y Matilde Pombo O'Donnell. La fecha de 9 de junio de 1817 aparece tanto en una investigación reciente como en la ficha de Banrepcultural; una edición antigua de sus Poesías imprime 9 de julio, discrepancia que conviene dejar registrada sin convertirla en certeza equivalente. Los Arboleda y los Mosquera pertenecían a las familias propietarias que articularon minería, haciendas, comercio y cargos públicos en Popayán y el Pacífico. Esa pertenencia ayuda a entender sus recursos y relaciones, pero no vuelve cada decisión política una consecuencia automática del parentesco.
La relación de Arboleda con la esclavitud no necesita descansar en una etiqueta heredada. Marcela Echeverri documenta que en abril de 1847 vendió 212 personas que fueron trasladadas primero a Panamá y luego a Paita, en el Perú. Solo 53 estaban jurídicamente esclavizadas; las demás eran manumisos, hijos nacidos libres después de la ley de libertad de vientres de 1821. La autora concluye que vender a estos últimos violaba esa ley y muestra que la operación provocó una controversia diplomática con Gran Bretaña. Este episodio permite hablar de una intervención económica concreta en el tráfico esclavista y no solo de la riqueza acumulada por generaciones anteriores.
Las redes familiares y patrimoniales sí ampliaron su capacidad de acción. Tras volver de Europa administró intereses privados en el Cauca, participó en la política local de Caloto y Popayán y se proyectó hacia la prensa y el Congreso. Pero expresiones como “aristocracia que gobernó el Cauca durante doscientos años” confunden continuidad social con obediencia política uniforme. Arboleda fue aliado, rival o crítico de otros miembros de esas élites según la coyuntura; su enfrentamiento con Tomás Cipriano de Mosquera fue también una disputa por proyectos de poder, no un simple pleito doméstico entre parientes.
Formación, prensa y obra literaria
Su padre lo llevó a Europa alrededor de 1830 y dejó su educación en Londres al cuidado de un preceptor. La edición preparada por Miguel Antonio Caro sostiene que completó humanidades clásicas y obtuvo el grado de bachiller en artes en la Universidad de Londres; Banrepcultural, de manera más cauta, habla de una educación europea amplia. Al regresar a Popayán en 1836 estudió jurisprudencia y redactó El Independiente. Por eso no es preciso afirmar que se graduó en Europa en derecho: las fuentes separan la formación inglesa de los estudios jurídicos iniciados en el Cauca.
Su actividad literaria se desarrolló junto con la periodística y política. Publicó El Patriota y El Payanés, colaboró en El Siglo y convirtió El Misóforo en tribuna contra el gobierno liberal. Llamarlo romántico es pertinente por su poesía, sus temas históricos y su recepción posterior, pero no hace falta presentar 1830 como un nacimiento súbito de la literatura colombiana ni ubicar a Arboleda en el “centro exacto” de una generación. Fue una voz importante dentro de un campo literario y político más amplio y disputado.
Gonzalo de Oyón, poema épico inconcluso sobre la conquista de Popayán, fue su proyecto literario más ambicioso. Banrepcultural fecha su concepción en 1838 o 1839; la noticia de Caro sitúa la escritura sostenida hacia 1843. Parte del manuscrito desapareció durante el saqueo de la casa de Caloto en 1851, y Arboleda reconstruyó fragmentos en Lima. Lázaro María Pérez publicó algunos en 1858; los manuscritos conservados sirvieron después para una edición póstuma preparada por Caro en Nueva York durante la década de 1880. La obra fue importante para su canonización, pero su historia editorial fue tardía y accidentada: no fue un poema publicado y consolidado en 1848.
Conservadurismo: fundación, prensa y cambios doctrinarios
Arboleda fue una voz decisiva en la formación del conservatismo neogranadino, pero también aquí importan las fechas. En 1848 pronunció en la Cámara un discurso que proclamaba la fundación del partido. El Programa conservador de 1849, en cambio, apareció el 4 de octubre de ese año en La Civilización y fue escrito por Mariano Ospina Rodríguez y José Eusebio Caro. Puede llamarse a Arboleda fundador o precursor doctrinario; no puede atribuirse a Caro un programa de 1848 ni tratar la organización partidista como si hubiera nacido completa en una sola jornada.
Las etiquetas económicas tampoco describen por sí solas a los partidos. Arboleda, Ospina y Caro defendieron posiciones librecambistas en varios momentos, mientras dirigentes liberales sostuvieron otras combinaciones. Ese hecho muestra que conservatismo no equivalía siempre a proteccionismo, pero no prueba que los tres compartieran una doctrina idéntica de “soberanía del mercado” y jerarquía social. La formación partidista reunió argumentos sobre orden, religión, legitimidad, representación y libertad que cambiaron con los conflictos de 1848 a 1851.
Su crítica de la igualdad debe leerse como argumento situado, no como diagnóstico neutral de América. Arboleda sostuvo que el lenguaje igualitario de la Revolución francesa respondía a privilegios europeos sin equivalente exacto en la Nueva Granada y que su trasplante producía efectos disociadores. La formulación distinguía igualdad jurídica de igualitarismo social, pero también servía para legitimar el gobierno de minorías ilustradas y propietarias. José María Samper, contemporáneo y antiguo adversario, recordó haberlo oído afirmar que debían gobernar las minorías “más inteligentes, ilustradas y ricas”; por el carácter testimonial y polémico de esa fuente, conviene atribuirle el recuerdo en vez de presentarlo como transcripción indiscutible de un programa.
La investigación reciente muestra además que su vocabulario no fue inmóvil. En 1848 justificó la expulsión de los jesuitas mediante nociones de patriotismo y virtud republicana; en 1851 vinculó más estrechamente la virtud con la religión cristiana. Ese desplazamiento contradice la imagen de un ideólogo que simplemente aplicó durante veinte años una doctrina hispano-cristiana ya terminada. Su conservadurismo se formó en controversias concretas y coexistió con el republicanismo, la defensa del orden y una concepción jerárquica de la sociedad.
Del gobierno de López a la crisis de la Confederación
El gobierno de José Hilario López impulsó reformas que incluyeron la expulsión de los jesuitas y la abolición legal de la esclavitud, efectiva desde el 1 de enero de 1852. Esas medidas incidieron de manera especial en el Cauca, donde propietarios como Arboleda tenían intereses esclavistas comprobables. Sin embargo, explicar toda su oposición por una defensa directa de la propiedad reduce un conflicto que también involucró religión, jurisdicciones, competencia partidista y autoridad regional. La transacción de 1847 sí demuestra que sus intereses no eran abstractos; no demuestra, por sí sola, el motivo de cada decisión militar posterior.
Arboleda encabezó la rebelión conservadora en el sur durante la guerra de 1851 y, tras la derrota, se exilió en el Perú. Volvió para el Congreso de 1854, presidió el Senado y combatió después contra la dictadura de José María Melo, campaña en la que alcanzó el grado de coronel. El federalismo avanzó en los años siguientes y la Constitución de 1858 organizó ocho estados bajo la Confederación Granadina. No conviene describir a los gólgotas como “casi todos comerciantes” ni la guerra de 1854 como resultado directo de una sola división social: fueron coaliciones políticas más heterogéneas.
Su carrera parlamentaria continuó: presidió nuevamente el Congreso en 1855 y, en esa calidad, dio posesión a Manuel María Mallarino. Fue designado para suplir al Ejecutivo en 1857 y 1858 y primer designado en 1859 y 1860. La Gaceta Oficial permite precisar el último nombramiento: el 2 de marzo de 1860 obtuvo 29 de 42 votos del Congreso. Era un cargo de sustitución presidencial por un año, distinto de la elección popular para el período siguiente. Cuando regresó de París para defender el gobierno de Mariano Ospina Rodríguez, por tanto, ya reunía experiencia parlamentaria, ambición electoral y mando militar.
La guerra de 1860-1862: costa, Cauca y represalias
La primera gran campaña de esta guerra para Arboleda ocurrió en el Caribe, no después de Popayán. Nombrado jefe de la sexta división y de la plaza de Santa Marta, participó en la defensa conservadora de la ciudad durante 1860. Las fuerzas liberales fracasaron en el asalto iniciado el 24 de agosto; Arboleda atacó Ciénaga el 7 de noviembre y fue rechazado. Un nuevo sitio comenzó el 23 de noviembre. Tras veintiún días de combate, Arboleda escapó por mar hacia Panamá y el Ejército Unido de Bolívar y Magdalena recuperó Santa Marta el 14 de diciembre. Las fuentes liberales y conservadoras discrepan sobre su conducción, pero coinciden en el orden básico de los hechos.
Desde Panamá pasó por Tumaco al Cauca y ocupó Popayán el 10 de agosto de 1861 tras la victoria de Los Árboles. El 25 de agosto, según una biografía citada por María Teresa Uribe y Liliana López, puso “en capilla” a tres prisioneros después de conocer fusilamientos ordenados por Mosquera. El decreto de represalias llegó el 28 de octubre: prohibía matar a rendidos dentro de su propio ejército, pero a la vez ordenaba preparar prisioneros conspicuos para ejecución y establecía una escala de fusilamientos de partidarios enemigos por cada prisionero, mujer, niño o población que atribuyera a las fuerzas mosqueristas. Fue una pretensión de legalizar el talión, no una orden simple de ejecutar sin juicio a toda una comunidad indígena. Los considerandos, además, nombraban a fuerzas indígenas con el vocabulario racializado del bando conservador.
El decreto no fue una respuesta a una amnistía posterior: Mosquera había proclamado una amnistía el 18 de julio, más de tres meses antes. Uribe y López sitúan ambos lenguajes —perdón y represalia— dentro de una guerra en la que amnistías, pactos y amenazas podían servir también para negociar o legitimar la fuerza. Por eso no es válido atribuir a Arboleda la firma del Pacto de Chinchiná, la Esponsión de Manizales y el Armisticio de Chaguaní para deducir de allí una “doble vara” personal. Su decreto basta para documentar una política de retaliación; los demás instrumentos pertenecen a actores y momentos diferentes del conflicto.
La composición racial de sus tropas caribeñas produjo una acusación contemporánea llamativa: adversarios liberales señalaron que el jefe asociado con la esclavitud mandaba soldados en su mayoría “de color”. El dato no absuelve la venta de 1847 ni demuestra adhesión voluntaria de todos los combatientes; revela que raza, partido y reclutamiento no se alineaban de manera mecánica. En el sur, el diario de operaciones de Manuel María Luna registra victorias conservadoras durante 1862 y la entrada en Ecuador. El 31 de julio Arboleda derrotó en Tulcán a las fuerzas de Gabriel García Moreno y lo hizo prisionero. Tras separarse contingentes antioqueños de su ejército, regresaba hacia Pasto para reorganizar la campaña cuando fue asesinado en Berruecos el 13 de noviembre.
Elección inconclusa, redes políticas y territorios
La Constitución de 1858 establecía en su artículo 60 que el presidente era elegido por voto directo de los ciudadanos; al Congreso le correspondía escrutar y comunicar el resultado. En la votación de 1860, la serie histórica compilada por David Bushnell registra 58.506 votos para Arboleda y 21.390 para Pedro Alcántara Herrán. Pero el Congreso no pudo reunirse para perfeccionar o proclamar la elección. Llamarlo “presidente electo” reproduce el lenguaje del bando conservador y puede usarse solo con esa salvedad; decir que un Congreso conservador lo eligió confunde este proceso con su nombramiento separado como primer designado.
La ambigüedad aumentó en 1862. El gobierno conservador residual de Leonardo Canal nombró a Arboleda procurador general el 17 de agosto y lo invitó a asumir por esa vía el título de presidente. El propio decreto lo llamó “Presidente electo”, pero una relación publicada después registra que Arboleda se excusó; el 30 de octubre Canal nombró a Bartolomé Calvo y, desde el 6 de noviembre, Manuel del Río ejerció el Ejecutivo. Arboleda murió una semana después sin haber asumido el cargo. Estas maniobras muestran una autoridad nacional fragmentada, no una sucesión presidencial normal.
Sus relaciones atravesaron varias escalas: Sergio Arboleda fue hermano, doctrinario conservador y jefe de estado mayor; Sofía Mosquera y Hurtado, con quien se casó en 1839, enlazó aún más a las familias caucanas; Ospina y Caro fueron aliados en la formación partidista, aunque no coautores con Julio de un mismo programa; Juan José Nieto fue adversario en el Caribe, y Mosquera lo fue en la guerra nacional. Timbiquí, Popayán, Caloto, Santa Marta, Panamá, Pasto, Tulcán y Berruecos no son solo una geografía simbólica: marcan etapas comprobables de propiedad, prensa, exilio, campañas y muerte.
Recepciones: poeta-soldado, esclavitud y violencia
La muerte en el mismo corredor montañoso donde fue asesinado Sucre favoreció la imagen del “poeta-soldado” interrumpido por la violencia. La edición de Poesías preparada por Miguel Antonio Caro combinó obra literaria, noticia biográfica y relato militar; José María Samper, adversario convertido en admirador crítico, revisó sus propios juicios y destacó tanto sus talentos como su elitismo. Estas fuentes participaron en una recepción heroica, pero no ocultaron por completo al político ni al general. Hablar de una operación deliberada y uniforme para separar poeta y esclavista excede lo que esos textos permiten demostrar.
La Sociedad Julio Arboleda, fundada en Bogotá el 28 de septiembre de 1902, ofrece otra huella verificable. Funcionó hasta finales de 1917 y publicó desde el 20 de julio de 1911 la revista literaria Letras, de la que aparecieron sesenta entregas. Su archivo conservó actas, discursos y escritos de sus integrantes. El carácter literario de la asociación confirma la fuerza del nombre de Arboleda en el canon de comienzos del siglo XX; no basta, sin embargo, para concluir que sus miembros acordaron borrar al general o al propietario esclavista. Esa interpretación requiere estudiar el contenido de la revista y del archivo, no inferirlo solo del homenaje nominal.
La lectura crítica tampoco depende ya de repetir epítetos liberales. La venta de 212 personas en 1847, incluidos numerosos niños nacidos libres, está documentada por investigación archivística; el decreto de octubre de 1861 se conserva en transcripción documental y dispuso represalias graduadas contra prisioneros y partidarios. A la vez, esas pruebas deben describirse con precisión: el decreto no ordenó ejecutar indistintamente a “las comunidades de Tierradentro”, y la guerra de 1851 no puede explicarse como una campaña personal contra una sola ley. La crítica gana fuerza cuando distingue acto, contexto y alcance.
El balance más sólido no consiste en sostener dos caricaturas a la vez. Arboleda produjo poesía y prosa política de circulación duradera; también participó materialmente en el tráfico esclavista, defendió un orden social jerárquico y dirigió una guerra marcada por represalias. Sus argumentos cambiaron según las coyunturas, sus alianzas no fueron idénticas a sus parentescos y su candidatura presidencial quedó jurídicamente inconclusa. Esas distinciones no atenúan la violencia: evitan que una tesis totalizante reemplace los hechos que la hacen visible.
Tampoco su muerte cerró por sí sola un “modo de ser” de la Nueva Granada. La Constitución de 1863 reorganizó el país bajo un federalismo liberal, pero las jerarquías sociales, la propiedad concentrada y el poder de las familias caucanas continuaron bajo formas nuevas. La Regeneración posterior no fue simplemente heredera de Arboleda ni algo enteramente distinto: retomó ciertos lenguajes conservadores dentro de otra coalición y otro marco constitucional. Julio Arboleda resulta revelador no porque fuera el último ejemplar de una época, sino porque permite seguir, en una vida concreta, cómo propiedad, letras, partido, elección y guerra se combinaron y se contradijeron en la república del siglo XIX.
Conexiones del archivo
Red histórica
Ver las 39 restantes
Archivo documental
Documentos y fragmentos citados
30 documentos · 35 fragmentos01Historia económica y social de Colombia IIGermán Colmenares · 1999 · Páginas 148, 1522 citas
[1]mejoró «... teniendo como tengo satisfacción de haberse aplicado en este ejercicio». El segundo Francisco de Arboleda manejó los bienes familiares que se mantuvieron en indivisión hasta su muerte, en 1745. Pero no sólo este me- canismo de concentración de riqueza daba poder a la familia. También un sistema de alianzas…
p. 152
[2]Tadó. Permaneció dos o tres años y regresó a Popayán, pero lo su- cedió su hermano Jacinto. Éste trasladó la cuadrilla al río Iro y vivió allí quince años (hasta c. 1706)5. En adelante, hasta la muerte de estos dos per- sonajes -ocurrida después de 1730-, sus minas fueron administradas por diferentes mineros: Mateo…
p. 148
02Historia Económica y Social de Colombia I 1537-1719Germán Colmenares · 1997 · Página 3561 cita
[3]las riquezas aluviales de la provincia, aunque ya se había comenzado su explotación. A comienzos del siglo XVin se encuen tran allí algunos personajes muy conocidos en Popayán. Entre ellos, los hermanos Mosquera, Francisco de Arboleda, Bernardo Alfonso de Saa, Miguel Gómez de la Asperilla y Agustín de Valencia,…
p. 356
03Guerra propia, guerra ajena. Conflictos armados y reconstrucción identitaria en los Andes colombianos. El Movimiento Armado Quintín LameDaniel Ricardo Peñaranda Supelano · 2015 · Página 1061 cita
[4]La evolución de esta enorme y poderosa región hasta finales del siglo XIX estuvo determinada por los ciclos de la producción minera en sus zonas de influencia y por el desa- rrollo de las haciendas, basado en el trabajo de la mano de obra esclava. El poder y la riqueza que alcanzó a acumular hicieron de Popayán y de…
p. 106
04Estudios interdisciplinarios de las élites en ColombiaCatalina Acosta Oidor, Alexander Gamba Trimiño, Verónica Salazar Baena · 2023 · Páginas 181, 1892 citas
[5]como una élite terrateniente, minera 181 Capítulo 7. El localismo de las élites caucanas en el siglo xix y comerciante, que se consolidaría hacia el siglo xviii, tal y como lo expusiera Colmenares (1975). La situación de las élites de Popayán fue diferente. Al contar con un importante número de comunidades indígenas,…
p. 181
[8]extranjeros y la libertad de pren - sa (Restrepo, 1963). Se trataba entonces del sector de la élite que avi - zoraba realmente la instalación de las políticas que dejarían atrás el viejo régimen que predominaba camuflado en el orden republicano. Nos encontramos así en un proceso que enfrentaba la necesidad de disolver…
p. 189
05Economía y Nación: una breve historia de ColombiaSalomón Kalmanovitz · 1994 · Página 982 citas
[6]los patriarcas esclavistas, la aristocracia sin título de 'los Mosquera, Arboleda, Arroyo y sus parientes", opuestos al "partido de la canalla" que "abu- san de la libertad de prensa" colocando amigos en influencias en el gobierno. Las citas son de la correspondencia de Bolívar. (Halperín Donghi, op. cit., p. 64 a…
p. 98
[7]los patriarcas esclavistas, la aristocracia sin título de 'los Mosquera, Arboleda, Arroyo y sus parientes", opuestos al "partido de la canalla" que "abu- san de la libertad de prensa" colocando amigos en influencias en el gobierno. Las citas son de la correspondencia de Bolívar. (Halperín Donghi, op. cit., p. 64 a…
p. 98
06Enciclopedia de Colombia - Volumen 3Camilo Calderón Schrader (coordinador), Carmen Astrid Romero Baquero, Néstor Iván Osuna Patiño, José Eduardo Rueda Enciso, Blas Jaramillo Martínez, José Alejandro Rodríguez Ruiz, Henry Luque Muñoz · 2002 · Página 1771 cita
[9]mismo sentido, quienes la protagonizan, encarnan en sí mismos los ideales del héroe romántico. Quizás por es- ta razón y por las características ex- huberantes de nuestra geografía, el romanticismo se instaló de manera contundente en la Nueva Granada, generando un inusitado aumento en la producción literaria. Los…
p. 177
07Historia de Colombia. La Nueva Granada y los Estados Unidos de Colombia IIJavier Ocampo López, Marco Palacios, Germán Arciniegas, Gonzalo Hernández de Alba y otros (obra colectiva) · Páginas 21, 1062 citas
[10]aquellos anos, entre la accién y la meditaci6n, ofrecieron sus vidas y su pluma a la nacién que nacia, asumiendo cargos publicos, ocupando la tribuna parlamentaria, alistandose en las filas de los ejércitos o en las de las finanzas y siendo idedlogos de los partidos politicos o sus eje- cutores, jurisconsultos 0…
p. 106
[26]tidos conservador y liberal, y unos afos de agitadas controversias politicas, econdémicas y religiosas, pues se consideraba necesario luchar con denuedo para acabar de manera definitiva con el orden co- lonial. Pero también favorecié la cultura, con la or- ganizacion de la Comisién Corografica, dirigida por el coronel…
p. 21
08Breve historia de la narrativa colombiana. Siglos XVI-XXSebastián Pineda Buitrago · 2012 · Página 1111 cita
[11]a la conciencia en el extremo del crimen, para fulminar el rayo de los cielos. 65 Bien podríamos decir que su reportaje es materia prima para una narra- ción digna de Conan Doyle. 63 Luis Capella Toledo, Leyendas históricas. Imprenta Gerardo A. Nuñez, Bogotá, 1879. Se reeditó en el siglo xx (Editorial Minerva, Bogotá,…
p. 111
09Manual de Historia de Colombia, Tomo IJaime Jaramillo Uribe (Director Científico), Gerardo Reichel-Dolmatoff, Juan Friede, Jorge Palacios Preciado, Alberto Corradine Angulo, Francisco Gil Tovar, María Teresa Cristina · 1982 · Página 5581 cita
[12]en todas las literaturas de Europa y soplan ya por todas partes los nuevos vientos rom á nticos ’ ’ Este movimiento neocl á sico llega tambi é n tard í amente a Am é rica y aqu í ju influjo se prolonga durante el per í odo de la Independencia y hasta la tercera d é cada del siglo xix, cuando ya en Europa estaba m su…
p. 558
10El café en ColombiaMarco Palacios · 2002 · Página 821 cita
[13]Julio Arboleda, Mariano Ospina Rodrí- guez y José Eusebio Caro, habían defendido con entusiasmo el librecambio 4. Esta dicotomía entre librecambio y democracia se acentuó más profundamente en el pensamiento de la élite conservadora con el advenimiento del romanticismo político radi- cal y plebeyo producto de las…
p. 82
11Civilization and Violence: Regimes of Representation in Nineteenth-Century ColombiaCristina Rojas · 2002 · Página 1291 cita
[14]authors of Santander’s plan, reconsid- ered the benevolence of Bentham’s doctrine in the following terms: An examination of the philosophy of educational reform brings me to the conclusion that the origin of the wrong behavior lies in the politi- cal science taught to students by professors without enough judgment to…
p. 129
12El pensamiento colombiano en el siglo XIXJaime Jaramillo Uribe · 2017 · Páginas 405, 4382 citas
[15]no sólo pecaba contra la estructura del universo tal como salió de manos del Creador, sino que carecía de justifica- ción histórica y de arraigo en la realidad social de los países americanos, en los cuales, por lo tanto, tenía que produ- cir resultados explosivos y disociadores. A este propósito, Arboleda decía: «En…
p. 438
[32]tica o por sus actividades teóricas y especulativas tenían 406 Jíndi Jícídneer Ucnsi un papel dirigente en la sociedad. De otro lado, la histo- ria política de España y la concepción española de la vida política y del gobierno, tan originales y propias ambas, parecían indicar que España y las sociedades americanas…
p. 405
13Gran Enciclopedia de Colombia. Tomo 7: InstitucionesRoberto Hinestrosa Rey (Director Académico), Sandra Morelli Rico (Coordinación Académica) · 1993 · Página 1121 cita
[16]de Bonald, Politicamente el conservatisme es pos- terior a la ideología liberal. surgió ra contradecitla. La execración de a revolución francesa, violadora del comen natural al cual debe retornarse, contiene una reacción antiliberal, El conservatismo ex canela ante el progresismo y el reformismo, lo emeperan los…
p. 112
14Historia concisa de Colombia 1810-2017Michael J. LaRosa, Germán Mejía · 2017 · Página 1391 cita
[17]práctico y espíritu de trabajo”. 28 El gobierno de Ospina estaba desgarrado por las disidencias regionales y demostraba dificultad para gobernar con eficiencia a todo un país desde la remota Bogotá. La comunicación era lenta, las leyes de la capital se ignoraban, y era en las regiones lejanas donde las élites…
p. 139
15Las guerrillas en Colombia. Una historia desde los orígenes hasta los confinesDarío Villamizar · 2017 · Página 941 cita
[18]el trato respetuoso que se debía dar a los prisioneros de guerra, asistencia a los heridos y enfermos y respeto a la población civil. El 26 de noviembre de 1820 se suscribió entre Simón Bolívar, como presidente de la recién creada República de la Gran Colombia, y Pablo Morillo, comandante español del Ejército de…
p. 94
16El Dorado: estampas de viaje y cultura de la Colombia suramericanaErnst Röthlisberger · 2017 · Página 4491 cita
[19]conservador. Esta ley transfería a los poderes nacionales, retirándosela a los estados la in- tervención en los escrutinios de las elecciones para miem- bros del Congreso y para la Presidencia de la República. Contra esta y parecidas medidas elevó violenta protesta el Partido Liberal, amenazado en su propia…
p. 449
17Historia de Colombia. La Nueva Granada y los Estados Unidos de ColombiaRicardo Martín (dir.), Gonzalo Hernández de Alba (dir. científico); con colaboración de Germán Arciniegas, Mauricio Archila, Antonio Caballero, Fernán González, Margarita González, Alfredo Iriarte, entre otros · 1988 · Página 731 cita
[20]Julio Arboleda en el sur del Cauca. Payan es de- 1270 rrotado en Honda y Arboleda, después de la accion de Los Arboles, toma Popayan, va a Cali y torna a Popayan, donde dicta el «decreto de represalias», que implica que sin juicio sean ajusticiados indios de Tierradentro, a quienes acusa de seguidores del «tirano T.…
p. 73
18Historia doble de la Costa. Tomo 2: El Presidente NietoOrlando Fals Borda · 2002 · Página 2931 cita
[21]u e r t o ' ', me dije- ron algunos. TEORÍA DEL CAUDILLISMO 150B Que Nieto llegó a set un auténtico caudillo y no un caudillejo provincial ni un simple gamonal o cacique, a pesar de su someti- miento a los procedimientos legales y al ' 'veredicto popular'', lo demuestran sus campañas militares, y el control que tuvo…
p. 293
19The Work of Recognition: Caribbean Colombia and the Postemancipation Struggle for CitizenshipJason McGraw · 2014 · Página 851 cita
[22]indeed, Liberals turned their shock into new attacks on his racism. “An incredible thing!” wrote a Liberal veteran soon after the Ca- ribbean campaign. “The decided friend of slavery, the fervent and cruel enemy of the black race, counted few, very few individuals in his ranks who were not of color.” Within months of…
p. 85
20Historia mínima de ColombiaJorge Orlando Melo · 2017 · Página 1331 cita
[23]N DEL MEDIO SIGLO Para 1849 los candidatos presidenciales eran, en el conservatismo gobernante, el vicepresidente Rufino Cuervo, un maestro boya- cense, civilista y antiguo secretario de Hacienda, que representaba el esp í ritu de transacci ó n con el liberalismo que ahora encarna 1 38 HISTORIA M Í NIMA DE COLOMBIA ba…
p. 133
21Enciclopedia de Colombia - Volumen 2Camilo Calderón Schrader · 2001 · Página 1391 cita
[24]en 1854. Inclusive las mujeres integraron una Sociedad del Niño Jesús. Hasta el presidente López simpatizaba secretamente con la Sociedad Democrática de Artesanos de Bogotá y asistió a una de sus sesiones. Presidencias de López y Obando Sin embargo, fue en la elección del 7 de marzo de 1849, en la cual el Congreso…
p. 139
22Colombia: A Concise Contemporary HistoryMichael J. LaRosa, Germán R. Mejía · 2023 · Página 1091 cita
[25]and worried about lax morality and Protestant education. The Church generally adhered to a Conservative sociopolitical agenda. The Liber- als who ascended to power at midcentury would make it a point to harass the Church, but the Church would fight back energetically. General José Hilario López ascended to the…
p. 109
23Enciclopedia de ColombiaCamilo Calderón Schrader (Coordinador) · 2002 · Página 2381 cita
[27]Codazzi: Geografía física y política de la o o con ra en C: a Nueva Granada. José Jerónimo Triana: Flora co- a liderada nuel Ibáñez y Are -——lombiana. El Congre- da y ontra la 1as li- so crea por ley el es- tado de Antioquia. + 1857 Se crean los esta- dos de Cauca, Cun- dinamarca, Bogotá, Bolívar, Magdalena y -…
p. 238
24Nueva Historia de Colombia, Vol. I: Historia Política 1886-1946Álvaro Tirado Mejía (director científico), Jorge Orlando Melo, Carlos Eduardo Jaramillo Castillo, Eduardo Lemaitre Román, Alfonso López Michelsen, Humberto Vélez Ramírez, Germán Colmenares, Mario Latorre Rueda, Germán Arciniegas, Gustavo Humberto Rodríguez R. · 1989 · Página 381 cita
[28]lución colombiana con la de otros paí- ses latinoamericanos, o si se advierte que la inestabilidad política no fue in- ferior bajo el imperio de constitucio- nes centralistas y autoritarias, el re- sultado no fue tan negativo, y bajo la vigencia de estas constituciones se fue- ron consolidando mecanismos de po- der…
p. 38
25Colombia: A Concise Contemporary HistoryMichael J. LaRosa, Germán R. Mejía · 2017 · Página 1041 cita
[29]for generations. The political excesses and conflict of the fifty-year period from about 1830 to 1880—marked by confusion, Conservative rule, a Liberal politi- cal reaction, the emergence of Mosquera as regional ruler, civil wars, and revolts—all happened within the framework of a written, acknowledged constitution…
p. 104
26Historia de Colombia. La República de Colombia IRicardo Martín (dir.), Gonzalo Hernández de Alba (dir. científico), y colaboradores: Arturo Alape, Óscar Alarcón Núñez, Germán Arciniegas, Mauricio Archila, Antonio Caballero, Antonio Cacua Prada, Germán Cavelier, entre otros · 1988 · Página 951 cita
[30]la Union y constituirse en republi- cas independientes o anexarse a otro pais, como lo intentaron Antioquia y Panama. Pero por algo la Constitucién de 1858 les prohibié usar bandera o escudo de otra nacién. Aquella conducta no era nueva, pues recordemos cémo en 1831 algunas provincias proclamaron su anexi6n a…
p. 95
27Las mujeres en la historia de Colombia. Tomo II: Mujeres y SociedadMagdala Velásquez Toro (dirección académica), Catalina Reyes Cárdenas, Pablo Rodríguez Jiménez · 1995 · Página 601 cita
[31]las cadenas que arrastro, el silencio turban De esta soledad eterna Donde ni el viento se escucha... 106. Velásquez, "La esclavitud en la María de Jorge Isaacs" (1957), pág. 98. 107. Mina, op. cit., pág. 145. 108. Palacios, op. cit., pág. 50. [63] NINA S. DE FRIEDEMANN Y MÓNICA ESPINOSA ARANGO Muero sin ver tus…
p. 60
28Historia del Periodismo ColombianoAntonio Cacua Prada · 1983 · Página 2351 cita
[33]de la riqueza pública, de la felicidad de los ciudadanos, por el planteamiento de instituciones libres, por el desarrollo de ios principios generosos, por los intereses más elevados, no tienen derecho a ganar un óbolo. No es ésto una desigualdad chocante, incomprensible, monstruosa? Los periodistas en Colombia son una…
p. 235
29Nueva Historia de Colombia. Vol. IV: Educación y Ciencia, Luchas de la Mujer, Vida DiariaÁlvaro Tirado Mejía (Director Científico y Académico), Jorge Orlando Melo, Jesús Antonio Bejarano, Magdala Velásquez Toro, Renán Silva Olarte, Jaime Jaramillo Uribe, Aline Helg, Gabriel Poveda Ramos, Jorge Arias De Greiff, Bernardo Tovar Zambrano, Rubén Sierra Mejía, Enrique Low Murtra, Gonzalo Cataño, Jaime Arocha Rodríguez, Néstor José Miranda Canal, Patricia Londoño Vega, Santiago Londoño Vélez · Página 2011 cita
[34]progreso, tal como lo exigía el modelo liberal burgués que se quería hacer fructificar. He aquí cómo la época li- beral se forjaba críticamente su propio pasado, que servía a su vez de legiti- mación a sus proyectos revoluciona- rios del presente. La historiografía conservadora apa- rece en el ambiente de crisis y de…
p. 201
30Historia y nación. Tentativas de la escritura de la historia en ColombiaAlexander Betancourt Mendieta · 2020 · Página 11 cita
[35]27 Capítulo I Instaurar una tradición: las porfías de la historia nacional En el siglo aparecieron las primeras obras que utilizaron la noción de pasado para consagrar los XIX orígenes de la República. Las condiciones posteriores a la Independencia permitieron que los hombres de letras que elaboraron ejercicios de…
p. 1