Jorge Tadeo Lozano
Independencia
1771–1816
La biografía
Naturalista, publicista y primer presidente del Estado de Cundinamarca, Jorge Tadeo Lozano de Peralta nació en Santa Fe de Bogotá el 30 de enero de 1771 y fue fusilado en la misma ciudad el 6 de julio de 1816. Aristócrata por cuna, militar y químico por formación, periodista y zoólogo por actividad, presidió el Colegio Electoral Constituyente que preparó la Constitución de Cundinamarca de 1811 y asumió la presidencia el 1 de abril. Aquella carta fue una monarquía constitucional que reconocía a Fernando VII y combinaba representación política con sufragio restringido; no puede describirse sin matices como una constitución republicana. Lozano dimitió el 19 de septiembre, tras una intensa campaña de prensa y movilización encabezada por Antonio Nariño, quien fue elegido para sucederlo. Cinco años después, tras dos meses de prisión y un proceso ante el Consejo de Guerra Permanente de la Reconquista, Lozano murió ante un pelotón en la Huerta de Jaime, actual plaza de Los Mártires.
Línea de vida
- 1801
Fundación del Correo Curioso
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Junto con su primo el presbítero José Luis de Azuola, fundó el 'Correo curioso, erudito, económico y mercantil de la ciudad de Santafé de Bogotá', primer periódico dirigido por particulares en la capital, que publicó 46 números y fue vehículo de difusión de las ideas ilustradas en la Nueva Granada.
- 1808
Publicación de la Memoria sobre las serpientes e informe al virrey
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Como zoólogo agregado oficialmente a la Expedición Botánica desde 1803, publicó entre abril y mayo de 1808 su 'Memoria sobre las serpientes y plan de observaciones' en el Semanario del Nuevo Reino de Granada. Ese año informó además al virrey Amar y Borbón sobre las pinturas en miniatura y los discípulos formados por Mutis.
- 1809
Publicación de 'El Hombre', fragmento de la Fauna cundinamarquesa
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Publicó en diciembre de 1809, en el Semanario del Nuevo Reino de Granada, 'El Hombre', fragmento de la inconclusa Fauna cundinamarquesa. El texto combinó clasificación naturalista con una jerarquía racial explícita de la sociedad neogranadina.
- 1811
Promulgación de la Constitución de Cundinamarca
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Presidió el Colegio Electoral Constituyente y participó con Luis Eduardo de Azuola, Miguel del Castillo y Rada y Miguel Tovar en la preparación de la Constitución sancionada el 30 de marzo y promulgada el 4 de abril. La carta establecía una monarquía constitucional, reconocía a Fernando VII bajo condiciones y restringía el sufragio.
- 1811
Dimisión y elección de Antonio Nariño
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El 19 de septiembre de 1811, tras la polémica de La Bagatela y la presión política y callejera, Lozano dejó el cargo; las fuentes describen el episodio como dimisión, deposición o golpe de opinión. La representación política eligió ese día a Antonio Nariño como presidente.
- 1816
Fusilamiento durante el Régimen del Terror
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Después de cerca de dos meses de prisión y de que su proceso fuera examinado por el Consejo de Guerra Permanente, fue fusilado el 6 de julio de 1816 en la Huerta de Jaime, actual plaza de Los Mártires, junto con otros cinco condenados.
El linaje que lo forma
Lozano no llegó a la historia por accidente: lo esperaba un apellido. Era hijo de Jorge Miguel Lozano de Peralta y Caicedo (1731-1793), marqués de San Jorge, uno de los hombres más ricos de la Nueva Granada colonial y titular de un mayorazgo que se extendía por la sabana de Bogotá y sus alrededores. Cuando Jairo Gutiérrez Ramos quiso trazar el ciclo entero de los empresarios coloniales neogranadinos, lo hizo arrancar en 1538, con el conquistador Antón de Olalla, y cerrarlo doscientos cincuenta años más tarde con el marqués: en él se desplegó a plenitud —y se agotó— el ethos empresarial de la colonia.
El padre había construido su fortuna sobre la actividad mercantil antes que sobre la tierra pura. Su primera ocupación conocida fue el comercio, en asocio con comerciantes de oficio como Domingo Romay, que traficaba géneros de Castilla llegados por Cartagena. A esa base añadió el patrimonio rural: entre 1779 y 1783 se conserva correspondencia entre el marqués y el mayordomo de la hacienda El Novillero, una de las propiedades que administraba directamente. Cuando murió en Cartagena de Indias en 1793, tras años de conflictos con la Corona que lo habían llevado prisionero a la costa, dejaba una casa entrenada en la administración del capital, en el uso del apellido y en la conversación con el poder virreinal.
La proyección política del linaje pasaría por Jorge Tadeo, pero también por el flanco materno de otras familias de la élite. Antonio Ricaurte, el héroe de San Mateo caído en 1814 a los veintiocho años, era nieto del marqués por línea materna: el mismo tronco que dio al primer presidente de Cundinamarca dio al mártir venezolano de la campaña bolivariana. La generación independentista neogranadina no fue un asalto de recién llegados a la política; fue, en buena medida, la reconversión de una aristocracia colonial que apenas dos décadas antes había concentrado su ambición en el comercio de géneros y la titulación nobiliaria.
Formación e Ilustración
La formación de Lozano está documentada con más precisión de la que sugiere esa imagen. Ingresó al Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario el 14 de octubre de 1781, estudió Gramática, Latinidad y Filosofía y defendió conclusiones públicas en el curso de 1784-1785. Después viajó a España, ingresó al Real Cuerpo de Guardias de Corps, participó en la campaña del Rosellón y alcanzó el grado de capitán. En Madrid asistió a los cursos de química del Real Laboratorio en 1792 y 1793; una certificación de Pedro Gutiérrez Bueno fechada en 1795 acredita su asistencia. Regresó a Santa Fe en 1797 con experiencia militar, formación científica y una biblioteca europea.
Su obra científica, aunque quedó incompleta, está mejor delimitada por los documentos. Lozano fue agregado oficialmente a la Real Expedición Botánica como zoólogo por orden del 23 de enero de 1803 y trabajó a sus expensas en la Fauna cundinamarquesa. El manuscrito conserva una dedicatoria al rey fechada el 26 de diciembre de 1806. En el Semanario del Nuevo Reino de Granada de Francisco José de Caldas publicó en abril y mayo de 1808 la Memoria sobre las serpientes y plan de observaciones y, en diciembre de 1809, el fragmento de la Fauna titulado “El Hombre”. Esas publicaciones prueban su pertenencia a la comunidad científica neogranadina; que compartiera páginas con textos de Humboldt no establece una equivalencia de obra o estatura científica.
Ese año de 1808 dejó otra prueba de su posición intelectual: en un informe dirigido al virrey Antonio Amar y Borbón, Lozano describió cerca de seis mil plantas representadas en dibujos y pinturas en miniatura y el grupo de discípulos formado por Mutis. El documento permite medir la familiaridad de los naturalistas neogranadinos con la observación y el dibujo científico. Pero Lozano no fue un observador externo que sólo dialogó con la Expedición: una orden real de 1803 lo había agregado como zoólogo, y el testamento científico de Mutis lo registra trabajando en la Fauna cundinamarquesa dentro de la casa de la Expedición, con acceso a pinturas, esqueletos, modelos, materiales y un pintor.
Su naturalismo también produjo una clasificación racial abiertamente jerárquica. En “El Hombre”, fragmento de la Fauna cundinamarquesa, atribuyó a las personas africanas y afrodescendientes supuestas inferioridades intelectuales y morales; calificó a pueblos indígenas, mulatos y mestizos mediante estereotipos igualmente degradantes, mientras reservaba a los “españoles americanos” un grado superior de perfección. Esas ideas dialogaban con teorías europeas sobre clima y diferencia humana, pero no fueron una descripción neutral ni quedan excusadas por su contexto: naturalizaron la esclavización y la desigualdad desde la autoridad de la ciencia ilustrada. Reconocer ese componente racista permite valorar sus observaciones zoológicas sin convertir la contextualización histórica en absolución.
Al lado del naturalista habitaba el economista político. Lozano participó del debate ilustrado sobre el fomento del comercio activo del Reino, con un estudio en el que rechazaba las tesis del mercantilismo restrictivo sobre el desarrollo económico neogranadino. La ciencia, para él, no era pasatiempo de gabinete: era instrumento de reforma.
El periodista
Antes de ser presidente, Lozano fue editor de un periódico particular. Junto con su pariente, el presbítero José Luis de Azuola y Lozano, publicó el Correo curioso, erudito, económico y mercantil de la ciudad de Santafé de Bogotá en la Imprenta Patriótica. Circuló semanalmente desde el 17 de febrero hasta el 29 de diciembre de 1801 y completó cuarenta y seis números. La historiografía lo identifica como el primer periódico particular del Virreinato, aunque no fue el segundo impreso de la capital: antes habían aparecido la efímera Gaceta de Santafé de 1785 y el Papel Periódico de Manuel del Socorro Rodríguez. Su independencia editorial respecto de la administración no eliminó la censura colonial ni la fragilidad económica: cerró con sólo unos cuarenta suscriptores.
El título anunciaba el programa: curiosidades, erudición, economía y comercio. Sus páginas divulgaron censos, precios, agricultura, técnicas, medicina, propuestas de una sociedad económica y debates sobre la circulación del dinero; también incluyeron poesía, como el “Retrato de estos tiempos” del número 40, de modo que no fue un órgano exclusivamente en prosa. El control previo y el lenguaje prudente limitaban la crítica política directa, pero el periódico sí discutió asuntos de gobierno, administración y economía. El Semanario de Caldas, desde 1808, desarrollaría una agenda científica distinta; es más preciso hablar de continuidad de la cultura impresa ilustrada que de un relevo lineal.
La República se hace: Cundinamarca, 1811
Cuando la crisis abierta por la invasión napoleónica de España derrumbó, entre 1808 y 1810, las fidelidades virreinales americanas, Lozano ya era un hombre público. Tenía red, prensa, apellido y obra. Cuando el 20 de julio de 1810 Santa Fe destituyó al virrey y comenzó a improvisar instituciones propias, y cuando el 19 de febrero de 1811 el pueblo santafereño decidió convocar un colegio electoral constituyente para dotar de constitución a la provincia, era casi inevitable que el marquesado, la ciencia y la imprenta convergieran en su nombre.
Lozano presidió el Colegio Electoral Constituyente y trabajó en el proyecto junto con Luis Eduardo de Azuola, Miguel del Castillo y Rada y Miguel Tovar. El texto fue discutido y sancionado entre el 6 y el 30 de marzo de 1811, Lozano juró como presidente y “vicerregente” el 1 de abril y la Constitución se promulgó el 4. Fue una de las primeras constituciones del mundo hispánico. Declaró a Cundinamarca monarquía constitucional, reconoció a Fernando VII como rey bajo condiciones, organizó poderes representativos y restringió el sufragio a varones libres con renta u ocupación independiente. Esa combinación expresa una revolución política real sin ruptura inmediata y completa con la monarquía; atribuir la carta únicamente a Lozano o llamarla sin más republicana borra esas ambigüedades.
El problema es que esa posición tenía enemigos por izquierda y por derecha, y los tenía dentro de la misma élite. A la izquierda, el radicalismo republicano de Antonio Nariño, el traductor de los Derechos del Hombre, que veía en la monarquía constitucional una traición al proyecto emancipador. A la derecha, los realistas todavía fuertes en Popayán, Pasto y Santa Marta. Y en el mismo campo patriota, la fractura mayor: el debate entre centralistas —partidarios de una Nueva Granada unificada bajo Bogotá— y federalistas —que defendían la soberanía de cada provincia y aspiraban a una confederación al modo estadounidense—.
La memoria política suele ubicar a Lozano entre los defensores del federalismo y a Nariño como portavoz del centralismo. Las etiquetas orientan, pero simplifican la coyuntura: la Constitución provincial de 1811 contemplaba un Congreso general y coexistía con la aspiración de Cundinamarca a conservar la preeminencia de Santa Fe; además, la guerra abierta entre Cundinamarca y las Provincias Unidas ocurrió después de la salida de Lozano. Conviene distinguir su posición personal, el diseño de la primera Constitución y el centralismo más definido del gobierno posterior de Nariño.
La caída: julio-septiembre de 1811
La oposición a Lozano encontró en la prensa un instrumento decisivo. El primer número de La Bagatela circuló el 14 de julio de 1811, no en junio. Nariño usó el periódico para cuestionar la debilidad del gobierno y promover un ejecutivo más enérgico. El 19 de septiembre publicó el número extraordinario conocido como “Noticias muy gordas”, que agitó la opinión en las calles; dirigentes nariñistas impulsaron una representación y la presión política desembocó ese mismo día en la salida de Lozano. La prensa fue central, pero actuó junto con movilización urbana y mecanismos de representación, no como causa autónoma.
El desenlace llegó el 19 de septiembre de 1811. Las fuentes emplean vocabularios distintos —dimisión, deposición, golpe de opinión o golpe popular—, pero convergen en una secuencia básica: la polémica de La Bagatela alentó presión en las calles, Lozano dejó el cargo y la representación política eligió a Nariño como presidente del Estado. No hubo una gran batalla armada por el gobierno; eso no convierte el episodio en una simple transferencia voluntaria ni permite reducirlo a un duelo personal entre los dos publicistas.
La oposición describió al gobierno de Lozano como vacilante y poco enérgico, y algunas biografías posteriores le atribuyeron favoritismo hacia familiares y miembros de su círculo. Esas acusaciones ayudan a explicar su pérdida de apoyo, pero no prueban por sí solas que tratara la presidencia como un patronazgo científico, que careciera por completo de alianzas populares o que ignorara una regla del poder que Nariño sí comprendía. Lo documentable es un ejecutivo breve, sometido a tensiones territoriales e institucionales, criticado por la prensa y desplazado mediante presión política antes de poder consolidarse.
Habría, sin embargo, que resistir la simplificación biográfica. La debilidad de Lozano no fue solo suya: fue estructural. La disputa entre federalismo y centralismo era irresoluble en los términos en que se planteó, y ningún líder de la Patria Boba —tampoco el propio Nariño, tampoco Camilo Torres Tenorio— lograría superarla antes de la llegada del ejército realista. Bajo la influencia de Nariño, Cundinamarca se negó a adherirse al Acta de Federación del 27 de noviembre de 1811, con la que Antioquia, Cartagena, Pamplona, Neiva y Tunja se unieron en las Provincias Unidas de la Nueva Granada bajo una constitución redactada por Camilo Torres e inspirada en la de los Estados Unidos. Entre enero y agosto de 1812, Cundinamarca declaró la guerra a las Provincias Unidas. En marzo de ese año, el general Antonio Baraya, que había combatido a los federalistas de Tunja, desertó y se pasó al bando del Congreso: la fractura se propagaba también dentro del ejército. La Nueva Granada patriota se desgarraba a sí misma mientras, en el otro lado del Atlántico, España terminaba de expulsar a Napoleón y preparaba una expedición de reconquista.
Lozano, entretanto, había regresado a la vida privada, a los trabajos científicos y a la administración de sus propiedades. La política lo había expulsado; la ciencia lo esperaba de vuelta. No era mal destino, si la historia no hubiera cambiado de página.
Morillo, 1815-1816
La página cambió con la restauración de Fernando VII, con la decisión de la Corona de recuperar por las armas los territorios americanos rebeldes y con el nombramiento del general Pablo Morillo al frente del ejército expedicionario. Morillo desembarcó primero en Venezuela y, tras someterla, dirigió sus fuerzas contra la Nueva Granada. El sitio de Cartagena de Indias duró ciento dos días y terminó con la toma de la ciudad el 6 de diciembre de 1815; en ese asedio murió, por hambre y epidemias, cerca de una tercera parte de su población. Con Cartagena cayó la puerta del interior, y en 1816 las columnas realistas ascendieron el Magdalena hacia Santa Fe.
El paso de Morillo fue, en la memoria neogranadina, sinónimo de terror aplicado con método. Diego Barros Arana y Rafael María Baralt lo describieron como cruel por sistema más que por inclinación, imperioso y frío, con arranques intermitentes de generosidad espontánea. Ya en 1815 había ordenado confiscar y vender las propiedades de los rebeldes sin proceso legal, con una definición amplísima de "rebelde" que abarcaba líderes, simpatizantes, seguidores pasivos y emigrados. En Mompós, a orillas del Magdalena, hizo ahorcar a varios patriotas y, en un gesto que quedó en las crónicas, ordenó decapitar el cadáver del teniente coronel Fernando Carabaño y clavar su cabeza en un palo. El oficial patriota José María Espinosa dejaría testimonio directo de las condiciones a que se sometía a los prisioneros: crueldad extrema, amenazas constantes, vejaciones cotidianas.
En Santa Fe, tomada por el ejército realista, se instalaron el Consejo de Purificación, el Consejo Permanente de Guerra y la Junta de Secuestros. La estrategia era transparente: descabezar a la élite criolla que había protagonizado la Primera República. Fusilamiento por sedición, confiscación por lealtad revolucionaria. El año 1816 sería el más negro de la revolución americana en la Nueva Granada.
Jorge Tadeo Lozano fue apresado y permaneció cerca de dos meses en prisión. El boletín del ejército expedicionario incluyó su causa entre las examinadas por el Consejo de Guerra Permanente. El 6 de julio de 1816 fue conducido a la Huerta de Jaime —actual plaza de Los Mártires— y fusilado con Francisco Javier García de Hevia, Miguel de Pombo, Crisanto Valenzuela, Emigdio Benítez y José Gregorio Gutiérrez. Camilo Torres, Francisco José de Caldas y José María Carbonell también fueron ejecutados durante la represión de 1816, pero en fechas distintas; decir que Lozano “cayó junto a” ellos confunde una generación perseguida con un mismo pelotón.
La ironía cronológica es cruel. Nariño, el vencedor de septiembre de 1811, había sido derrotado militarmente en la campaña del Sur y estaba prisionero en España cuando Morillo entró a Santa Fe. Lozano, el perdedor de aquella disputa civil, murió fusilado como si hubiera sido el gran dirigente republicano que sus adversarios criollos le habían impedido ser. Para el consejo de guerra realista, la distinción entre federalistas y centralistas era irrelevante: todos habían firmado, promulgado, publicado o proclamado; todos eran patriotas; todos merecían el paredón.
La red
La trayectoria de Lozano no se entiende sin la red que la sostuvo y la enfrentó. En el flanco científico, José Celestino Mutis y la Expedición Botánica no fueron sólo una influencia distante. Una orden del 23 de enero de 1803 agregó oficialmente a Lozano como zoólogo; Mutis le asignó espacio en la casa de la Expedición y acceso a pinturas, esqueletos, modelos, materiales y pintores para avanzar la Fauna cundinamarquesa. En su testamento científico lo nombró expresamente dentro de la continuidad del ramo zoológico. Lozano trabajó además con el Semanario de Caldas y tradujo la Geografía de las plantas de Humboldt. Su posición fue la de un miembro documentado de esa red, aunque financió buena parte de su proyecto con recursos propios.
En el flanco periodístico, la genealogía va del Papel Periódico de Manuel del Socorro Rodríguez al Correo Curioso fundado por él mismo y por José Luis de Azuola, y de allí al Semanario de Caldas y a La Bagatela de Nariño. En una década escasa, Santa Fe pasó de tener un solo periódico oficialista a tener una prensa privada, ilustrada y, hacia 1811, política y beligerante. Lozano ocupa el eslabón medio de esa cadena.
En el flanco político, sus interlocutores son también sus adversarios. Con Camilo Torres Tenorio compartió la opción federalista y compartiría, cinco años más tarde, la muerte. Con Antonio Nariño mantuvo la confrontación decisiva de 1811, y sin embargo ambos hombres —enfrentados hasta la ruptura— pertenecían al mismo mundo cultural, leían los mismos autores, escribían en el mismo tipo de prensa y morirían, con años de diferencia, como símbolos de la misma Independencia. Al virrey Antonio Amar y Borbón, último representante del orden colonial, Lozano todavía le dirigía informes ilustrados en 1808; tres años después promulgaba la constitución que lo destituía. Y sobre todos ellos se cerró, en 1816, la sombra de Pablo Morillo y de su segundo Juan Sámano, el hombre que continuaría el terror en Santa Fe y ante quien caería, en 1817, Policarpa Salavarrieta.
La huella
La memoria republicana rescató a Lozano casi de inmediato, pero lo hizo a su modo. La cultura impresa grancolombiana —la que se construyó en la década de 1820 y se afianzó a lo largo del siglo XIX— utilizó la muerte de los sabios neogranadinos ejecutados durante la Reconquista como argumento fundacional de la nación republicana. En esa operación de memoria, los fusilados de 1816 se volvieron mártires; sus contradicciones internas, sus lealtades monárquicas iniciales, sus disputas civiles se desdibujaron. Caldas, que había firmado documentos de lealtad a Fernando VII, apareció retrospectivamente como precursor de la república. Lozano, presidente de una monarquía constitucional que reiteraba al mismo Fernando VII, quedó incorporado al panteón centralista bogotano que se había construido justamente contra su federalismo.
La construcción del panteón republicano tendió a privilegiar el martirio ante la Reconquista y a reducir los conflictos internos de 1811. Estudios sobre las representaciones nacionales entre 1880 y 1910 muestran que los relatos conmemorativos distribuían virtudes por funciones: saber y laboriosidad a los científicos; prudencia y tino a los mandatarios. En ese marco, la breve presidencia de Lozano y la presión que produjo su dimisión ocuparon menos espacio que su muerte en 1816. Esa selección no demuestra una conspiración uniforme de borrado ni convierte toda la memoria oficial en centralista; sí permite observar cómo el héroe y el mártir desplazaron al gobernante controvertido.
El nombre sobrevivió, sin embargo, más allá del mármol. En 1954 se fundó en Bogotá la Universidad Jorge Tadeo Lozano, que a lo largo de la segunda mitad del siglo XX y comienzos del XXI convertiría al primer presidente de Cundinamarca en referente institucional de la vida académica colombiana. Su programa de Biología Marina —guiño evidente, aunque quizá involuntario, al Lozano de la Fauna Cundinamarquesa y de la Memoria sobre las serpientes— ha producido tesis desde al menos 1970. Sus proyectos editoriales han coincidido con los de la Universidad de los Andes, como en el volumen colectivo La invención de El Dorado de 2022. La perpetuación del nombre en una universidad que investiga la naturaleza americana devuelve a Lozano, después de dos siglos, al terreno donde estaba realmente en su casa.
El balance debe separar hechos de jerarquías retrospectivas. Lozano gobernó menos de seis meses y dimitió bajo una presión política que su administración no pudo contener; no hay base para afirmar que nunca pretendió gobernar ni para clasificarlo en una liga científica frente a Humboldt. Sí hay evidencia de una trayectoria poco común: formación militar y química en España, edición del primer periódico particular del Virreinato, pertenencia formal a la Expedición Botánica, una obra zoológica ambiciosa pero inconclusa y la presidencia del cuerpo que produjo una temprana constitución monárquico-representativa. Nariño contribuyó decisivamente a su salida en 1811; las autoridades de la Reconquista lo procesaron y fusilaron en 1816. Recordarlo como sabio, presidente y mártir es comprensible, siempre que ese tríptico no oculte la brevedad de su gobierno, las ambigüedades monárquicas de la carta de 1811 ni el racismo de su clasificación de la sociedad neogranadina.
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Documentos y fragmentos citados
24 documentos · 29 fragmentos01El Dorado: estampas de viaje y cultura de la Colombia suramericanaErnst Röthlisberger · 2017 · Página 4111 cita
[1]reconocer la nueva Constitución; se hacía inevitable una guerra civil. Bolívar debió someter la ciudad [de Cartagena]. Con dos mil hom- bres se dirigió otra vez a la costa para atacar nuevamente a los españoles. Pero sus fusiles no pasaban de quinientos, 205 Antonio Ricaurte Lozano (1786-1814), militar neogranadino,…
p. 411
02Empresas y empresarios en la historia de Colombia. Siglos XIX-XX. Una colección de estudios recientesCarlos Dávila Ladrón de Guevara (compilador) · 2003 · Páginas 386, 3912 citas
[2]n d e n c i ad e lmayordomo d eE lNo v i l l e r ocon don J o r g eL o z a n o,e n t r e 1 7 7 9 y 1 7 8 3. De a l l íhemos i n f e r i d ot a n t ol a sf u n c i o n e sd e l a d m i n i s t r a d o rcomo del a sh a c i e n d a sas uc a r g o. [313 ] Jairo Gutiérrez Ramos e f i c a zg e s t i ó ndeJ o r g eLozano de…
p. 391
[3]e b e l d e s de l o sc u a l e se r amejor s a l i r.En e lsegundo, podía t r a t a r s ede aprovechar un buen nego c i oo de s u p l i r necesidades de mano de obra en l o st r a p i c h e s 5 9. En cuantoal aa c t i v i d a dcomercial propiamente d i c h a,e sde suponer que e lcono cimiento d i r e c t ode s u sv e…
p. 386
03Pensar el siglo XIX. Cultura, biopolítica y modernidad en ColombiaSantiago Castro-Gómez (ed.) · 2004 · Páginas 32, 542 citas
[4](1942) "Relación territorial de la provincia de Pamplona". En: Semanario del Nuevo Reino de Granada. 3 volúmenes. Bogotá: Editorial Kelly, 2.. (1810) (Memoria 2) Sobre las causas, y curación de los cotos. Bogotá: Colección Biblioteca Nacional. Fernández Madrid, José. (1810) (Memoria 6) Sobre la naturaleza, causas y…
p. 54
[6]embriaguez. Para Lozano, los negros constituían u n a prueba fehaciente de la estrecha relación entre el clima y la constitución física y moral del hombre. De ahí que, viviendo y reproduciéndose en los climas m á s cálidos, su carácter moral estuviera compuesto de las pasiones que convierten al hombre en un ser poco…
p. 32
04Manual de arte del siglo XIX en ColombiaBeatriz González Aranda · 2017 · Página 1201 cita
[5]introdujo en Colombia a partir de la segunda mitad del siglo xviii con la presen- cia del médico gaditano José Celestino Mutis y la creación de la Expedición Botánica. El influjo y los aportes de esta empresa científica al arte colombiano se pueden resumir de la siguiente manera: 1. Observación directa del natural 2.…
p. 120
05Industria y protección en Colombia, 1810-1930Luis Ospina Vásquez · 2017 · Página 1761 cita
[7]habían desempeñado funciones no insignificantes en España y en algunas de sus colonias 162, y de una «Sociedad Patriótica de Comercio». 161 Dio 21.500 habitantes para fines de 1800. 162 También trataba del establecimiento de esa institución el virrey Mendinueta ([R-4], pág. 488) y parece que se llevó a efecto en…
p. 176
06Nueva Historia de Colombia. Vol. I: Colombia Indígena, Conquista y ColoniaÁlvaro Tirado Mejía, Jaime Jaramillo Uribe · 1989 · Página 2791 cita
[8]ilustración neograna- dina: Mutis, Zea, Matiz, Caldas, Ulloa, entre otros, además del mismo Rodríguez. El segundo periódico de importancia y el primero fundado y dirigido por particulares, Jorge Tadeo Lozano y su primo el presbítero José Luis de Azuola, tiene una orientación más específica y recibe sólo colaboraciones…
p. 279
07Manual de Historia de Colombia, Tomo IJaime Jaramillo Uribe (Director Científico), Gerardo Reichel-Dolmatoff, Juan Friede, Jorge Palacios Preciado, Alberto Corradine Angulo, Francisco Gil Tovar, María Teresa Cristina · 1982 · Página 5551 cita
[9]percusi ó n por el impulso que ella dio al periodismo que por la can tidad o calidad de libros que en ella se imprimieron. El primer peri ó dico bogotano 90 fue de ef í mera duraci ó n pues no lleg ó sino a tres n ú meros; se trata de la Gaceta de Santa] é (1785). El primero de importancia fue el Papel peri ó dico de…
p. 555
08Enciclopedia de Colombia - Volumen 2Camilo Calderón Schrader · 2001 · Página 1121 cita
[10]padres de familia de cada parroquia, para que el 11 de fe- brero de 1811 eligieran diputados al Colegio Electoral Constituyente. La Constitución, de cor- te monárquico-republicana, fue aprobada el 30 de marzo de 1811 y promulgada por el presiden- te Jorge Tadeo Lozano el 4 de abril de ese año. Mediante el Acta de…
p. 112
09Colombia: A Concise Contemporary HistoryMichael J. LaRosa, Germán R. Mejía · 2023 · Página 401 cita
[11]other, and both attacked surrounding provinces that remained loyal to Spain to force them into their particular sphere of influence. Conflict diminished in 1815 when the United Provinces emerged victorious 24 Chapter One over Cundinamarca, resulting in the unification of the republic. This unifica- tion did not change…
p. 40
10Colombia: A Concise Contemporary HistoryMichael J. LaRosa, Germán R. Mejía · 2017 · Página 361 cita
[12]pro-republic provinces and those that remained loyal to Spain. On the contrary, years of violent skir- mishes and political upheaval facilitated the easy triumph of the occupying forces sent from Spain after Ferdinand VII reassumed the throne in 1814. First, the Republic of Cundinamarca was born on February 19, 1811,…
p. 36
11Gran Bretaña y la Independencia de Venezuela y ColombiaD. A. G. Waddell · 1983 · Páginas 152, 1562 citas
[13]paña en contra de Lozano y los federalistas, que culminó con la renuncia del presidente, y la nominación de Nariño en el cargo de mando supremo. Pero por ese entonces ya se había reunido un nuevo con greso en Santa Fe, el 15 de septiembre de 1811, al que habían asistido representantes de todas las provincias que se…
p. 152
[19]tomarse la ciudad en junio de 1815, pero no pudo continuar avanzando.1 2 Tanto en el nor-este como en el sud-oeste del país los bolsones de resistencia realista continuaron amenazando la auto nomía de Nueva Granada y a pesar del inminente peligro que involucraba esa resistencia, durante todo este período, conocido…
p. 156
12Repúblicas en armas: Los ejércitos bolivarianos en la guerra de Independencia en Colombia y VenezuelaClément Thibaud · 2003 · Página 4221 cita
[14]Constitución de Cundinamarca. 40 14 de junio: Antonio Nariño lanza su periódico La Bagatela. 41 19 de septiembre: Lozano es depuesto. Nariño asume la presidencia de Cundinamarca. 42 Octubre: Reunión de un nuevo Congreso de las Provincias Unidas de Nueva Granada. 43 11 de noviembre: Cartagena declara su independencia…
p. 422
13Repúblicas en armas. Los ejércitos bolivarianos en la guerra de Independencia en Colombia y VenezuelaClément Thibaud · 2003 · Página 4221 cita
[15]Constitución de Cundinamarca. 40 14 de junio: Antonio Nariño lanza su periódico La Bagatela. 41 19 de septiembre: Lozano es depuesto. Nariño asume la presidencia de Cundinamarca. 42 Octubre: Reunión de un nuevo Congreso de las Provincias Unidas de Nueva Granada. 43 11 de noviembre: Cartagena declara su independencia…
p. 422
14Nosotros y los otros: las representaciones de la nación y sus habitantes Colombia, 1880-1910Amada Carolina Pérez Benavides · 2015 · Página 1711 cita
[16]los hechos en los cuales habían participado, sino las virtudes que caracterizaron su actuación. NOSOTROS Y LOS OTROS 172 De científicos como José Celestino Mutis, Francisco José de Caldas, Francisco Antonio Zea y Jerónimo Triana se rescataba su cultura, erudición, mérito, labo- riosidad y dedicación; de héroes…
p. 171
15Economía y cultura en la historia de ColombiaLuis Eduardo Nieto Arteta · 2016 · Página 691 cita
[17]También ha interpretado equivocadamente el señor Samper la actitud política de Antonio Nariño. Oigámoslo: «Es incuestionable que cuando Nariño publicaba los Dere- chos del Hombre, a fines del siglo pasado, y conspiraba con otros criollos neogranadinos, por el anhelo de ver emancipada a su patria, pensaba y obraba como…
p. 69
16Presidentes de Colombia 1810-1990Ignacio Arizmendi Posada · 1989 · Página 171 cita
[18]del mando de Castro de la nación para combatir a los federalistas de Tunja, capitaneados por Antonio Baraya, cuyos enfrentamientos con los centralistas ponían en peligro las todavía endebles conquistas logradas por los patriotas, dos años después de los hechos del 20 de julio. Manuel Benito de Castro 21 22 Presidentes…
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17¿Otra historia de Colombia? De tiempos prehispánicos a hoy: lo fundamental en 12 capítulosFelipe Arias Escobar · 2023 · Página 511 cita
[20]biern o esp a ñ o l y fue c a ptu ra d o en 1814 p or l a s guerrill a s de indígen a s, neg r os y mestiz o s qu e defendí a n l o s a lre d ed or es d e P a st o. Con el rest a blecimiento d e 99 ¿Otra historia de Colombia? Fernando VII en el trono, el movimiento realista se fortaleció aún más, al enviar a Venezuela…
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18Simón Bolívar: A LifeJohn Lynch · 2007 · Página 1101 cita
[21]hanging, decapitation and shooting, cynically described as ‘pacification’, while peasants were herded into labour gangs to turn the colony into a supply base for Morillo’s army. The year 1816 was the blackest year of the American revolution, the year of the gallows in New Granada and of reaction and retribution…
p. 110
19Historia de Colombia. La Independencia II. Tomo 8Gonzalo Hernández de Alba (dir. científico); Ricardo Martín (dir. de la obra); German Arciniegas y otros colaboradores · 1988 · Página 1151 cita
[22]Hhhong (ss * i presidente de las Provincias Unidas de Nueva Gra- “ ti: nada, Camilo Torres. Morillo volvid a Venezuela de- jando al pais en aparente sumision. La represion fernandina estuvo en el origen de un cambio profundo en la contienda civil, pues forz6 a los americanos a unificar sus esfuerzos, hasta entonces…
p. 115
20Crónicas de BogotáPedro María Ibáñez · 2014 · Página 1031 cita
[23]102 En lo moral era un hombre imperioso y frío, cruel por sistema más que por inclinación, con arranques espontáneos de franqueza y aun de generosidad in- termitente, pero desconfiado y sujeto a accesos de ira que lo ponían fuera de sí 36. El chileno Diego Barros Arana refiere que es- tando Morillo en Mompós, a…
p. 103
21Memorias de un abanderadoJosé María Espinosa · 2016 · Página 1472 citas
[24]en su amarga suerte y en su incierto porvenir. Mis sufrimientos durante mi larga prisión fueron igua - les, si no superiores, a los que había experimentado en tres años de laboriosas y crudas campañas. Es preciso haber sido prisionero de los españoles para saber lo que es sabo - rear el refinamiento de la crueldad, y…
p. 147
[25]en su amarga suerte y en su incierto porvenir. Mis sufrimientos durante mi larga prisión fueron igua - les, si no superiores, a los que había experimentado en tres años de laboriosas y crudas campañas. Es preciso haber sido prisionero de los españoles para saber lo que es sabo - rear el refinamiento de la crueldad, y…
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22Lista de los Peces Fósiles y Actuales de Colombia: Nombres Científicos Válidos, Distribución Geográfica, Diagnosis de Referencia & Nombres Comunes e IndígenasRicardo Álvarez-León, Ramón Hernando Orozco-Rey, María Eurídice Páramo-Fonseca, Daniel Restrepo-Santamaría · 2013 · Páginas 303, 3082 citas
[26]0DULQD Univ. de Bogotá Jorge Tadeo Lozano, 91 p. Arroyave, D. 1998. Contribución al conocimiento de la biolo- gía y crecimiento de Eugerres periche (YHUPDQQ \ 5DLGFODIIH HQODFRVWD3DFtÀFDFRORPELDQD7HVLV3URIHVLRQDO)DF de Ciencias. Universidad del Valle, 93 p. Báez, C. E. 1979. La pesca marítima en Colombia. Tesis Eco-…
p. 303
[28]Providencia y Santa Catalina. Tesis Biol. Marina, Univ. de Bogotá Jorge Tadeo Lozano, 32 p. 0DULxR&3DWURQHVGHPLJUDFLyQHLGHQWLÀFDFLyQGHHV - SHFLHVGHDW~Q JpQHUR Thunnus HQODVFRVWDVGHO3DFtÀFRQRUWH colombiano. Tesis de Biología. Univ. de Los Andes. 0iUTXH]+R\RV-&0HGLDFLyQGHORVSHFHVHQODVLQWH - racciones entre esponjas…
p. 308
23La invención de El Dorado. Museos arqueológicos, imágenes cartográficas y redes de conocimiento en Colombia (1935-1955)Daniel García Roldán · 2022 · Página 11 cita
[27]pi La invencion de El Dorado_final.indd 1 pi La invencion de El Dorado_final.indd 1 31/03/22 9:11 a. m. 31/03/22 9:11 a. m. pi La invencion de El Dorado_final.indd 2 pi La invencion de El Dorado_final.indd 2 31/03/22 9:11 a. m. 31/03/22 9:11 a. m. La invención de El Dorado pi La invencion de El Dorado_final.indd 3 pi…
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24Crafting a Republic for the World: Scientific, Geographic, and Historiographic Inventions of ColombiaLina del Castillo · 2018 · Página 521 cita
[29]8:31:09 PM UTC via UNIVERSIDAD DE LOS ANDES. All use subject to https://www.ebsco.com/terms-of-use. Gran Colombian Print Culture 34 under the Spanish Crown to legitimate a centralized Colombian political economy that could most effectively extricate natural wealth. They went further by criticizing any attempts by…
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