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Biografía

José Jerónimo Triana

Nueva Granada

1828–1890

14 min de lectura20 documentos
Nacimiento22 de mayo de 1828, Bogotá
Fallecimiento31 de octubre de 1890, París
RolesBotánico de la Comisión Corográfica (1851–1857) · Coautor del Prodromus Florae Novo Granatensis
Lugar principalColombia
Período históricoNueva Granada1831–1862
03

La biografía

José Jerónimo Triana (1828–1890) fue uno de los principales botánicos colombianos del siglo XIX. Nació en Bogotá el 22 de mayo de 1828 y se incorporó oficialmente a la Comisión Corográfica a fines de 1850; sus recorridos botánicos comenzaron en 1851. De ese trabajo resultaron cerca de 60.000 exsicados asociados a casi 8.000 números de colección, además de una serie entregada al gobierno en treinta y ocho volúmenes y un catálogo de 196 páginas. Tras viajar a Europa en 1857 por un contrato con el gobierno neogranadino, desarrolló con Jules Émile Planchon el Prodromus Florae Novo-Granatensis: la parte de fanerógamas apareció en 1862 y la de criptógamas entre 1863 y 1867, con aportes de otros especialistas y con Triana como coordinador y editor de esta última. Recibió una medalla de oro en la Exposición Universal de París de 1867, ejerció como cónsul general de Colombia en París desde 1874 y murió allí el 31 de octubre de 1890. Su trayectoria muestra tanto la proyección internacional de la botánica neogranadina como la dependencia de redes, colecciones y editoriales europeas, sin reducirla a una sola causa institucional.

02

Línea de vida

  1. 1828

    Nacimiento en Bogotá

    Leer contexto

    Nació en Bogotá el 22 de mayo de 1828. Hijo del educador José María Triana, se formó en medicina y botánica, aprendió de Francisco Javier Matís y utilizó el sistema taxonómico de Stephan Endlicher.

  2. 1851

    Primer recorrido con la Comisión Corográfica

    Leer contexto

    Fue admitido oficialmente como auxiliar botánico el 10 de diciembre de 1850 y comenzó sus recorridos con la Comisión en 1851. Recolectó, describió y organizó plantas, y preparó itinerarios botánicos.

  3. 1857

    Viaje a Europa por contrato botánico

    Leer contexto

    Viajó a Europa con un contrato de dos años para estudiar sus colecciones con apoyo de herbarios europeos y preparar un libro sobre las plantas útiles del país. La aparición de numerosas especies nuevas amplió después el proyecto.

  4. 1862

    Publicación del Prodromus Florae Novo Granatensis (Fanerógamas)

    Leer contexto

    La parte de fanerógamas del Prodromus apareció en 1862. Triana consultó bibliotecas y herbarios y realizó determinaciones, comparaciones, observaciones y dibujos; Planchon aportó análisis morfológico, determinación y redacción. La parte de criptógamas se publicó entre 1863 y 1867 con otros especialistas y Triana como coordinador y editor.

  5. 1867

    Medalla de oro en la Exposición de París

    Leer contexto

    En la Exposición Universal de París de 1867 obtuvo una medalla de oro, un objeto de arte valorado en 5.000 francos y tres medallas de bronce por distintos conjuntos. El gobierno colombiano reconoció estos premios con retrato, recompensa y autorización para aceptar honores extranjeros.

  6. 1874

    Cónsul General de Colombia en París

    Leer contexto

    Desde 1874 se desempeñó como cónsul general de Colombia en París y mantuvo el cargo hasta su muerte en 1890, mientras continuaba actividades científicas y editoriales.

  7. 1890

    Muerte en París

    Leer contexto

    Murió en París el 31 de octubre de 1890, a los 62 años. Miles de sus especímenes se conservan en el Herbario Nacional Colombiano; el catálogo y parte de su archivo están en la Academia Colombiana de Ciencias, y otros documentos en la Biblioteca Nacional.

Un naturalista para una república joven

Triana perteneció a la primera generación formada enteramente después de la Independencia. Cuando nació en Bogotá, el 22 de mayo de 1828, todavía existía la República de Colombia hoy llamada Gran Colombia; la República de la Nueva Granada y su Constitución de 1832 eran posteriores. Hijo del educador José María Triana, fue profesor desde muy joven y estudió medicina, título que obtuvo en 1852. Su formación se produjo en un medio científico frágil, pero no vacío: persistían cátedras, gabinetes, archivos y maestros vinculados con el legado de la Expedición Botánica, entre ellos el pintor y herbolario Francisco Javier Matís.

Triana entró a esa tradición por varias vías: la educación recibida de su padre, el aprendizaje botánico con Francisco Javier Matís y el estudio del Genera plantarum de Stephan Endlicher. Sus primeros escritos botánicos conocidos aparecieron en la prensa desde 1850. En lugar de suponer una actividad sistemática durante toda la década de 1840, la evidencia permite afirmar que al incorporarse a la Comisión ya manejaba un método de recolección, clasificación, etiquetado e intercambio propio de la botánica sistemática del siglo XIX. Su tarea no fue repetir la empresa de Mutis, sino estudiar una flora todavía insuficientemente descrita con herramientas taxonómicas y circuitos de publicación distintos.

La Sociedad de Naturalistas Neo-Granadinos se fundó en Bogotá en 1859, cuando Triana ya residía en Europa. Su boletín y las Contribuciones de Colombia a las ciencias y a las artes tuvieron una vida breve entre 1860 y 1861. Allí Florentino Vezga publicó su Memoria sobre la historia del estudio de la botánica en la Nueva Granada, que vinculaba el naturalismo republicano con Mutis, Caldas y Zea. Esta sociedad documenta el intento de formar una comunidad científica local y mantener intercambios internacionales, pero no debe presentarse como un círculo cotidiano de Triana en Bogotá durante esos años.

La Comisión Corográfica: ciencia, política y territorio

La Comisión Corográfica tuvo antecedentes legales desde 1839. Tomás Cipriano de Mosquera impulsó sus bases durante su primera administración, pero una ley de mayo de 1849, ya bajo José Hilario López, ordenó iniciar el levantamiento y el contrato con Agustín Codazzi se firmó el 1 de enero de 1850. La empresa debía elaborar la carta general y mapas provinciales, además de descripciones geográficas, estadísticas, botánicas e iconográficas. El Caquetá no quedó excluido de manera absoluta: la Comisión realizó una expedición a ese territorio y a las provincias de Neiva y Mariquita durante la primera mitad de 1857.

La Comisión fue una empresa de conocimiento ligada a proyectos de administración, comunicaciones, colonización y aprovechamiento de recursos. En 1852 —no en 1853— recorrió Mariquita, Medellín, Córdoba, Antioquia y parte del Cauca, y estudió la navegabilidad del río Cauca. Los cambios territoriales y las disputas políticas forman parte de su contexto, pero la coincidencia entre mapas y reformas provinciales no demuestra por sí sola que el levantamiento fuera una operación partidista. La empresa sobrevivió a guerras civiles y a gobiernos de distinto signo, por lo que Efraín Sánchez la caracteriza como un proyecto de alcance bipartidista.

Triana fue admitido oficialmente como auxiliar botánico el 10 de diciembre de 1850 y comenzó sus recorridos con la Comisión en 1851. El equipo no estuvo compuesto durante años por los mismos cuatro integrantes: Manuel Ancízar dejó la empresa antes del recorrido antioqueño; Santiago Pérez asumió la escritura de itinerarios, y los pintores se sucedieron. Carmelo Fernández participó en 1851, Henry Price en 1852 y Manuel María Paz desde 1853. Las acuarelas registran paisajes, poblaciones y actividades observadas por la Comisión, pero las fuentes revisadas no permiten atribuir la elección del medio a una combinación precisa de portabilidad, falta de laboratorio y evocación deliberada de las láminas de Mutis.

Las funciones se repartían entre cartografía, descripciones sociales y económicas, botánica e iconografía. Codazzi levantaba planos y calculaba distancias; Ancízar y luego Santiago Pérez redactaban relatos e itinerarios; Triana recolectaba, describía y organizaba plantas; los pintores documentaban paisajes y tipos sociales. El conjunto respondía a una convicción ampliamente compartida en el siglo XIX: conocer el territorio ayudaba a administrarlo, comunicarlo y valorar sus recursos. Esa orientación coincidió con programas liberales de reforma, pero también recibió continuidad bajo administraciones de distinto signo.

El herbario y los itinerarios

Los recorridos de 1851 a 1855 y el trabajo de organización de 1856 produjeron una colección cercana a 60.000 exsicados correspondientes a casi 8.000 números de colección. El 1 de septiembre de 1856 Triana entregó formalmente al gobierno una serie del herbario con un catálogo fechado el 20 de julio. La serie estaba dispuesta en treinta y ocho volúmenes según el Genera plantarum de Endlicher; el catálogo, de 196 páginas, registraba familia, género y, cuando era posible, especie, además de nombres vulgares y algunas indicaciones de usos y aplicaciones. Esos campos conservan información práctica y vernácula, aunque el catálogo por sí solo no prueba que cada registro proviniera específicamente de conocimiento indígena.

Los itinerarios documentados de Triana abarcaron el norte de Cundinamarca, Boyacá, Santander y el sur del Cesar en 1851; el suroccidente de Cundinamarca, Tolima, Quindío, zonas del actual Eje Cafetero y sur de Antioquia en 1852; el Chocó, la costa del Pacífico y los Andes de Nariño en 1853; y sectores de Cundinamarca, Tolima y Meta en 1854 y 1855. A comienzos de 1857 recolectó también en las riberas del Magdalena durante el viaje hacia Cartagena. La Sierra Nevada de Santa Marta fue objetivo de la última expedición de Codazzi, emprendida cuando Triana ya estaba en Europa, y la evidencia revisada tampoco permite atribuirle personalmente la expedición de la Comisión al Caquetá en 1857.

La salida de Triana no marcó la conclusión de la Comisión. Sus trabajos de campo continuaron hasta la expedición final hacia Bolívar y Magdalena, durante la cual Codazzi murió en Espíritu Santo el 7 de febrero de 1859; la población adoptó después el nombre de Codazzi. Las fuentes institucionales revisadas confirman lugar y fecha, pero no bastan para afirmar aquí que la causa fue fiebre amarilla. Triana ya estaba en Europa y concentró su trabajo posterior en clasificar, comparar y publicar la colección botánica.

La salida a Europa

Después de entregar la serie y el catálogo en 1856, Triana suscribió con el gobierno neogranadino un contrato de dos años para estudiar sus datos y colecciones con ayuda de herbarios europeos y preparar un libro sobre las plantas útiles del país. Viajó a Europa a comienzos de 1857 y llegó a París ese mismo año. El contacto con colecciones de referencia en París y Kew reveló muchas especies nuevas y amplió el proyecto inicial hasta una flora de mayor alcance. Esas instituciones ofrecían recursos decisivos para la comparación taxonómica, pero describir el viaje como la única forma imaginable de producir ciencia convierte una ventaja documentada en una necesidad absoluta no demostrada.

Triana trabajó principalmente desde París y colaboró con Jules Émile Planchon, profesor en Montpellier. La división del trabajo fue complementaria, no unilateral: Triana consultaba bibliotecas y herbarios de París y Kew, determinaba materiales y respondía dudas mediante nuevas comparaciones, disecciones, observaciones y dibujos; Planchon realizaba análisis morfológicos, participaba en la determinación y tenía a su cargo la redacción de manuscritos. El intercambio epistolar y los viajes entre París y Montpellier sostuvieron la empresa. La parte de fanerógamas del Prodromus Florae Novo-Granatensis apareció en 1862; la de criptógamas se publicó entre 1863 y 1867 con otros especialistas, mientras Triana actuó sobre todo como coordinador y editor. Sus estudios sobre gutíferas, melastomatáceas y quinas ampliaron después una obra que no puede reducirse a un solo volumen de 1862.

El Prodromus se publicó en francés y en París, primero por entregas y luego en forma de libro. Ese hecho muestra la importancia de las redes editoriales europeas, pero no significa que todo el resultado material quedara archivado primero fuera del país. La serie gubernamental pasó al Herbario Nacional Colombiano (COL), donde miles de ejemplares de Triana se convirtieron en una de sus colecciones históricas; el catálogo y buena parte del archivo personal se conservan en la Academia Colombiana de Ciencias, y otra parte del archivo está en la Sala de Libros Raros y Curiosos de la Biblioteca Nacional. La distribución actual del acervo entre instituciones distintas es un hecho; por sí sola no demuestra que ninguna institución colombiana pudiera custodiarlo.

Red y consagración europea

La red científica de Triana incluyó a Planchon, Jean Jules Linden, especialistas vinculados con los herbarios de París y Kew y sociedades científicas europeas. La colaboración con Planchon fue particularmente estrecha: las cartas y los desplazamientos entre París y Montpellier muestran respeto, confianza y reparto de tareas. Planchon aportó análisis morfológico, determinación y redacción; Triana aportó su colección y experiencia de campo, pero también trabajo taxonómico en bibliotecas y herbarios, búsquedas comparativas, disecciones, observaciones y dibujos. Presentarlo sólo como proveedor de material y recuerdos ecológicos minimiza su intervención científica en la elaboración conjunta.

El reconocimiento formal más visible llegó en la Exposición Universal de París de 1867, donde Triana expuso por iniciativa propia y obtuvo una medalla de oro, un objeto de arte valorado en 5.000 francos y tres medallas de bronce por distintos conjuntos. El gobierno colombiano ordenó colocar su retrato en la Universidad Nacional, le otorgó una recompensa y lo autorizó a aceptar honores extranjeros; en 1869 atendió finalmente obligaciones pendientes del contrato de publicación. El consulado general no fue un nombramiento inmediato de 1867: Triana comenzó a ejercerlo en París en 1874. Las fuentes revisadas no justifican calificar el cargo de menor ni afirmar que careciera de responsabilidades ejecutivas.

La carrera europea de Triana atravesó la Confederación Granadina, los Estados Unidos de Colombia y la República de Colombia reorganizada por la Constitución de 1886. Mariano Ospina Rodríguez gobernó entre 1857 y 1861 y no dirigió la Regeneración de las décadas posteriores, asociada sobre todo con Rafael Núñez y Miguel Antonio Caro. El apoyo estatal a la obra de Triana fue intermitente: hubo suspensiones y deudas contractuales, pero también recompensas, autorizaciones, publicaciones y el consulado. La breve vida de la Sociedad de Naturalistas y la consolidación mucho más tardía del Herbario Nacional y del Instituto de Ciencias Naturales permiten hablar de discontinuidad institucional, no de una ausencia total y uniforme de actividad científica colombiana.

Mutis, Caldas, Zea y él

La construcción de Triana como cuarto nombre en la genealogía canónica de la ciencia colombiana —Mutis, Caldas, Zea, Triana— empezó en vida del propio Triana y se consolidó después. La Memoria de Vezga de 1860 la anticipó al aplicar el criterio corográfico a la historia de la botánica, sugiriendo una continuidad de espíritu entre la Expedición de Mutis y la Comisión de Codazzi. En las décadas siguientes, la agrupación se volvió lugar común: los cuatro nombres aparecían juntos en discursos, en publicaciones oficiales, en textos escolares, evocados por virtudes que se repetían casi con las mismas palabras: cultura, erudición, mérito, laboriosidad, dedicación. La lista misma es reveladora. No incluía la creatividad, ni la audacia, ni el genio: incluía la disciplina, la paciencia, la constancia. Eran las virtudes del funcionario ilustrado que la República necesitaba producir, no las del sabio romántico.

La comparación entre los cuatro nombres, sin embargo, no debe leerse como equivalencia. Mutis fue el fundador: el hombre que llegó a Santa Fe en 1761 como médico del virrey Pedro Messía de la Cerda, obtuvo en 1783 la dirección de la Expedición Botánica bajo el arzobispo-virrey Antonio Caballero y Góngora, enseñó el sistema copernicano contra la oposición de los dominicos, mantuvo correspondencia con Linneo —que le dedicó varias plantas, entre ellas la Mutisia— y transformó el ambiente cultural bogotano con una biblioteca en la que la iconografía botánica desplazó por primera vez a la iconografía religiosa. Caldas y Zea fueron sus discípulos, ejecutado el primero en 1816 durante la reconquista, muerto el segundo en el exilio londinense en 1822. Triana, tres generaciones más tarde, operaba en otro régimen científico y en otro país: el suyo era ya el trabajo del taxónomo profesional, no el del enciclopedista ilustrado; el suyo era ya el trabajo del ciudadano de una república, no del súbdito de una monarquía. La continuidad entre los cuatro es más simbólica que técnica. Sirvió, sin embargo, para dar a la ciencia colombiana una genealogía, y toda ciencia periférica necesita una genealogía tanto o más que resultados.

Esa función simbólica también tuvo costos. Al ser incorporado a la línea de los sabios ilustres, Triana se convirtió en emblema antes de terminar de ser leído. Su obra técnica —el Prodromus, las monografías sobre Melastomatáceas, los itinerarios— circuló poco en Colombia durante décadas. Lo que circuló fue la figura: el retrato ordenado en el Salón de Grados de la universidad, la mención repetida en las listas de próceres científicos, la evocación de sus virtudes en textos que rara vez habían consultado sus publicaciones. Es una operación que la historiografía posterior ha documentado en muchos otros casos del siglo XIX colombiano: la nación construye monumentos de bronce para no tener que construir bibliotecas.

Muerte y herencia dispersa

Triana murió en París el 31 de octubre de 1890, a los sesenta y dos años, no a los cincuenta y seis. Después de su viaje de 1857 no volvió a establecerse de manera permanente en Colombia, aunque mantuvo contratos, encargos y funciones oficiales vinculados con el país. Durante esas décadas cambiaron el nombre y el régimen político de Colombia y ocurrieron varias guerras civiles. Ese contexto afectó la continuidad de contratos y publicaciones, pero no basta para atribuir toda su residencia europea o el curso de la botánica a la Regeneración conservadora. El Prodromus y sus demás estudios siguieron circulando como referencias científicas, mientras sus materiales quedaron distribuidos entre colecciones colombianas y europeas.

La conservación del legado se produjo por vías distintas. Miles de especímenes de Triana —alrededor de 3.000 según un recuento institucional de 2017— estuvieron entre las colecciones que dieron inicio al Herbario Nacional Colombiano y siguen siendo material de investigación. El catálogo de 196 páginas y buena parte del archivo personal se conservan en la Academia Colombiana de Ciencias, mientras otra parte del archivo está en la Biblioteca Nacional. El COL sí es una institución botánica especializada; por eso, la distribución del acervo debe describirse como custodia repartida, no como prueba de que ninguna de las instituciones fuera botánica o capaz de preservar materiales científicos.

La huella institucional más visible es la Biblioteca José Jerónimo Triana, colección editorial del Instituto de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional de Colombia, que ha publicado a lo largo de las últimas décadas monografías especializadas en ciencias naturales y que alcanzó, con Las gramíneas en Colombia de Diego Giraldo-Cañas en 2013, al menos su volumen número veintiséis. Es un homenaje editorial coherente: darle el nombre del botánico a una serie que publica lo que él habría podido publicar si hubiera existido en su tiempo una institución universitaria capaz de sostener botánica sistemática colombiana con continuidad. La ironía —o la justicia— es que la reparación institucional del vacío llegó cuando Triana llevaba ya un siglo muerto.

El sentido de una figura

Leer hoy a Triana exige reconocer el alcance comprobable de su trayectoria. Fue uno de los botánicos republicanos colombianos de mayor proyección internacional, y el Prodromus elaborado con Planchon constituyó una obra central para el conocimiento sistemático de la flora neogranadina en el siglo XIX. Su formación con Matís y en el sistema de Endlicher, sus recorridos de campo entre 1851 y 1855, la organización de las colecciones en 1856, su trabajo en los herbarios europeos y sus premios internacionales explican una reputación que no depende de presentarlo como el primero o el único en todos los aspectos.

Su trayectoria también revela discontinuidades. La Sociedad de Naturalistas tuvo una vida breve y la Comisión continuó sus expediciones hasta la muerte de Codazzi en 1859, pero no contó con una sucesora inmediata de igual escala. El contrato europeo de Triana sufrió suspensiones, retrasos y renegociaciones; al mismo tiempo, el gobierno terminó pagando obligaciones, reconoció sus premios y le confió el consulado general desde 1874. El viaje de 1857 fue contractual y el acceso a París, Montpellier y Kew amplió sus posibilidades de trabajo. Su residencia definitiva en Europa resultó de esa combinación de oportunidades científicas, decisiones personales, redes transnacionales y fragilidad política y financiera, no de una única decisión del Estado.

Esa doble condición —naturalista de una empresa estatal y científico integrado en redes europeas— hace de Triana una figura central para la historia de la ciencia colombiana. No fue simplemente el último heredero de Mutis ni el fundador directo de una escuela nacional continua. Sus colecciones nacieron de un proyecto público neogranadino; su clasificación y publicación dependieron de contratos colombianos, colaboración internacional y acceso a herbarios europeos; y sus materiales se conservaron en varias instituciones. Que buena parte de su obra apareciera en francés y en París expresa una asimetría real de infraestructura y circulación científica, pero no autoriza a reducir su vida a la idea de que Colombia sólo pudo ofrecerle un consulado. Su caso permite observar, con más matices, cómo se cruzaron Estado, iniciativa individual y redes transnacionales en la botánica del siglo XIX.

04

Conexiones del archivo

Red histórica

05

Archivo documental

Documentos y fragmentos citados

20 documentos · 30 fragmentos
01Nosotros y los otros: las representaciones de la nación y sus habitantes Colombia, 1880-1910Amada Carolina Pérez Benavides · 2015 · Página 1711 cita
[1]

los hechos en los cuales habían participado, sino las virtudes que caracterizaron su actuación. NOSOTROS Y LOS OTROS 172 De científicos como José Celestino Mutis, Francisco José de Caldas, Francisco Antonio Zea y Jerónimo Triana se rescataba su cultura, erudición, mérito, labo- riosidad y dedicación; de héroes…

p. 171
02Enciclopedia de ColombiaCamilo Calderón Schrader (Coordinador) · 2002 · Páginas 204, 238, 2803 citas
[2]

274 Triana, Jorge Alí, 853, 853, 856 Triana, José Jerónimo, 5, 392, 393 Triángulo de Oro (Bogotá-Medellín-Cali), 83 Tribugá, bahía. 32 Tribugá, golfo de, 130 Trillo, 353 Trinidad, cerro de, 116 Trinidad (Trinidad y Tobago), isla, 300, 538 Trinidad de los Muzos, 313, 316 Trinidad y Tobago, 870, 875 Trojas de Cataca,…

p. 280
[6]

Codazzi: Geografía física y política de la o o con ra en C: a Nueva Granada. José Jerónimo Triana: Flora co- a liderada nuel Ibáñez y Are -——lombiana. El Congre- da y ontra la 1as li- so crea por ley el es- tado de Antioquia. + 1857 Se crean los esta- dos de Cauca, Cun- dinamarca, Bogotá, Bolívar, Magdalena y -…

p. 238
[15]

Pedro Messía de la Cerda. Lo impulsaba, fundamentalmente, el de- seo de desentrañar las propiedades de la quina y establecer sus auténticas propiedades médicas. El impacto del trópico fue grande, pues a cada paso se encontraba con una novedad botá- nica o zoológica. Al año de su llegada, sentó las bases de su…

p. 204
03Colombia: A Concise Contemporary HistoryMichael J. LaRosa, Germán R. Mejía · 2023 · Página 2991 cita
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Peru Founding of P á cora in new colonization zone, Antioquia Painter José Mar í a Espinosa creates portrait of Simón Bol í var 1829 Military uprising against Bol í var’s dictatorship Shipyard project, to build steamships Juan Garc í a del R í o writes Meditaciones Colombianas 1830 —Constitutional assembly…

p. 299
04Historia de Colombia. La Gran Colombia II. Tomo 10Juan Salvat, Roberto García Rojas (directores); Ricardo Martín (director de la obra); Gonzalo Hernández de Alba (director científico) · Páginas 100, 104, 110, 1144 citas
[4]

de clasificaci6n zooldgica y botanica. La Sociedad de Naturalistas publicé dos nu- meros de su boletin: Contribuciones de Colombia a las ciencias y a las artes (1860-1861). En el co- trespondiente al primer ano se incluy6 la que habria de ser la primera obra sobre la historia de la ciencia en Colombia: Memoria sobre…

p. 114
[7]

econdémico, lo social y lo cultural, y ante un Estado en formacion, no bastaba con pregonar tales posibilidades, reno- vando solamente un discurso ideolégico acerca del valor que podrian llegar a tener la ciencia y la téc- nica modernas para el engrandecimiento nacional. Codazzi, Ancizar, Triana, Pérez y Paz…

p. 104
[24]

de las plantas, una perspec- tiva que ciertamente adquirié durante sus viajes por el Cauca y el Ecuador y, sobre todo, cuando insistid en la urgencia de realizar una expedicion «geogra- fica 0 econdémica», con la cooperacién simultanea de astronomos, botanicos, mineralogistas, zodlo- gos, economistas y unos cuantos…

p. 110
[28]

im- puestos de aduanas, y, en menor medida, de mo- nopolios, como el del estanco del tabaco, cuya suerte en realidad ya estaba echada. Era, pues, imperativo identificar los recursos na- turales y facilitar los medios para su produccién y distribucién. A allanar esta nueva perspectiva se de- dicaron el presidente…

p. 100
05La botánica en Colombia, hechos notables en su desarrolloSantiago Díaz Piedrahita · 2016 · Páginas 26, 133, 1403 citas
[5]

año—. El herbario estaba ordenado en treinta y ocho volúmenes debidamente clasificados de acuerdo con el Genera plantarum de Stephano Endlicher. El catá - logo comprende 196 páginas e incluye información sobre la familia, el género y en muchos casos la especie de cada planta, los nombres vulgares y algunas…

p. 133
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esplendor y la diversidad de los bosques andinos en las vertientes de las cordilleras y de las selvas amazónica y chocoana, sin que dejaran de aprovechar sus frutos, fibras, resinas y semillas, amén de las plantas cuyas propiedades medicinales aprendieron a conocer y utilizar. Luis Eduardo Mora Osejo Presidente de la…

p. 26
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regentar el Jardín de Plantas de Montpellier y cuidar de sus intereses de viticultor; en lo que hace a la flora y demás trabajos conjuntos, tiene a su cargo el análisis mor - fológico, participa activamente en la determinación de las especies y tiene a su cargo la redacción de los manuscritos. Gracias a un abundante…

p. 140
06La colonización antioqueña: una empresa de caminosEduardo Santa · 2016 · Página 1861 cita
[8]

llevarlos a cuestas. 85 Manuel Pombo, op. cit., págs. 76-77. 187 Lí ndidceaínelc ícbedrsptí Por supuesto, no fue este el caso del coronel Codazzi, tan esforzado y valeroso como ningún otro explorador y científico, que siempre daba ejemplo a sus acompañantes, aun a los más baquianos, de templanza de ánimo y de resis-…

p. 186
07Gran Enciclopedia de Colombia: Geografía 1Alfonso Pérez Preciado (Dirección académica y textos); Eufrasio Bernal Duffo, Melania Kowalewska (Textos complementarios) · 2007 · Página 161 cita
[9]

Roberto Dudley (1573-1649), quien en 1595 viajé a las Indias Occidentales y exploré las bocas del rio Orinoco. En 1605 se radicd en Florencia, donde edité y publicé mapas y trabajos geograficos. Esta l4mina del Nuevo Reino de Granada pertenece a la famosa obra Del arcano del Mare, gravada por el florentino Francesco…

p. 16
08Historia de Colombia. La Nueva Granada y los Estados Unidos de Colombia IIJavier Ocampo López, Marco Palacios, Germán Arciniegas, Gonzalo Hernández de Alba y otros (obra colectiva) · Página 211 cita
[10]

tidos conservador y liberal, y unos afos de agitadas controversias politicas, econdémicas y religiosas, pues se consideraba necesario luchar con denuedo para acabar de manera definitiva con el orden co- lonial. Pero también favorecié la cultura, con la or- ganizacion de la Comisién Corografica, dirigida por el coronel…

p. 21
09Historias del arte en Colombia. Identidades, materialidades, migraciones y geografíasOlga Isabel Acosta Luna, Natalia Lozada Mendieta, Juanita Solano Roa · Página 3581 cita
[11]

aproximadamente nueve meses, hasta que Bennet regresó a Colombia y asumió nuevamente su papel como dueño del gabinete fotográfico⁸. A finales de 1851, justo después de entregar el estudio fotográfico, Codazzi invitó a Price a unirse a la Comisión Corográfica. Aunque resulta comprensible que la acuarela haya sido el…

p. 358
10Memorias para la historia de la medicina en Santafé de BogotáPedro María Ibáñez · 2017 · Páginas 80, 2532 citas
[14]

a Triana para recibir condecoraciones extranjeras, y orde- nó que el retrato del distinguido botánico se colocara en el Salón de Grados de la Universidad. Triana recibió, como merecido premio por sus trabajos científicos, la gran me- dalla de oro de la Exposición de París en 1867. 254 Píndi M. Icerís El Gobierno de la…

p. 253
[21]

primero que enseñó entre no- sotros el sistema de Copérnico, mirado como herejía por los frailes de la Colonia, los que no admitían que la tierra tuviera movimiento alguno. Sostuvo correspondencia con Linné, y este sabio le de- dicó varias plantas, conocida una con el nombre de mutisia, e hizo circular en el mundo…

p. 80
11Historia de Colombia. País fragmentado, sociedad divididaFrank Safford, Marco Palacios · 2012 · Página 1201 cita
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o r el tem a, poco se hizo al respecto, acaso p o rq u e los gastos m ilitares absorbían g ran p arte d e los recursos fiscales. A p a rtir d e la décad a d e los años 1790, los criollos ilu strad o s com enzaron a c u lp ar cada vez m ás al régim en español p o r no tom ar m ed id as ad e cu ad a s para m ejorar las…

p. 120
12Colombia complejaJulio Carrizosa Umaña · 2014 · Página 282 citas
[17]

que uno de los principales ilustrados españoles fue José Celestino Mutis, sacerdote y botánico autodidacta que se había instalado en 1761 en la Nueva Granada. A su alrededor se inició la formación de una nueva imagen de nuestro territorio, la de un espacio enormemente rico en recursos naturales que podrían ser…

p. 28
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de los principales ilustrados españoles fue José Celestino Mutis, sacerdote y botánico autodidacta que se había instalado en 1761 en la Nueva Granada. A su alrededor se inició la formación de una nueva imagen de nuestro territorio, la de un espacio enormemente rico en recursos naturales que podrían ser utilizados…

p. 28
13Enciclopedia de Colombia - Volumen 2Camilo Calderón Schrader · 2001 · Página 911 cita
[19]

alemanes en la Nueva Granada, y por sugerencia, entre otros, del visitador Juan Francisco Gutiérrez de Piñe- res, se dio nacimiento a la Expedicion Botánica, que el primero de abril de 1783 se puso bajo la dirección de Mutis, la subdirección de Eloy Va- lenzuela (1756-1834) y la plaza de pintor de Antonio García del…

p. 91
14Breve historia de la narrativa colombiana. Siglos XVI-XXSebastián Pineda Buitrago · 2012 · Página 601 cita
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alumnos lo que ya se discutía en el resto de Europa: la Revolutionibus orbium coelestium de Copérnico, que sostenía que la tierra es otro planeta girando alrededor del sol, y no al revés, como querían las Sagradas Escrituras. La orden de los dominicos se fue lanza en ristre contra Mutis. No pudieron expulsarlo como…

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15Manual de arte del siglo XIX en ColombiaBeatriz González Aranda · 2017 · Página 361 cita
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laborioso e instruido en la ciencia natural» 15. Cuando a Mutis le roban el descubrimiento de los árboles de quina, es a Suecia y no a España donde acude en busca de auxilio. La extensa biblioteca de Mutis, que abarcaba todos los aspectos de la cultura, historia, literatura, geografía, matemá- ticas y botánica,…

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16El pensamiento colombiano en el siglo XIXJaime Jaramillo Uribe · 2017 · Página 5431 cita
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el progreso de la sociedad. En el pensamiento neogranadino aparecía el concepto de «utilidad social de la ciencia», que había 370 Vida y escritos, ed. cit., págs. 143 y 144. 544 Jíndi Jícídneer Ucnsi sido completamente ajeno a la cultura colonial, cultura de contenido religioso esencialmente, jurídica y filológi- ca,…

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17Las gramíneas en Colombia: riqueza, distribución, endemismo, invasión, migración, usos y taxonomías popularesDiego Giraldo-Cañas · 2013 · Páginas 1, 212 citas
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LAS GRAMÍNEAS EN COLOMBIA RIQUEZA, DISTRIBUCIÓN, ENDEMISMO, INVASIÓN, MIGRACIÓN, USOS Y TAXONOMÍAS POPULARES DIEGO GIRALDO-CAÑAS BIBLIOTECA JOSÉ JERÓNIMO TRIANA No. 26 Las gramíneas en Colombia Riqueza, distribución, endemismo, invasión, migración, usos y taxonomías populares Las gramíneas en Colombia Riqueza,…

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de gramíneas. Ahora bien, en cuanto a variados aspectos sobre distribución, ecología, morfología, anatomía, silvicultura y uso de bambúes se refiere, están las contribiciones de Londoño (1990a, 1990b, 1992). Por su parte, Pinto-Nolla (1997, 1999), publicó dos trabajos sobre la tribu Paniceae en Colombia y el género…

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18The Ideal of the Practical: Colombia's Struggle to Form a Technical EliteFrank Safford · 1976 · Página 3611 cita
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Lleras, Andrés. Don José María y Don José Gerónimo Triana. Bogotá: Editorial Kelly, 1971.. Itinerario de la Comisión Corográ fíca y otros escritos. Bogotá: Imprenta Nacional, 1968.. Lorenzo Maria Lleras. Biblioteca Eduardo Santos, vol. 14. Bogotá: Edito- rial Sucre, 1958.. La medicina en el Nuevo Reino de Granada…

p. 361
19Peregrinación de AlphaManuel Ancízar · 2016 · Página 121 cita
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cantón en los distritos de temperatura cálida. Maderas preciosas, resinas aromáticas, bálsamos y plan - tas medicinales de sorprendente eficacia se encuentran 2 González, Beatriz, Manual de arte del siglo xix en Colombia, Bogotá: Ediciones Uniandes, 2013, pág. 170. 13 Píndnicersti 13 a cada paso, y a menudo al…

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20Crafting a Republic for the World: Scientific, Geographic, and Historiographic Inventions of ColombiaLina del Castillo · 2018 · Página 2241 cita
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and republicanism of Antioqueño Conserva- tive rebels. Their opposition to a simple territorial change in gov- ernment administration could have easily been resolved through formal political channels; war was unnecessary and uncalled for. López’s words were followed by military force. National armies in Antioquia led…

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